Maritza Espinoza

El videoclip de “Back to black” refleja el duelo que vivió Amy Winehouse tras una decepción amorosa.

Esta semana, ante la perspectiva de que las medidas sanitarias se relajen un poco, surgió la idea de retomar los autocines como una forma de que la industria del entretenimiento no sea otra víctima de la pandemia. El debate surgió enseguida y hubo quienes calificaron a la idea de excluyente y otros que la defendieron. Domingo conversó con ambas partes.

Opciones. En la pandemia, los villanos de ayer pueden ser los héroes de mañana, como Suecia, el país que fue criticado al rehusarse a imponer la cuarentena contra el coronavirus y que esta semana ha recibido nada menos que el espaldarazo de la OMS por sus buenos resultados.

Dilema. La peor disyuntiva para un médico no es dejar morir a un paciente terminal, sino tener que elegir, entre dos, cuál debe vivir y cuál morir. La pandemia del Covid-19 ha enfrentado a muchos de ellos a esta disyuntiva terrible para alguien que ha jurado defender la vida humana hasta el límite. Pero, aun así, se intenta aligerar ese paso en lo posible, porque la muerte digna también es un derecho humano.

Alternativa. Esta semana, mientras el gobierno peruano se debatía entre aligerar o prolongar el encierro de la ciudadanía, se escuchó reiteradas veces la frase “cuarentena inteligente”, concepto que varios países han adoptado para enfrentar a la pandemia del Covid-19 sin hacer estallar sus economías ni la paciencia de sus ciudadanos.

Alternativa. Esta semana, mientras el Gobierno peruano se debatía entre aligerar o prolongar el confinamiento, se escuchó reiteradas veces la frase “cuarentena inteligente”, concepto que varios países adoptan para enfrentar la pandemia del COVID-19 sin hacer estallar sus economías.

Que el encierro produce estrés y problemas emocionales, ni dudarlo. Pero poco se habla del deterioro físico que causan la inactividad, la ingesta ansiosa de comida y, contra lo que podría pensarse, el aseo excesivo. Porque eso puede enfermarnos, agravar males que ya padecemos o, con mala suerte, matarnos antes que el coronavirus.

El coronavirus nos cambió definitivamente la forma de vivir, pero también de morir. En el Perú, y en muchos otros países donde la pandemia ha apretado las medidas de sanidad, el nuevo protocolo para el manejo de cadáveres impide a los deudos que vean a sus muertos y que los despidan del modo tradicional.

Un efecto dramático de la cuarentena impuesta a raíz del Covid-19 es la sensación de soledad y aislamiento que produce en muchas personas, incluso aquella que viven junto a sus familias. Pero, ¿qué pasa con quienes ya vivían permanentemente solos? ¿Sufren más o menos que el resto? Aquí dos reveladores testimonios.

Sueños. En estos días de encierro general, mucha gente está compartiendo sus experiencias oníricas en las redes sociales, algo que antes no había ocurrido, y muchas son extraordinariamente vívidas y recurrentes.

Hacer la tarea, en época de cuarentena, es posible para los casi 170 mil chicos de comunidades andinas y amazónicas que, desde el lunes pasado, reciben el programa Aprendo en casa en su lengua originaria, sea quechua, aymara, asháninka, awajún, shipibo, shawi o yanesha, mediante 36 emisoras de radio de todo el país.

Promesa. Un fármaco desarrollado por un equipo de científicos que descubrieron la puerta de entrada del coronavirus al organismo y, mejor aún, la forma de cerrarla, es la más cercana posibilidad de tratar el COVID-19. El estudio ya está en fase dos y será probado en 200 enfermos graves.

Para los norteamericanos aterrados ante el Convid-9, su opinión serena y sin sesgos tiene el don de calmar los ánimos y, sobre todo, es la única persona en el mundo que puede practicar el riesgosísimo deporte de contradecir a Donald Trump. Conozcamos al doctor Anthony Fauci, quien es algo así como el doctor Huerta de los gringos.

Insepultos. Por esta ciudad el coronavirus ingresó a ecuador y ahora acumula, en calles y hospitales, cadáveres que nadie recoge. por la escasez de pruebas, pocos fueron diagnosticados de COVID-19, pero presentaron todos los síntomas antes de morir. La ciudad clama hoy por un lugar en los cementerios.

Son 132 mil en la actualidad, los pacientes que vencieron al coronavirus, incluyendo a los primeros contagiados de cada país, no son solo un emblema de optimismo, sino motivo de estudio: su sangre podría servir para la tan esperada vacuna contra el Covid-19.

“Quisiera pensar que lo único que Vizcarra quiere es que llegue el 2026 para poder entregarle la papa caliente al siguiente”

Tenga cuidado con esos arrumacos provocados por el aburrimiento de la cuarentena y la escasez de buenas series en Netflix, porque pueden provocar la llegada inesperada de un nuevo peruanito. Los expertos prevén un baby boom parecido al de la post guerra, pero todavía no se ponen de acuerdo si les llamará “coronials”, “cuarentenials” o, simplemente, “pandemials”.

“Si para entender eso necesitas que el gobierno te amoneste, te multe o te meta preso, todavía no mereces el derecho a llamarte ciudadano peruano.”

Lucho Quequezana, el destacado músico nacional, presentó esta semana una canción que habla sobre el bullying. Pero, a diferencia de otros esfuerzos previos, esta vez, más que centrarse en la víctima del acoso o en el matón, se dirige a los testigos, esos observadores silenciosos que, si toman valor, podrían acabar para siempre con este flagelo de la vida escolar.

En estos tiempos en los que la mayoría de empresas está en deuda con la paridad, la destilería La Caravedo, una de las más grandes productoras de pisco del país, no solo emplea a un 50% de personal femenino, sino que el 70% de su staff está compuesto por mujeres.

“El espectáculo del fujimorismo dividido y odiándose ha vuelto en todo su esplendor”.