VACUNAFEST - Todo sobre la jornada de inmunización para jóvenes de 25 años a más

La epidemia de coronavirus que golpeó a la humanidad hace 20.000 años

Un antiguo brote de coronavirus que surgió en Asia fue tan devastador que los rastros de esas infecciones son evidentes en los genes de los humanos modernos, revela un nuevo estudio.

Partículas de un coronavirus que infecta a humanos. Foto: microscope.com
Partículas de un coronavirus que infecta a humanos. Foto: microscope.com
Ciencia LR

Hace más de 20.000 años, se produjo en Asia oriental una epidemia debido a un coronavirus y los rastros de aquel brote son evidentes en la composición genética de los habitantes de esa región, indica un estudio que publica Current Biology.

La investigación, basada en un análisis de la evolución del genoma humano, indica que el brote se manifestó en lo que hoy es China, Japón, Mongolia, las dos Coreas y Taiwán, según sus autores estadounidenses y australianos.

“El genoma humano moderno contiene información evolutiva que se remonta a decenas de miles de años, al igual que el estudio de los anillos de un árbol nos da una idea de las condiciones que experimentó mientras crecía”, indicó Kirill Alexandrov, de la Universidad de Tecnología de Queenslad (Australia).

Esta información evolutiva “incluye ‘adaptaciones’ fisiológicas e inmunológicas que han permitido a los humanos sobrevivir a nuevas amenazas, incluidos los virus”, explicó la autora principal del estudio, Yassine Souilmi, de la Universidad de Adelaide.

“Los virus son criaturas muy simples con el único objetivo de hacer más copias de sí mismos. Su simple estructura biológica los hace incapaces de reproducirse por sí mismos, por lo que deben invadir las células de otros organismos y secuestrar su maquinaria molecular para existir”, agregó.

Las invasiones virales implican unirse e interactuar con proteínas específicas producidas por la célula huésped, conocidas como proteínas de interacción viral (VIP).

Genes que revelan una antigua epidemia

En el estudio, los investigadores hallaron signos de adaptación en 42 genes humanos diferentes que codifican VIP.

“Encontramos señales VIP en cinco poblaciones de Asia oriental y sugerimos que los antepasados de los asiáticos orientales modernos estuvieron expuestos por primera vez a los coronavirus hace más de 20.000 años”, dijo Souilmi.

Estos agentes mostraron una respuesta adaptativa correspondiente a la misma época, lo que, según los autores, es probablemente el resultado de una epidemia viral.

“Encontramos que los 42 VIP son principalmente activos en los pulmones, el tejido más afectado por los coronavirus, y confirmamos que interactúan directamente con el virus responsable de la pandemia actual (el SARS-CoV-2)”, añadió.

“Combatir los brotes del futuro”

Otros estudios independientes han demostrado que las mutaciones en los genes VIP pueden mediar la susceptibilidad al coronavirus y también la gravedad de los síntomas de COVID-19. Y varios VIP se están utilizando actualmente en medicamentos para tratamientos de esta enfermedad o son parte de ensayos clínicos para un mayor desarrollo de medicamentos.

“Nuestras interacciones pasadas con los virus han dejado señales genéticas reveladoras que podemos aprovechar para identificar genes que influyen en la infección y la enfermedad en las poblaciones modernas, y pueden contribuir a los estudios de reutilización de fármacos y el desarrollo de nuevos tratamientos”, dijo el coautor, el Dr. Ray Tobler, del Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Adelaida.

“Al descubrir los genes previamente afectados por brotes virales históricos, nuestro estudio apunta a los análisis genéticos evolutivos como una nueva herramienta para combatir los brotes del futuro”, dijo Souilmi.

En los últimos 20 años se han producido tres brotes de coronavirus graves epidémicos, el primero fue el SARS-CoV, que dio lugar al Síndrome Respiratorio Agudo Severo, originado en China en 2002 y que causó más de 800 personas muertas.

Diez años más tarde, el MERS-CoV originó el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio, con más de 850 muertes, y ahora, el SARS-CoV-2, que causa la COVID-19, ha supuesto unas 3,8 millones de víctimas en el mundo.

Con información de EFE y la Universidad de Adelaide