Descubren un grupo de misteriosos planetas que no está ligado a ninguna estrella

El autor principal del estudio expresó que detectar las señales de estos planetas ‘sin hogar’ es muy difícil por la tecnología actual. Sin embargo, la NASA informó que actualizará los métodos.

Recreación artística del planeta errante. Foto: MPIA/V. Ch. Quetz
Recreación artística del planeta errante. Foto: MPIA/V. Ch. Quetz
Ciencia LR

Investigadores del Centro Jodrell Bank de Astrofísica en la Universidad de Manchester (Reino Unido), el Observatorio Astronómico en la Universidad de Varsovia, los Observatorios Astronómicos Nacionales en la Academia China de Ciencias y de otras instituciones han encontrado un escuadrón enigmático de planetas errantes; es decir, aquellos que no dependen de la atracción gravitatoria de una estrella. Cuatro de estos cuerpos celestes tienen una masa similar a la Tierra.

Los resultados del estudio se pueden revisar en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

El Telescopio Espacial Kepler de la NASA ya había obtenido los datos, en el 2016, de un campo de millones estrellas cerca al centro de la galaxia para encontrar lentes gravitaciones poco probables.

Las lentes gravitaciones son un fenómeno que se produce cuando dos objetos astronómicos ocupan una misma línea de visión. La teoría de la relatividad general de Albert Einstein demuestra que el cuerpo más próximo puede desviar y concentrar el brillo del objeto más lejano. Así, un pequeño porcentaje de estos eventos se relacionan a la presencia de planetas.

Se descubrieron, en total, 27 candidatos a señales de microlentes cuya duración fluctuaba entre una hora y 10 días. Como no muestran una señal acorde a las características de una estrella, se espera que sean mundos solitarios que flotan con total libertad, unos verdaderos errantes del espacio.

Según diversas simulaciones en otros estudios, los llamados planetas nómadas o sin hogar, al nacer, son expulsados desde alrededor de un sector estelar —inclusive de la órbita de ciertos agujeros negros— por el tirón gravitacional de los mundos más grandes de esos sistemas.

Iain McDonald, autor principal del estudio, explicó: “Estas señales son extremadamente difíciles de encontrar. Nuestras observaciones apuntaron un telescopio anciano y enfermo con visión borrosa a una de las partes más densamente pobladas del cielo, donde ya hay miles de estrellas brillantes que varían en brillo y miles de asteroides que se deslizan por nuestro campo”.

A su vez, comparó a esta experiencia como buscar “una luciérnaga en la autopista” solo con la luz de la pantalla de un teléfono celular.

Para Eamonn Kerins, de la Universidad de Manchester y coautor del artículo, es todo un logro que el Telescopio Kepler de la NASA haya conseguido recopilar evidencias de planetas desprendidos de su esfera madre.

“Estoy muy emocionado de que la próxima misión Euclid de la ESA (Agencia Espacial Europea) también pueda unirse a este esfuerzo como una actividad científica adicional a su misión principal”, agregó Kerins, miembro del grupo de Teoría de Astronomía y Astrofísica, además de experto en temáticas exoplanetarias.