Hay pruebas de inundaciones “inimaginables” en Marte, revelan los científicos

Ciencia LR

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23 Nov 2020 | 9:47 h
Los científicos creen que en el cráter Gale de Marte había agua hace 4.000 millones de años. Foto: composición LR / NASA
Los científicos creen que en el cráter Gale de Marte había agua hace 4.000 millones de años. Foto: composición LR / NASA

Un artículo de Scientific Reports describe los hallazgos del rover Curiosity y refuerza la idea de que hubo vida microbiana en el ‘Planeta rojo’.

La potencia del impacto de un meteorito habría resquebrajado el hielo de la superficie de Marte y creado así estructuras geológicas parecidas a las que se encuentran en el planeta Tierra.

Un equipo de científicos conformado por miembros de las Universidades de Jackson, Cornell, Hawaii y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA analizó referencias propagadas por el rover Curiosity. Según se expuso, pudo haber vida en el ‘Planeta rojo’ porque hallaron rastros de inmensas e “inimaginables” inundaciones de hace 4.000 millones de años en el cráter Gale, ubicado cerca al ecuador.

Los detalles de este reciente descubrimiento están escritos en la plataforma digital de Scientific Reports.

“El Marte primitivo era un mundo extremadamente activo desde el punto de vista geológico. El planeta tenía todas las condiciones necesarias para soportar la presencia de agua líquida en la superficie”, explicó el astrobiólogo Alberto G. Fairén, coautor del artículo.

“Y en la Tierra, donde hay agua, hay vida. Marte, por lo tanto, era un planeta habitable. ¿Pero estaba habitado? Esa es una pregunta que el próximo explorador Perseverance ayudará a responder”, agregó.

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El 30 de julio de 2020, el Perseverance fue lanzado desde Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos). La fecha de llegada de aquel vehículo espacial será el 18 de febrero de 2021. Además, forma parte de la misión Mars 2020 del Programa de Exploración de Marte de la NASA y lleva a bordo 23 cámaras y dos micrófonos. Su zona primaria de inspección partirá desde un cráter con un diámetro de 49 km denominado Jezero.

Respecto a la metodología, se utilizaron datos del Experimento científico de imágenes de alta resolución (HiRISE), de las cámaras montadas en el mástil (Mastcams) y de la cámara Mars Hand Lens Imager (MAHLI) insertada en el brazo del rover Curiosity.

Los investigadores hicieron énfasis en estudiar las ‘antidunas’ o capas sedimentarias de unos 10 metros de altura. Tales ondulaciones también existen en nuestro planeta y son producto del deshielo registrado hace dos millones de años; por tal motivo, compararon ambas realidades.

Tras un posible gran impacto mencionado anteriormente, se liberó dióxido de carbono y metano. Después, destacaron los expertos, las nubes de vapor de agua y los gases generaron climas cálidos y húmedos.

El agua empezó a precipitarse del cielo, bajó al monte Sharp del cráter Gale y se crearon patrones de crestas por intensas inundaciones.

“A pesar de la condición climática fría, abundantes características geológicas, morfológicas y sedimentológicas indican que el agua líquida fluyó en Marte y en algunos casos se acumuló en los lagos. Por lo tanto, la cuestión de cómo se formó el agua líquida se ha debatido ampliamente”, acotaron los firmantes del estudio.

Más adelante, sostuvieron que el evento de inundación pudo haber durado desde unas pocas semanas hasta varios siglos, según el proceso de impacto y la cantidad de dióxido de carbono y metano en la atmósfera.

Esta novedosa información permitirá establecer las bases para reformular la visión concebida hasta ahora del sistema solar.