Detectan raras señales del universo que pueden revolucionar las leyes físicas

Explorar las actividades de la materia en el universo temprano nos acercaría a conocer todos los eventos originados en los primeros 300.000 años después del Big Bang.

Arte del universo primitivo, en los primeros 300.000 años después del Big Bang, y la formación de galaxias. Foto:  A. Schaller (STScI)
Arte del universo primitivo, en los primeros 300.000 años después del Big Bang, y la formación de galaxias. Foto: A. Schaller (STScI)
Ciencia LR

Más allá de lograr la unificación de la teoría de la relatividad general de Einstein, que explica el tejido curvado del espacio-tiempo a macroescala, y la mecánica cuántica, el mundo subatómico propuesto por Max Planck, la campaña alternativa de los científicos en este siglo XXI se concentra en determinar la procedencia de emisiones esquivas al actual entendimiento humano.

Los investigadores Wolfram Ratzinger y Pedro Schwaller, de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (Alemania), acaban de detectar a través del NANOGrav —consorcio de astrónomos con interés en analizar ondas gravitacionales— un grupo de señales de baja frecuencia distintas a las generadas por el choque entre dos agujeros negros o estrellas de neutrones, es decir, alejadas de la física convencional.

Los datos del estudio se ubican en la revista SciPost Physics, de la fundación homóloga dedicada al desarrollo y mantenimiento relacionado a la comunicación científica electrónica.

Ratzinger y Schwaller consideran dos respuestas para darle sentido a esta nueva emisión desconocida: en primer lugar puede tratarse de una transición del universo primitivo, unos 300.000 años luego de la gran explosión del Big Bang. En segundo lugar, se asociaría a partículas parecidas a los axiones, un potencial candidato a resolver el misterio de la materia oscura.

La materia oscura abarca aproximadamente el 85% de toda la materia del universo; sin embargo, no interactúa con la radiación electromagnética, por lo que solo conocemos sus efectos, mas no su forma.

Si existiese un porcentaje menor a esa cantidad de materia oscura, la estrellas se dispersarían por el espacio y el orden de las galaxias sería afectado.

NANOGrav analizó una frecuencia equivalente a tan solo una oscilación por año. Ratzinger, emocionado, contó que van a definir qué datos tomarán para estudiar el “primer indicio” de estas ondas gravitacionales con características extrañas.

En cuanto a las transiciones de fase mencionadas, se manifiestan por el descenso de la temperatura luego del surgimiento del cosmos produciendo grandes turbulencias.

“Y es exactamente ese universo muy temprano el que resulta más emocionante para los físicos de partículas. Porque ese es el periodo en que las partículas elementales como quarks y gluones estuvieron presentes, para combinarse más tarde y formar protones y neutrones, los bloques de construcción de los núcleos atómicos”, agregó Schwaller.