Un lado del planeta es más frío que el otro, demuestran los científicos

Ciencia LR

La Tierra se formó hace 4.500 millones de años y los primeros signos de vida aparecieron 1.000 millones de años después. Foto: difusión
La Tierra se formó hace 4.500 millones de años y los primeros signos de vida aparecieron 1.000 millones de años después. Foto: difusión

Los investigadores analizaron la geografía de la Tierra de hace 400 millones de años para determinar si la pérdida de calor se registra igual en todas partes.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Oslo (Noruega), integrado por Krister S. Karlsen, Clinton P. Conrad, Mathew Domeier y Reidar G. Trønnes, ha reconstruido la historia de calor del planeta Tierra al usar un modelo de computación que describe el movimiento de los continentes y las placas tectónicas durante 400 millones de años.

Los hallazgos se pueden leer en Geophysical Research Letters, revista científica quincenal revisada por pares.

Como antecedente, las investigaciones pasadas habían conseguido retroceder hasta en 240 millones de años a fin de obtener el mismo análisis de pérdida de calor, aunque, por supuesto, más limitado. Ahora, los expertos de la institución educativa noruega han ampliado el espectro estadístico y descubrieron, de igual modo, que el calor en la Tierra no escapa uniformemente desde todas las latitudes.

“Encontramos que la pérdida de calor fue en promedio un 25% más alta en el pasado que en la actualidad, lo que implica un enfriamiento general más rápido de lo esperado”, subrayaron los firmantes del artículo científico.

Sumado a ello, se dieron cuenta de que el hemisferio Pacífico había perdido, en promedio, más temperatura que el lado africano.

“Los océanos en el lado del Pacífico ofrecieron un aislamiento deficiente que llevó a 50 °C más de enfriamiento del manto del Pacífico en comparación con su contraparte africana”, detallaron.

La degradación de elementos radiactivos y la energía sobrante de los choques de asteroides responsables de la formación de la Tierra influyeron en la tasa de calor registrada al interior del planeta.