Expertos detectan una firma de proteínas crucial de la COVID-19 grave

Una especialista de enfermedades infecciosas se había preguntado por qué algunos pacientes con COVID-19 grave fallecen y otros, bajo un mismo riesgo, sobreviven.

Partículas del coronavirus SARS-CoV-2 invadiendo el tejido celular en el pulmón de un paciente. Imagen: NIAID.
Partículas del coronavirus SARS-CoV-2 invadiendo el tejido celular en el pulmón de un paciente. Imagen: NIAID.
Ciencia LR

Un equipo científico del Hospital General de Massachusetts (MGH) ubicado en los Estados Unidos y diversos departamentos de medicina de otros centros de salud han identificado la firma de una proteína en la COVID-19 grave. Ellos ahora se esfuerzan en entender cómo el sistema inmunológico se enfrenta al SARS-CoV-2.

Marcia Goldberg, experta en enfermedades infecciosas y una de las firmantes principales del reciente estudio subido a Cell Reports Medicine, se preguntó por qué algunos pacientes con COVID-19 grave pierden la vida y otros, con las mismas condiciones, terminan recuperándose.

Al principio, en 2020, cuando el nuevo coronavirus empezó a expandirse hasta ser considerado pandemia por la Organización de la Salud (OMS), Michael Filbin, otro autor principal y director de investigación clínica en el MGH, llamó a Goldberg y los dos se unieron al inmunólogo Nir Hacohen para sumergirse en la problemática epidemiológica.

Los tres juntos utilizaron una técnica que permite analizar la composición completa de proteínas en muestras de sangre. Para lograrlo, un conjunto de colaboradores trabajó cinco horas extra durante cinco semanas.

En total, el equipo recopiló muestras sanguíneas de 306 pacientes con pruebas positivas para COVID-19 y 78 personas que recibieron diagnóstico negativo, los cuales sufrían síntomas parecidos al coronavirus.

Al trío de especialistas se unió Arnav Mehta, investigador postdoctoral en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y Harvard, cuya misión fue interpretar los datos del análisis de las proteínas.

Así, el estudio afirmó que los contagiados con COVID-19 presentan una firma proteica constante, sin tomar en cuenta la agresividad de la enfermedad.

Sin embargo, de igual modo, hallaron, según Filbin, “un pequeño subconjunto de pacientes con la enfermedad que no demostraron la respuesta proinflamatoria que es típica de otros pacientes con COVID-19″.

Aquellos, prosiguió comentando Filbin, tenían la tendencia de ser adultos mayores, padecer enfermedades crónicas y, probablemente, caracterizarse por tener sistemas inmunológicos débiles.

Después de sacar tres muestras de sangre en etapas distintas, a fin de comprobar las hipótesis, vieron que las firmas de proteínas en personas con COVID-19 grave, que murieron a 28 días de ser hospitalizados, eran 250.

La proteína interleucina-6 se asoció a la gravedad más prevalente, incluso disminuyó en los sobrevivientes de la pandemia. Aunque hay fármacos que bloquean la interleucina-6, combinarlos con el esteroide dexametasona sugieren mejores resultados contra la enfermedad.

“Es muy probable que (las proteínas) sean útiles para descubrir algunos de los mecanismos subyacentes que conducen a una enfermedad grave y la muerte en COVID-19″. subrayó Goldberg.