Descubren que el SARS-CoV-2 usa una vía alterna para infectar más el organismo

Ciencia LR

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20 Oct 2020 | 11:24 h
Imagen de microscopio electrónico muestra al coronavirus que causa COVID-19. Fuente: NIAID.
Imagen de microscopio electrónico muestra al coronavirus que causa COVID-19. Fuente: NIAID.

A diferencia del SARS, que solo ingresa a las células por el receptor ACE2, el nuevo coronavirus tiene otra ruta que le ha permitido mejorar su infectividad. Para los investigadores, no es una mala noticia.

Los científicos conocían que el nuevo coronavirus (SARS-CoV-2) podía ingresar a las células humanas a través del receptor ACE2 (enzima convertidora de angiotensina 2), al igual que su pariente, el SARS, que se propagó en 2003. No obstante, un equipo internacional de investigadores ha descubierto que existe otra vía que el virus de la COVID-19 emplea para atacar el organismo.

Dicha ruta, confirmaron los especialistas en un artículo publicado por la revista Science, posibilita que el SARS-CoV-2 mejore su infectividad, haciéndolo más transmisible. Se trata de una proteína llamada neuropilina-1 (NRP1), presente en muchos y más tejidos de nuestro cuerpo que el ACE2.

Según explica una nota de prensa difundida por el Centro Alemán de Enfermedades Neurodegenerativas (DZNE), al emplear la neuropilina como ruta adicional, el nuevo coronavirus puede propagarse por el sistema respiratorio superior, incluida la mucosa nasal. En consecuencia, su transmisibilidad es más rápida a través de la diseminación viral activa, por ejemplo, al estornudar.

Esto no sucedió, en cambio, con el SARS-CoV, que en 2003, provocó un brote menor. Los investigadores consideran que la razón se debió a su mecanismo de infección, solo mediante el receptor ACE2, que lo limitó al sistema respiratorio inferior.

Para comprender estas diferencias y hallar la nueva vía del virus de la COVID-19, los científicos probaron un experimento en ratones. Simularon una nanopartícula sintética con características iguales al SARS-CoV-2 y se la recubrió con trozos de proteínas para que puedan unirse a la neuropilina.

“Cuando lo insertamos en las narices de ratones anestesiados, el resultado fue sorprendente: dos horas después, las nanopartículas habían llegado al cerebro, primero en el bulbo olfatorio y de allí a la corteza cerebral. Como sabemos, la entrada del virus al cuerpo humano también se produce por la nariz y un posible objetivo son las neuronas del olfato”, explicó Giuseppe Balistreri, profesor adjunto en la Universidad de Helsinki e integrante del equipo investigador.

Oportunidad para futuras terapias

El hallazgo significa para los autores una buena noticia, ya que les permite aislar la parte del coronavirus que ataca al receptor NRP1 y así evitar la infección por esta vía. Además, Balistreri agregó que han descubierto un anticuerpo que puede bloquear su invasión a través de esta ruta. Con todo esto, se le quita las posibilidades de acceso al SARS-CoV-2.

“Al bloquear la neuropilina con este anticuerpo, la infección en células humanas se redujo en un 40-45%, porque el virus se quedó con una sola posibilidad de acceso a las células, la representada por ACE2”, detalló.

No obstante, Baristreli precisó que este descubrimiento no implica una cura, sino una mayor comprensión de los científicos sobre el coronavirus, ya que implementar alguna terapia de bloqueo para la vía NRP1 puede afectar gravemente al mecanismo fisiológico del cuerpo humano y se necesita más investigación al respecto para perfeccionar técnicas.

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