Captan a una galaxia que sobrevive a las inclemencias de su agujero negro

Especialistas del observatorio SOFIA, por primera vez, han demostrado que el crecimiento de los agujeros negros supermasivos no detiene el nacimiento de nuevas estrellas.

Afortunadamente no hay cuásares cerca a nosotros porque su espectro se sitúa a millones de años | Foto: NASA/ESA/J. Olmsted (STScI)/Cover Images
Afortunadamente no hay cuásares cerca a nosotros porque su espectro se sitúa a millones de años | Foto: NASA/ESA/J. Olmsted (STScI)/Cover Images
Ciencia LR

Los objetos masivos más sorprendentes del cosmos se ubican a millones de años de la Tierra, por lo que su luz tarda en llegar a nuestros dispositivos de medición espectral. El universo es un lugar peligroso; sin embargo, algunos de sus efectos destructivos no alcanzarán a la humanidad porque, según nuestra expectativa de vida como especie, desapareceremos antes. Solo queda, entonces, apreciarlos desde lejos.

Un grupo internacional de investigadores ha utilizado el Observatorio Estratosférico de Astronomía Infrarroja (SOFIA), un programa que cuenta con una aeronave boeing 747 en conjunto con un telescopio, y consiguió detectar a una galaxia superviviente de un fenómeno violento conocido como cuásar.

Las descripciones de todos los detalles están alojadas en la revista especializada The Astrophysical Journal.

Los cuásares son fuentes electromagnéticas descritas desde 1960 que se crearían cuando un agujero negro supermasivo, en el centro de una galaxia, absorbe la materia esparcida en las periferias. Toda su producción de energía gira vertiginosamente y se liberan ondas infrarrojas, de radio, ultravioletas y rayos X.

Cuando se observaron estos eventos luminosos, se postuló que eran agujeros blancos, zonas hipotéticas del universo donde el espacio-tiempo se deforma y deja escapar toda la materia, lo contrario a un agujero negro. No obstante, esta atrevida propuesta ya fue descartada hace décadas.

La galaxia CQ4479 a 5.250 millones de años luz, pese al acecho del cuásar, sigue generando 100 estrellas por año del tamaño del Sol. Al respecto, la coautora del artículo Allison Kirkpatrick aseguró que ese hecho contradice a los consensos actuales. “Nuestro hallazgo nos está haciendo repensar todas nuestras teorías sobre cómo evolucionan las galaxias”, agregó.

Un agujero negro va consumiendo a la galaxia CQ4479, aunque no de la forma sospechada | Foto: NASA/ Daniel Rutter

Kevin Cooke, autor principal del estudio, afirmó: “Nos sorprendió mucho ver una galaxia extraña y capaz de desafiar las teorías actuales”. Además, conjeturó que si la actividad se mantiene, el agujero negro y las estrellas triplicarían su tamaño antes de desaparecer.

“SOFIA nos permite echar un vistazo en la breve ventana temporal en que los dos procesos pueden coexistir”, dijo Cooke más adelante.

Comúnmente, los intensos brillos de los cuásares nublan a los telescopios. SOFIA, por su lado, ha logrado detectar el polvo caliente de formación estelar. La sucesión de las investigaciones recaerán en el Telescopio Espacial James Webb, el cual está siendo desarrollado por la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), además de contar con la colaboración de 1.200 expertos.