Toxina mutante de alacrán es capaz de detener la metástasis de tres tipos de cáncer

Ciencia LR

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21 Nov 2020 | 13:59 h
El escorpión rojo de la India, estudiado por la UNAM, es un depredador nocturno. Se alimenta de cucarachas, lagartos, roedores y otros pequeños vertebrados | Foto: UNAM
El escorpión rojo de la India, estudiado por la UNAM, es un depredador nocturno. Se alimenta de cucarachas, lagartos, roedores y otros pequeños vertebrados | Foto: UNAM

Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México informaron que han descubierto cómo ‘bloquear’ el desplazamiento de ciertas células malignas.

Un grupo de investigadores del Departamento de Química de Biomacromoléculas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad de Tours (Francia) descubrió que la mutación de la toxina tamapina del alacrán rojo de la India —donde se halla su veneno— inhibe la metástasis de ciertos tipos de cáncer como el de mama, piel y próstata.

La modificación de laboratorio se encuentra en fase de patente. Los resultados de este estudio se alojan en la revista ACS Medicinal Chemistry Letters.

Federico del Río-Portilla y Marlen Mayorga-Flores, dos de los autores del artículo en línea, explicaron que al tratar la tamapina con técnicas de biomedicina se observó el bloqueo del movimiento en células malignas responsables de la metástasis —migración de agentes cancerígenos hacia otros órganos— de 60 a 70%.

“(La metástasis) inicialmente se desarrolla en un tumor que luego crece”, resaltó Río Portilla. Más adelante, enfatizó que en esa fase de la enfermedad es cuando el riesgo de muerte es mayor.

Los colaboradores del Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina (ISEM) de Francia describieron la trascendencia de los ‘poros’ por donde se alimentan las células humanas. Los también denominados canales SK, tras ser inhibidos, impiden la migración del cáncer a otras partes del organismo: la tamapina se caracteriza por esa misma tarea.

Específicamente, del Río dijo que los canales SK3 están asociados a los males mencionados. Además del bloqueo, las toxinas del alacrán atacan a las formaciones malignas.

“No vimos un efecto citotóxico (alteraciones nocivas en células), pero sí una clara inhibición de la migración de líneas celulares que son altamente metastásicas”, comentó el experto.

De acuerdo con el artículo, los ensayos preclínicos servirán para crear fármacos antimetastásicos y así generar una nueva terapia. Como primera estrategia, el modelo se probará en animales.

Sin lugar a dudas, el campo de interés sobre avances biomédicos sigue ganando adeptos.

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