Encuentran anomalías oculares en algunos casos graves de la COVID-19

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16 Feb 2021 | 12:42 h
La Republica
Las anomalías oculares aparecieron con más frecuencia en pacientes que pasaron por cuidados intensivos. Foto: referencial / AFP

Investigadores analizaron a 129 pacientes con coronavirus grave. Nueve de ellos presentaban nódulos en sus globos oculares.

Un artículo publicado en la revista Radiology reveló que algunos pacientes con casos graves de COVID-19 pueden presentar anomalías significativas en los ojos. El estudio, hecho por la Sociedad Francesa de Neuroradiología, muestra la conveniencia de realizar un examen de ojos a los pacientes con coronavirus a fin de recibir un tratamiento temprano.

Según detalla la investigación, la COVID-19 se vincula principalmente con el daño a los pulmones, pero también ha sido relacionada con anormalidades oculares como conjuntivitis y retinopatías, que pueden resultar en la pérdida de la visión. Por esta razón, se consideró necesario detectar la frecuencia y la naturaleza de dichas posibles consecuencias oftalmológicas del coronavirus.

Tras un seguimiento a 129 pacientes con COVID-19 grave, se obtuvo que aproximadamente el 7% de ellos poseía anormalidades en el globo ocular. Adicionalmente, un análisis de Imágenes de Resonancia Magnética (IRM) encontró uno o más nódulos en el polo posterior del globo de sus ojos.

Por otro lado, el 88% de este grupo con anormalidades oculares se trataba de pacientes que habían ingresado a cuidados intensivos debido al coronavirus.

Los investigadores todavía desconocen los mecanismos que llevan a la formación de esos nódulos, aunque consideran que podrían relacionarse con la inflamación causada por el virus. Otro factor, afirman, podría ser el drenaje inadecuado de las venas de los ojos, un problema que se ha encontrado en los pacientes que pasan tiempo en la UCI boca abajo o entubados.

Sea cual sea la razón, los expertos recomiendan que los pacientes con COVID-19 grave deben realizarse un examen ocular que incluya IRM de alta resolución. Además, en lo posible, análisis más profundos como la fundoscopía y una tomografía de coherencia óptica.