Nave ruso-europea capta una inquietante imagen en Marte

La sonda espacial muestra una vista aérea de la región marciana llamada Lunae Planum. ¿Qué revela esta imagen?

Foto de la región Lunae Planum en Marte. Foto: ESA/ Roscosmos/ CaSSIS
Foto de la región Lunae Planum en Marte. Foto: ESA/ Roscosmos/ CaSSIS
Ciencia LR

A medida que las diversas misiones enviadas a Marte realizan sus respectivas investigaciones científicas, nuevos detalles sorprendentes del planeta rojo salen a la luz.

El viernes 6 de agosto, la Agencia Espacial Europea (ESA) y su homóloga rusa (Roscosmos) publicaron una fascinante imagen captada por el Orbitador de Gases Trazantes (TGO) de su misión conjunta ExoMars en el planeta rojo.

El paisaje, de unos 15 kilómetros de largo, muestra tres grandes cavidades.

La ESA detalla que dichas aberturas son cráteres formados por impactos de meteoritos y que, “al hacer ‘zoom’ en los cráteres más grandes, es posible ver capas en el borde interior que podrían representar la acumulación sucesiva de flujos de lava en esta área”.

Asimismo, se pueden observar pequeños cráteres de impacto en los alrededores de los más grandes.

La imagen, tomada el 22 de marzo de 2021, corresponde a la región marciana llamada Lunae Planum, ubicada en una latitud media del hemisferio norte del planeta rojo.

“Se sabe que esta región está cubierta por grandes depósitos de lava, probablemente de los volcanes cercanos Tharsis Montes”, explica la ESA.

La superficie marciana contiene miles de cráteres de impacto porque, a diferencia de la Tierra, Marte tiene una corteza estable, baja tasa de erosión y sin actividad de fuentes de lava. Por ello, los cráteres del vecino mundo no son borrados como en nuestro planeta.

Como su nombre lo indica, el TGO tiene como objetivo principal proporcionar datos avanzados de los gases atmosféricos de Marte y cartografiar la superficie del planeta en busca de lugares ricos en agua.

La investigación del TGO comenzó en 2018 y su función como transmisor de información será clave para el éxito de la segunda parte de la misión ExoMars, que comprende el rover Rosalind Franklin y la plataforma Kazachok, planeadas para que aterricen en el planeta rojo en 2023.