Lecciones del día en que se golpeó a la democracia

5 de abril. Tras 22 años del golpe de estado de Fujimori, aún quedan muchas cosas por aprender. El exdiputado Fernando Ramírez recuerda algunas.

5 de abril. Tras 22 años del golpe de estado de Fujimori, aún quedan muchas cosas por aprender. El exdiputado Fernando Ramírez recuerda algunas.

Yvonne Leyva.

Arequipa.

El domingo 5 de abril de 1992, la pantalla del televisor transmitía el mensaje presidencial de Alberto Fujimori, y el entonces diputado arequipeño Fernando Ramírez Alfaro no podía creer que el mandatario tomara el control total en cuestión de minutos. Ese día cambió el panorama de la política y la historia del país.

Aquella noche, Ramírez Alfaro no pudo dormir después de observar el breve discurso. Recordaba la frase “disolver, disolver temporalmente el Congreso de la República”. El representante del Partido Aprista Peruano (APRA) se encontraba en Arequipa. Recuerda que esa mañana participó en una ceremonia en el pueblo joven Miguel Grau de Paucarpata. 

Horas más tarde se sumergía en la angustia. Llamó incesantemente a su dirigencia en Lima, quería conocer las acciones que se adoptarían. Una de las noticias más impactantes fue la detención del militante Jorge del Castillo. 

Conoció de primera fuente que los militares tomaban los medios, detenían políticos, amenazaban a periodistas. “Ese día se golpeó la democracia. Según Fujimori, la medida buscaba aprobar leyes para luchar contra el terrorismo, pero se restringió la libertad”, comenta 23 años después.

Tras su arribo a Lima, no pudo ingresar a su centro laboral: las puertas estaban cerradas. Junto a sus colegas fueron desaforados . Ese lunes 6 de abril volvió a ser como cualquier otro ciudadano. Pero no fue el único diputado de la Ciudad Blanca que perdió su escaño.

Recuerda que junto a él se encontraban en la misma situación Gilberto Siura y Guillermo Yoshikawa de Cambio 90; Daniel Vera Ballón por el APRA, Juan Carlos Camacho Leyton, Jaime Delgado, Óscar Urviola; además del periodista Jorge Velásquez Gonzáles, Eduardo Díaz Orihuela.

La noche del 5 de abril no solo se disolvió el parlamento, se intervino 

el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Contraloría, el Tribunal Constitucional y el resto de instituciones.

Ramírez reconoce que la medida fujimorista tuvo su cara buena y mala.

“Por un lado determinó medidas fuertes para luchar contra el terrorismo, pero tras destruir el Congreso Bicameral integrado por 180 diputados y 60 senadores que ganaban mil 200 dólares, al instalarse otro Parlamento se les elevó los gastos mensuales hasta por US$ 30 mil”, señaló.

Después del autogolpe las cosas cambiaron, pese al rechazo de varios partidos para instalar el Congreso Constituyente Democrático, el 22 de noviembre de 1992 se realizaron las elecciones por la presión internacional. De los arequipeños que salieron del anterior hemiciclo, solo fue reelegido Jorge Velásquez.Tras el autogolpe, Alberto Fujimori se quedó en el gobierno hasta el año 2000.    

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