Anomalías pulmonares difíciles de detectar, otra posible secuela de la COVID-19

Ciencia LR

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03 Dic 2020 | 3:53 h
Solo 10 pacientes fueron analizados, pero dado el resultado, ahora se llevará a cabo un ensayo con 100 personas contagiadas con coronavirus SARS-CoV-2. Foto: AFP/referencial
Solo 10 pacientes fueron analizados, pero dado el resultado, ahora se llevará a cabo un ensayo con 100 personas contagiadas con coronavirus SARS-CoV-2. Foto: AFP/referencial

Con escáneres convencionales no se puede detectar daños pulmonares por COVID-19, según investigadores de Oxford y Sheffield. Por primera vez se usó gas xenón hiperpolarizado.

Durante la pandemia de la COVID-19 científicos de diversos países han comprobado que esta enfermedad deja secuelas, en algunos casos graves, en las personas que se recuperan de la infección. Y ahora, por primera vez, captaron imágenes que demuestran lo dañino que puede ser el SARS-CoV-2 para los pulmones.

Investigadores de las universidades británicas de Oxford y Sheffield anunciaron el martes 1 de diciembre los primeros hallazgos de un estudio sobre los posibles efectos a largo plazo de la COVID-19 en los pulmones.

Utilizaron una novedosa técnica de resonancia magnética, con el cual se usa gas xenón hiperpolarizado. Concluyeron que con escáneres convencionales no pueden detectar esta anomalía. Y ahora saben que la COVID-19 podría causarla más de tres meses después del contagio.

En un estudio con 10 pacientes, de entre 19 y 69 años, las personas inhalaban gas xenón durante una exploración por imágenes de resonancia magnética para localizar daños pulmonares. Ocho de ellos presentaban disnea (dificultad de respirar) y fatiga persistentes.

Gráficos con las cifras diarias de fallecidos por COVID-19 por región. Infografía: AFP

“La resonancia magnética con xenón hiperpolarizado ofrece un medio único para obtener imágenes del deterioro de la captación de oxígeno en los pulmones causado por la infección por COVID-19 y sus secuelas”, dijo el profesor de investigación de la Universidad de Sheffield, Jim Wild.

De esas ocho personas, ninguna había estado en cuidados intensivos o requirió ventilación. Sí les aplicaron exploraciones convencionales, pero no se apreciaba dificultades en sus pulmones.

“Es posible que estemos obteniendo una idea de por qué algunos pacientes tienen síntomas mucho después de haber salido del hospital y cuando se realizan otras pruebas normal”, afirmó el profesor Fergus Gleeson, radiólogo experto de la Universidad de Oxford.

Los sorprendentes resultados iniciales provocaron una nueva planificación: un ensayo de hasta 100 personas para ver si sucede lo mismo en aquellas que no han sido internadas en un hospital y no han padecido síntomas tan graves.

Si se descubre que personas menores de 60 años o aquellas que no necesitaron ingresar a un centro de salud también presentan un daño pulmonar, “sería una información muy relevante”, apuntó Gleeson.

“Esto puede ayudarnos a identificar a los pacientes que podrían beneficiarse potencialmente del tratamiento incluso después del alta, por ejemplo, con esteroides u otras terapias”, agregó.