¿Cuáles son los siguientes retos de las vacunas contra la COVID-19?

Un experto de la comunidad científica internacional se planteó una serie de interrogantes relacionadas a las vacunas COVID-19 y dio su punto de vista técnico respecto a ellas.

La producción masiva de vacunas en el año 2020, cuando recién se empezaban a conocer los efectos del nuevo coronavirus. Foto: EFE
La producción masiva de vacunas en el año 2020, cuando recién se empezaban a conocer los efectos del nuevo coronavirus. Foto: EFE
Ciencia LR

Las vacunas contra la COVID-19 no están llegando a la misma velocidad en todas las partes del mundo y esta situación supone una desigualdad que, con el pasar de las semanas, puede ir creciendo. De ninguna forma se debe permitir que, a ritmo constante, el virus siga infectando a las personas, mutando y debilitando los sistemas de salud.

Esta fila de premisas son bien entendidas por Rafael Sirera Pérez, catedrático de Biología Celular del Departamento de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia, quien ofrece interrogantes de suma importancia referidas al futuro próximo de las inmunizaciones. Su artículo ha sido colgado en la plataforma web del medio The Conversation.

Primero, Sirera se pregunta cuánto más debe mutar el virus para que atenúe la efectividad de las actuales vacunas. Para él, aún la información es insuficiente porque hacen falta estudios amplios y libre de sesgos.

Acerca de la actualización de las inoculaciones, el experto anota que para las de ARN, como Pfizer y Moderna, sería “relativamente sencillo”, puesto que solo se sintetizaría un fragmento de ADN. Sin embargo, recalca, será necesario probar su validez en animales y humanos.

Otro aspecto importante es determinar si las empresas van a reducir sus dos dosis de inoculaciones a una sola. El autor del artículo explicó: “Tras la primera dosis tenemos los anticuerpos de respuesta primaria, que son menos eficaces y menos abundantes que los que se generan tras la segunda dosis, los de la respuesta secundaria”.

Luego, apunta que si el tiempo entre vacunaciones se extiende, el virus tendrá variantes de escape extra.

En general, mencionando a las vacunas con adenovirus, la administración de dos dosis sugiere respuestas inmunitarias mejores en comparación a las que generan barreras primarias y secundarias con una sola dosis.

“De hecho, la vacuna con vector adenoviral de Johnson & Johnson (Janssen) es de una sola dosis pero con menor eficacia global que las otras y está estudiando la incorporación de una segunda dosis”, afirmó el catedrático de Biología Celular.

¿Cómo responderán las personas ya vacunadas en el caso de tener que reinmunizarlas cada año?, se cuestiona Sirera, más adelante. De acuerdo a su postura, fijarse cuánto cambia la espícula del virus —protuberancias que se unen solo a ciertos receptores en la célula huésped— de una variante a otra será clave para no perderles el rastro.

Finalmente, no le parece descabellado restringir el uso de vacunas anti-COVID-19 menos efectivas a los más jóvenes, asintomáticos y con menos carga viral.