Astrónomos detectan dos cuásares gigantes a punto de colisionar

Ciencia LR

Los cuásares detectados aparentemente están muy juntos, sin embargo, los separa 10.000 años luz. Foto: NASA, ESA y J. Olmsted (STScI)
Los cuásares detectados aparentemente están muy juntos, sin embargo, los separa 10.000 años luz. Foto: NASA, ESA y J. Olmsted (STScI)

Según estudio, se trataría de la fuente de energía binaria más antigua de todo el universo conocido, capaz de eclipsar la luz de galaxias enormes.

Las actividades físicas en el universo son numerosas, enigmáticas y unas más violentas que otras. En el núcleo de ciertas galaxias, los agujeros negros supermasivos son el centro gravitatorio desde donde se liberan potentes chorros de ondas (radio, luz, infrarrojas, rayos X y ultravioletas) llamados cuásares. Se han identificado, por el momento, a 200.000 de ellos; afortunadamente, ninguno está cerca de la Tierra como para sufrir sus devastadores efectos.

El investigador Yue Shen, de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (Estados Unidos), y sus colegas han detectado otro fenómeno cosmológico más poderoso aún: un cuásar binario a punto de fusionarse en colisión, a 10.000 millones de años luz de nosotros. El equipo de astrónomos se apoyó en observaciones del Telescopio Hubble de la NASA para llegar a esa conclusión.

Los detalles de este hallazgo impresionante se alojan en la revista Nature Astronomy.

Al principio se pensaba que los cuásares se comportaban como agujeros blancos, regiones del espacio hipotéticas cuyos efectos son contrarios a los agujeros negros. Foto: NASA, ESA, H. Hwang y N. Zakamska

Pese a que la tecnología los muestra muy próximos entre sí, ambos cuásares están distanciados por 10.000 años luz, aunque se convertirán en uno solo por la atracción de sus masas.

Los cuásares dobles pertenecen a un grupo selecto de rarezas, pues los científicos solo han marcado 100 en el mapa del cosmos. Este en particular se trataría de la fuente de energía binaria más antigua de todo el universo conocido, capaz de eclipsar la luz de galaxias enormes.

Según Shen, fue extremadamente difícil identificar tal fuente de radiofrecuencias porque se estima que por cada 1.000 de las comunes hay solo una de ellas.

La importancia de los cuásares, comentó Nadia Zakamska, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, coautora del artículo científico, se refleja en la formación temprana de galaxias. Y este descubrimiento puede probar la evolución de los agujeros negros, así como los conjuntos de estrellas a su alrededor, informó.

El observatorio espacial Gaia y Sloan Digital Sky Survey también estuvieron involucrados en esta misión astronómica de reconocimiento.

Los primeros cuásares hallados por la humanidad datan de los finales de los años 50. En los prematuros avances de las investigaciones, no se sabía de dónde provenía la energía expulsada. En 1964, el astrofísico estadounidense Hong-Yee Chiu acuñó el término usado hasta hoy en Physics Today, revista de membresía del Instituto Americano de Física (Estados Unidos).

Gracias a una lente gravitacional —cuando la luz de cuerpos brillantes se curva ante la intercepción de un objeto masivo en su trayectoria—, la imagen de un cuásar doble 0957+561 fue confirmada en 1979.