El calor mortal que llegaría a finales del siglo ya está presente en el mundo

12 May 2020 | 13:15 h
El gráfico muestra las temperaturas extremas registradas en más de 4.000 zonas del planeta entre 1979 y 2017. En más de 12 casos, el calor estaba por encima le los límites de la resistencia humana. Fuente: Science Advances.
El gráfico muestra las temperaturas extremas registradas en más de 4.000 zonas del planeta entre 1979 y 2017. En más de 12 casos, el calor estaba por encima le los límites de la resistencia humana. Fuente: Science Advances.

Estaciones metereológicas de varias regiones han detectado temperaturas por encima del límite de la resistencia humana.

Durante décadas, los científicos han advertido el peligro de la combinación del calor con la humedad. De acuerdo a los estudios, 35 grados Celsius (C°) de temperatura húmeda es el límite que un cuerpo humano es capaz de soportar.

Recientemente, un equipo de investigadores de Estados Unidos y Gran Bretaña analizó y comparó datos de 4.576 estaciones metereológicas de todo el mundo. Lo que descubrieron es más que preocupante: la frecuencia de temperaturas húmedas de entre 27 y 35 grados se ha duplicado desde 1979.

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La investigación, publicada en Science Advances, identificó episodios de calor y humedad sin precedentes en Asia, África, Australia, América del Sur y América del Norte, incluida la región de la Costa del Golfo de EE. UU.

La situación más peligrosa es la que se observa en el Golfo Pérsico: en localidades de Pakistán y Emiratos Árabes Unidos, ese límite de 35 grados se ha superado por primera vez. Se ha llegado a la dosis letal de calor en repetidas ocasiones durante una o dos horas diarias, algo nunca antes registrado por estudios científicos.

Temperaturas húmedas máximas registradas en el mundo. En el Golfo Pérsico (11, 12 y 13), superaron el límite de resistencia humana (35 grados). Fuente: Science Advances.

El límite del cuerpo humano

Cuando la temperatura aumenta, las gotas de sudor surgen de nuestros poros y se evaporan, lo cual libera energía que enfría la piel y evita que nos sobrecalentemos. Sin embargo, más allá de los 35 grados de temperatura húmeda (o de bulbo húmedo), el cuerpo ya no logra enfriarse por medio del sudor.

Incluso niveles más bajos bastarían para poner en peligro la supervivencia, como sucedió en la ola de calor que sufrió Europa en 2003: una temperatura húmeda que no pasó de los 28 grados mató a miles de personas.

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La humanidad, a punto de cruzar la línea

Sobre el revelador estudio anunciado el 8 de mayo, uno de sus autores, Tom Matthews, explica la situación:

“Cruzar estos umbrales implica un gran riesgo para la salud. Podemos decir que nos estamos acercando universalmente a ese límite de los 35 grados. Y la verdad es que, en algunos casos, ya hemos excedido ese valor durante breves periodos del día”.

Según las predicciones que saltan de esta investigación, el calor extremo afectará a más partes de estas regiones, como a Pakistán e India, donde millones de personas no tendrían la capacidad de adaptarse mediante el uso de aire acondicionado, debido a sus bajos recursos.

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Ni siquiera el aire acondicionado sería una garantía, ya que requeriría el uso de enormes cantidades de energía para lograr el enfriamiento necesario, lo que se traduce en una mayor emisión de CO2 y un empeoramiento del cambio climático.

“Ya estamos delicadamente cerca, más cerca de lo que pensábamos, de cruzar esa línea”, comenta Matthews.

Estas condiciones extremas se han detectado sobre todo a lo largo de las costas subtropicales, donde el aire cálido y húmedo del océano se encuentra con el aire caliente de la Tierra. Sin embargo, los investigadores advierten que, si las emisiones de carbono no se reducen drásticamente y de manera inmediata, este fenómeno potencialmente mortal será cada vez más común y se extenderá a zonas cada vez más extensas del planeta.