Expertos desvelan 10 pruebas de que la COVID-19 se contagia por el aire

Ciencia LR

Las pruebas recogidas por la revista The Lancet generan suspicacia cuando más de 3 millones de personas han muerto por COVID-19. Foto: AFP
Las pruebas recogidas por la revista The Lancet generan suspicacia cuando más de 3 millones de personas han muerto por COVID-19. Foto: AFP

El físico José Luis Jiménez, uno de los firmantes del estudio, señaló que los hallazgos son una “bofetada” a la OMS. “Es urgente que se rectifique”, cuestionó.

El último jueves 15 de abril, un grupo internacional de científicos publicó diez evidencias “sólidas y consistentes” de que el SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus que ocasiona la COVID-19, se trasmite por el aire, un hallazgo que insta a las autoridades de salud pública a actuar “sin más demora”.

Las pruebas recogidas por la revista The Lancet generan suspicacia cuando más de 3 millones de personas han muerto por COVID-19 en todo el mundo, según los últimos datos de la Universidad Johns Hopkins (JHU), con EE. UU. liderando el número de fallecidos, seguido de Brasil, México, la India y el Reino Unido.

El equipo de expertos ha sugerido que, aunque otras vías de contagio también “pueden contribuir”, la transmisión aérea es la dominante. Para apoyar esta teoría exponen lo siguiente:

1. Los eventos de súper propagación explican la transmisión sustancial del SARS-CoV-2 y “pueden ser los principales impulsores de la pandemia”. Además, “la alta incidencia de tales eventos sugiere fuertemente el predominio de la transmisión por aerosoles”.

2. La transmisión a largo plazo entre personas en habitaciones adyacentes, pero nunca en presencia de otras personas, se ha documentado en hoteles en cuarentena.

3. Es probable que la transmisión asintomática o presintomática del coronavirus de personas que “no tosen ni estornudan” represente al menos un tercio, y quizás hasta el 59%, de toda la transmisión a nivel mundial, lo que “apoya un modo de transmisión predominantemente aerotransportado”.

4. La transmisión “es mayor en interiores que en exteriores y se reduce sustancialmente con la ventilación interior”.

5. Hay documentación de infecciones en organizaciones de la salud donde se han aplicado estrictas precauciones contra la exposición a las gotas, pero no a los aerosoles.

6. También “se ha detectado SARS-CoV-2 viable en el aire”. Incluso, en experimentos de laboratorio el virus permaneció infeccioso en el aire hasta 3 horas.

7. Otra evidencia es la detección del virus en filtros de aire y conductos de edificios en hospitales con pacientes con coronavirus, adonde solo pudo llegar “mediante aerosoles”.

8. Según los expertos, “estudios en los que participaron animales enjaulados infectados que se conectaron a animales no infectados enjaulados por separado a través de un conducto de aire”, y que han demostrado que la transmisión del coronavirus “solo puede explicarse adecuadamente mediante aerosoles”.

9. “Hasta donde sabemos, ningún estudio ha proporcionado pruebas sólidas o consistentes para refutar la hipótesis de la transmisión aérea del SARS-CoV-2”, sostienen los autores del estudio.

10. Finalmente, “hay evidencia limitada” para apoyar otras vías de transmisión dominantes.

Llamado a la OMS

El físico español José Luis Jiménez, uno de los firmantes del estudio, considera que lo anterior publicado en The Lancet significa una “bofetada a la OMS (Organización Mundial de la Salud)”. El científico, citado por ABC, señaló que el máximo organismo de salud tiene una “estrechez de miras y resistencia a aceptar la evidencia abrumadora de transmisión aérea, así como a decir claramente que la transmisión por superficies es poco frecuente”.

Este panorama “está causando mayores contagios y dificultando el control de la pandemia”, de modo que “es urgente que la OMS rectifique, dada la lentitud de la vacunación en muchos países, la aparición de nuevas variantes más contagiosas o letales, y la posibilidad de que las vacunas funcionen menos bien”.

El organismo no se ha atrevido a admitir la vía aérea como un puente importante de contagio. Sin embargo, con la vista puesta en las vacunas y en la esperanza de que acaben con la pandemia, “sigue siendo muy importante” aclarar esta vía de contagio”

“Incluso cuando tengamos mucha gente vacunada, habrá brotes y tendrán que ver con los aerosoles”, comentó a El Confidencial Teknautas Salvador Peiró, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica (Fisabio) de la Comunidad Valenciana.

Mientras tanto, la pandemia no da tregua: ya ha provocado al menos 3 011 975 muertos en el planeta desde que la oficina de la OMS en China dio cuenta de la aparición de la enfermedad en diciembre de 2019.

Asimismo, más de 140 614 340 personas contrajeron la enfermedad. La gran mayoría de los enfermos se recupera, pero una parte aún mal evaluada conserva los síntomas durante semanas o, incluso, meses.

Transmisión del virus, según OMS

De acuerdo al página web de la OMS, la COVID-19 se propaga entre las personas principalmente cuando una persona infectada está en contacto cercano con otra persona.

El virus se puede esparcir a través de pequeñas partículas líquidas expulsadas por una persona infectada a través de la boca o la nariz al toser, estornudar, hablar, cantar o resoplar. Esas partículas líquidas tienen diferentes tamaños, desde las más grandes gotículas respiratorias hasta las más pequeñas, llamadas aerosoles.

Otras personas pueden contraer la COVID-19 cuando el virus entra por la boca, la nariz o los ojos, algo que puede ocurrir con mayor probabilidad si las personas están en contacto directo o cercano (menos de 1 metro de distancia) con una persona infectada.

Los datos actuales sugieren que el virus se propaga principalmente por medio de gotículas respiratorias entre personas que estén en contacto cercano. La transmisión por aerosoles puede producirse en entornos específicos, sobre todo en espacios interiores, abarrotados y mal ventilados.

Se están realizando más estudios para comprender mejor las condiciones en las que se produce la transmisión por aerosoles fuera de los centros médicos en los que se realizan procedimientos médicos específicos llamados procedimientos generadores de aerosoles.

El virus también se puede propagar cuando personas infectadas estornudan o tosen sobre superficies u objetos tales como mesas, picaportes o pasamanos, o tocan esas superficies. Otras personas se pueden infectar —según la OMSal tocar esas superficies contaminadas y luego tocarse los ojos, la nariz o la boca sin antes haberse lavado las manos.

Con información de AFP.