Hay bajo riesgo de secuelas graves tras padecer COVID-19 sin hospitalización, dice estudio

Los pacientes ingresados a un hospital por padecer COVID-19 grave pueden tener síntomas a largo plazo; ahora examinaron a quienes no necesitaron internarse.

Partículas del SARS-CoV-2 bajo microscopio electrónico. Foto: NIAID
Partículas del SARS-CoV-2 bajo microscopio electrónico. Foto: NIAID
Ciencia LR

Lars Christian Lund, investigador del Departamento de Salud Pública en la Universidad del Sur de Dinamarca, y especialistas de la Agencia Danesa de Medicamentos, el Hospital Universitario de Aalborg y el Statens Serum Institut averiguaron que el riesgo de que los pacientes con COVID-19 no hospitalizados (por la gravedad) tengan complicaciones posteriores es bajo. Ellos realizaron un estudio comparativo en el que utilizaron registros médicos y rastrearon prescripciones de fármacos.

Los resultados y todos los detalles del artículo científico pueden ser encontrados en la revista The Lancet Infectious Diseases.

En el apartado de Métodos, el equipo de expertos mencionó que tomó en cuenta a todas las personas con una prueba RT-PCR positiva o negativa para el SARS-CoV-2 en Dinamarca, entre el 27 de febrero y el 31 de mayo de 2020.

Observando los datos de ese rango de fechas, 10.498 personas dieron positivo por COVID-19; de ellas, 8.983 continuaban vivas y no ingresaron al hospital tras dos semanas después de la prueba positiva. “La población de referencia coincidente con SARS-CoV-2 negativo que no ingresó en el hospital consistió en 80.894 individuos”, se precisó en el artículo.

De inmediato, los firmantes escribieron: “En comparación con las personas negativas para el SARS-CoV-2, las personas positivas para el SARS-CoV-2 no tenían un mayor riesgo de iniciar nuevos fármacos”.

Respecto al riesgo de recibir diagnóstico hospitalario de disnea —respiración difícil o trabajosa— y tromboembolismo venoso —coágulos de sangre anormales—, aumentó en un margen mínimo para personas positivas de SARS-CoV-2 en comparación a los que salieron negativos.

Los investigadores cotejaron, a su vez, estas conclusiones con estudios anteriores y vieron que la probabilidad de desarrollar efectos agudos posteriores a la infección eran menores.

“Estudios previos sobre complicaciones graves de la infección por SARS-CoV-2 como miocarditis, función pulmonar reducida, tromboembolismo venoso, encefalitis y síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico generalmente se realizaron en personas ingresadas en el hospital con COVID-19 grave”, recalcaron.