Las tormentas solares destructivas impactan la Tierra cada 25 años, según nuevo estudio

La última “super tormenta” que golpeó a nuestro planeta sucedió en 1989. Los científicos advierten que el próximo evento será difícil de predecir y que “puede ocurrir en cualquier momento”.

Las tormentas solares se producen por partículas cargadas expulsadas por el Sol que chocan con la magnetósfera de la Tierra. Imagen: Difusión.
Las tormentas solares se producen por partículas cargadas expulsadas por el Sol que chocan con la magnetósfera de la Tierra. Imagen: Difusión.
Mundo LR

Científicos de la Universidad de Warwick y la Encuesta Antártica Británica han determinado que las tormentas solares que pueden causar daños en la Tierra ocurren cada 25 años.

Estas potentes tormentas pueden averiar equipos electrónicos, incluidos equipos de comunicación, equipos de aviación, redes eléctricas y satélites. Estas interrupciones podrían causar, en cuestión de horas, una serie de accidentes catastróficos debido a lo dependiente que es la humanidad de estas tecnologías, como en el caso del tráfico aéreo.

Las tormentas solares, también llamadas tormentas geomagnéticas, son ocasionadas por las partículas cargadas que el Sol expulsa al espacio. Cuando esas partículas impactan la magnetósfera de la Tierra, se produce la tormenta.

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Las partículas cargadas pueden provenir de diversos fenómenos, como eyecciones de masa coronal o agujeros coronales, que emiten una corriente de viento solar que viaja el doble de rápido comparado a lo normal.

La magnetósfera de la Tierra es afectada por las partículas solares. Imagen: NASA.

En el nuevo estudio, publicado en Geophysical Research Letters el pasado 22 de enero, los autores identifican dos tipos de tormentas geomagnéticas: las “grandes súper tormentas”, las más poderosas; y las “tormentas severas”, más débiles pero aún peligrosas.

La última gran súper tormenta se registró en 1989, que en Québec (Canadá) interrumpió el sistema de distribución de energía, ocasionó un apagón masivo y dañó una central nuclear. También creó extrañas auroras que se vieron hasta en el sur de Estados Unidos.

Han pasado más de 30 años y ahora el mundo está propenso a sumirse en el caos, ya que, además de la interrupción de la aviación y las comunicaciones de radio, las señales de GPS pueden perderse temporalmente, afectando tanto la navegación como la sincronización de las transacciones financieras.

La gran tormenta solar de 1989 generó una extraña aurora que se vio hasta en el sur de EE. UU. Foto: Estación Espacial Internacional.

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Los científicos determinaron que en los últimos 150 años ocurrieron 6 “grandes súper tormentas", o aproximadamente una cada 25 años; y 42 “tormentas severas", o aproximadamente una cada tres años.

“Nuestra investigación muestra que una súper tormenta puede ocurrir con más frecuencia de lo que pensábamos. No se deje engañar por las estadísticas, puede ocurrir en cualquier momento, simplemente no sé cuándo y, en este momento, no podemos predecir cuándo”, advierte el profesor Richard Horne, quien lidera la Encuesta Antártica Británica.

La Tierra sufrió la mayor tormenta geomagnética registrada en 1859. Aquel suceso fue denominado Evento de Carrington. La tormenta apagó algunos sistemas telegráficos en diferentes partes del mundo y desató algunos incendios.

Si en la actualidad ocurriera un evento como el de 1859, los satélites dejarían de funcionar, continentes enteros sufrirían apagones y diferentes servicios se interrumpirían durante semanas. Se estiman pérdidas de miles de millones de dólares.