Exponen qué síntomas podrían perdurar en los pacientes con coronavirus a largo plazo

Un experto de Estados Unidos recopiló todos los estudios sobre los recuperados del coronavirus y mencionó los "efectos profundos" en el cuerpo.

Cada vez hay más estudios abocado a los recuperados del coronavirus. Foto: EFE
Cada vez hay más estudios abocado a los recuperados del coronavirus. Foto: EFE
La República

En el mundo se han llevado a cabo varios estudios sobre los efectos que deja el coronavirus en los pacientes que se recuperan de la infección y ahora un experto recopiló la data, para enfocarse en los informes de personas que continúan teniendo efectos secundarios a largo plazo.

William Petri, profesor de Medicina de la Universidad de Virginia (Estados Unidos), publicó el miércoles 24 de junio un resumen en la red de medios especializada The Conversation sobre lo que se sabe hasta el momento de los recuperados de la COVID-19 “y dónde hay lagunas importantes en nuestro conocimiento”.

Pulmones

“Los pacientes más gravemente enfermos con COVID-19 a menudo sufren neumonía (...) mientras están enfermos. Los médicos no han seguido a los pacientes que se han recuperado del nuevo coronavirus lo suficiente como para saber si habrá problemas respiratorios a largo plazo”, escribió.

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Sin embargo, un estudio de trabajadores de la salud en China que contrajeron el coronavirus SARS-CoV en 2003 para el experto es “tranquilizador”, dado que demostró su curación del daño pulmonar en los dos años posteriores a la enfermedad.

Pérdida de sentidos

“La mayoría de los pacientes con COVID-19 experimentan una pérdida de sabor y olfato. Solo una cuarta parte de los pacientes habían notado alguna mejoría en una semana, pero a los 10 días la mayoría de los pacientes se habían recuperado”, apuntó Petri.

Corazón

Un estudio reveló arritmia, un latido cardíaco irregular e inflamación del músculo cardíaco en un tercio de los pacientes contagiados y enfermos de gravedad.

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“No se sabe si esto se debe a una infección directa del corazón o secundaria al estrés causado por la respuesta inflamatoria a esta infección”, señaló.

Para Petri, médico abocado a enfermedades infecciosas de adultos, lo más resaltante es que aún no se comprenden las consecuencias a largo plazo en este órgano vital.

Diabetes

Los diabéticos tienen un mayor riesgo de COVID-19 grave, que en parte puede atribuirse a una reacción exagerada de la respuesta inmune a la infección”, afirmó el docente de la universidad estadounidense.

Observó elevaciones de la glucosa en algunos pacientes que no tienen antecedentes diabéticos. ¿La razón? Que el virus SARS-CoV-2 interactúa con la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2) en las células humanas.

Los cambios en la actividad de la ACE2, que al parecer es la razón por la cual el coronavirus es más mortífero en hombres, puede ser también una causa de diabetes en pacientes que se infectaron de SARS-CoV-2.

Coágulos de sangre

“Pueden surgir coágulos de sangre en hasta un cuarto de los pacientes críticos con COVID-19. Los coágulos de sangre pueden causar serias complicaciones a largo plazo si los coágulos se desprenden de los vasos sanguíneos y migran al pulmón y causan una embolia pulmonar o van al cerebro y provocan un derrame cerebral”, dijo.

Síndrome de fatiga

Sobre este efecto Petri comentó que es pronto para saberlo, pero en el brote original del SARS-CoV —considerado una especie de primo hermano del nuevo coronavirus— casi la mitad de los sobrevivientes entrevistados más de tres años después de la recuperación presentaron fatiga.

Confusión de cuidados intensivos

"En los pacientes más gravemente enfermos que reciben atención en la UCI, existe un riesgo sustancial de delirio. El delirio se caracteriza por confusión, dificultad para prestar atención, conciencia reducida de la persona, el lugar y el tiempo, e incluso la incapacidad de interactuar con los demás", indicó.

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El profesor acotó que el delirio no es una complicación específica del SARS-CoV-2, pero “desafortunadamente” es una complicación común de la atención en las unidades de cuidados intensivos, tanto que 75 % de pacientes la han sufrido, según investigaciones.

“Por ejemplo, a los tres y nueve meses después del alta, muchos de los que se recuperaron aún tenían dificultades con la memoria a corto plazo, la capacidad de comprender palabras escritas y habladas y aprender cosas nuevas”, añadió.

En conclusión, William Petri afirmó que la nueva infección por coronavirus tiene “efectos profundos” en muchos sistemas de órganos diferentes en el cuerpo humano. No obstante, espera que el daño causado “se cure en la gran mayoría de los pacientes”.