La gravedad de la Tierra ha capturado un objeto de posible origen artificial

Ciencia LR

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13 Nov 2020 | 13:42 h
Vista de la Luna desde la nave Gemini 7 en 1965. Foto: NASA
Vista de la Luna desde la nave Gemini 7 en 1965. Foto: NASA

La NASA sospecha que es un cohete que se perdió en el espacio en 1966 y ha regresado a la órbita del planeta.

Un objeto pequeño que orbita alrededor del Sol ha sido capturado por la gravedad de la Tierra. Sin embargo, es probable que no sea un asteroide, sino el cohete Centauro que propulsó a una misión de la NASA rumbo a la Luna en 1966.

Según informa la agencia espacial, este diminuto objeto se mantendrá como un satélite temporal durante unos meses antes de que vuelva a escapar a una órbita solar.

¿Cómo llegaron a sospechar que este visitante tiene un origen artificial? Todo comenzó con la detección de un objeto desconocido por el telescopio de reconocimiento Pan-STARRS1 en septiembre. Los astrónomos notaron que este objeto seguía una trayectoria leve pero claramente curvada en el cielo, lo que es una señal de su proximidad a la Tierra.

Como era considerado un asteroide que orbita alrededor del Sol, el Minor Planet Center le dio al objeto una designación estándar: 2020 SO. No obstante, los científicos del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) de la NASA observaron la órbita del objeto y sospecharon que no era un asteroide normal.

La mayoría de las órbitas de los asteroides son más alargadas e inclinadas en relación con la órbita de la Tierra. Pero la órbita de 2020 SO alrededor del Sol era muy similar a la de nuestro planeta: estaba aproximadamente a la misma distancia, casi circular, y en un plano orbital casi idéntico, algo muy inusual para un asteroide.

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Un objeto hueco

A medida que los astrónomos de Pan-STARRS y de todo el mundo realizaron observaciones adicionales de 2020 SO, los datos también comenzaron a revelar el grado en que la radiación del Sol estaba cambiando la trayectoria de 2020 SO, un signo que demostraba que, después de todo, puede que no se tratara de un asteroide.

La presión que ejerce la luz solar es pequeña pero continua, y tiene un efecto mayor en un objeto hueco que en uno sólido. Un cohete gastado es esencialmente un tubo vacío y, por lo tanto, es un objeto de baja densidad con una gran superficie. Por lo tanto, será empujado por la presión de la radiación solar más que un macizo de roca sólida de alta densidad, al igual que una lata de refresco vacía será empujada por el viento más que una piedra pequeña.

“La presión de la radiación solar es una fuerza no gravitacional causada por fotones de luz emitidos por el Sol que golpean un objeto natural o artificial”, dijo Davide Farnocchia, ingeniero de navegación del JPL (NASA), quien analizó la trayectoria de 2020 SO para CNEOS. “La aceleración resultante en el objeto depende de la denominada relación área-masa, que es mayor para los objetos pequeños, ligeros y de baja densidad”.

Durante los últimos tres meses, se confirmó la baja densidad de 2020 SO. El siguiente paso fue averiguar de dónde podría haber venido el supuesto cohete propulsor.

El cohete de una misión fallida

El módulo de aterrizaje lunar Surveyor 2 fue lanzado hacia la Luna el 20 de septiembre de 1966 en un cohete Atlas-Centauro. La misión fue diseñada para reconocer la superficie lunar antes de las misiones tripuladas Apolo. Poco después del despegue, el Surveyor 2 se separó de la etapa superior Centauro como estaba previsto. Pero el control de la nave espacial se perdió un día después cuando uno de sus propulsores no se encendió, lo que hizo que girara. La nave espacial se estrelló contra la Luna el 23 de septiembre de 1966. Mientras tanto, el cohete Centauro desapareció en el espacio, en una órbita desconocida alrededor del Sol.

El propulsor Centauro. Imagen tomada en 1964. Foto: NASA

Al sospechar que 2020 SO era un remanente de una antigua misión lunar, el director de CNEOS, Paul Chodas, “hizo retroceder el reloj” y corrió la órbita del objeto hacia atrás para determinar dónde había estado en el pasado. Chodas descubrió que 2020 SO se había acercado un poco a la Tierra varias veces a lo largo de las décadas, pero la posición de 2020 SO a fines de 1966, según su análisis, habría estado lo suficientemente cerca como para haberse originado en nuestro planeta.

“Una revisión rápida de las fechas de lanzamiento de las misiones lunares mostró una coincidencia con la misión Surveyor 2”, dijo Chodas.

Ahora, en 2020, el Centauro parece haber regresado a la Tierra para una breve visita. El 8 de noviembre, se desplazó lentamente hacia la esfera de dominio gravitacional de la Tierra, una región llamada esfera de Hill que se extiende aproximadamente a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. Ahí es donde el objeto permanecerá durante unos cuatro meses antes de que vuelva a escapar a una nueva órbita alrededor del Sol en marzo de 2021.

Antes de partir, 2020 SO hará dos grandes vueltas alrededor de nuestro planeta, con su aproximación más cercana el 1 de diciembre. Durante este período, los astrónomos observarán más de cerca y estudiarán su composición usando espectroscopia para confirmar si 2020 SO es verdaderamente un artefacto del principio de la era espacial.

Con información de Europa Press.

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