Variante británica se asocia a un 55% más de mortalidad por COVID-19

La variante se encuentra muy expandida en el mundo. Científicos resaltan la importancia de la vacunación como medida de prevención.

La Republica
Se cree que los infectados con la variante británica poseen mayor carga viral, lo que posibilita desarrollar la COVID-19 de forma más grave. Foto: referencial /La República
Ciencia LR

La variante del coronavirus detectada por primera vez en Reino Unido (B.1.1.7) está asociada a un 55% más de mortalidad por COVID-19 que otros linajes, asegura un estudio publicado este lunes en Nature. El artículo revela que el efecto se refleja, por ejemplo, en un hombre de 55 a 69 años, cuyo riesgo de morir sube de 0,6% al 0,9% dentro de los 28 días posteriores al diagnóstico positivo por SARS-CoV-2.

Los investigadores consideran que este resultado coincide con el aumento de muertes por coronavirus en el Reino Unido en los últimos meses. Advierten, además, que ante la inminente expansión de la variante otras naciones también pueden atravesar escenarios similares.

“Ayuda a explicar por qué el Reino Unido ha visto tantas muertes por COVID-19 en los últimos tres meses, junto con el aumento de la infecciosidad de B.1.1.7 (...) En segundo lugar, agrega más evidencia de que otros países pueden pasar un momento difícil en los meses venideros”, afirma en su Twitter Nicholas Davies, investigador de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres que dirigió el estudio.

La principal hipótesis de los científicos es que los pacientes infectados con esta variante poseen una mayor carga viral, lo cual posibilita que la COVID-19 se desarrolle de forma más severa.

“Nuestro estudio sugiere que la B.1.1.7 no solo es más transmisible que otras variantes preexistentes de SARS-CoV-2, sino que también puede causar un enfermedad más grave”, apunta el equipo en el artículo.

El análisis se basa en 4.900 muertes registradas en una localidad británica. Del total, cerca de 3.100 fueron identificadas con la variante B.1.1.7, describe Davies. Los investigadores no encontraron aumento significativo de mortalidad asociada por la edad, el sexo o el tipo de residencia, lo que indica que este linaje pudo haber incidido en la letalidad de la enfermedad.

A la fecha, la variante británica ha sido detectada en casi un centenar de países. Sin embargo, los últimos estudios han demostrado que las vacunas que están aprobadas para prevenir la COVID-19 son efectivas también contra este linaje.

En ese sentido, se podría evitar muertes a causa de esta variante si las campañas de vacunación tienen éxito.

“Las vacunas son eficaces contra B.1.1.7 y ayudarán mucho”, concluye Davies.