La presencia de Mayella

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23 02 2014 | 00:06h
Mayella Lloclla tiene un rol protagónico en El Vientre, la película peruana que ha registrado 108 mil espectadores en su primera semana. Aquí ella recuerda el largo camino que ha recorrido para cumplir sus sueños de llegar al cine.

Texto: Raúl Mendoza / Fotografía: Paola Paredes

Un día, hace varios años, Mayella Lloclla vio el tráiler de la película peruana El Acuarelista y le gustaron mucho las imágenes. Le agradó la iluminación, el buen acabado. Hasta le pareció una película europea. “Me gustaría trabajar con este director”, se dijo esa vez. Pasó el tiempo, y a mediados de 2010 recibió una llamada telefónica. Fue una sorpresiva coincidencia: la convocaban para una lectura de guión de El Vientre, de Daniel Rodríguez, el cineasta cuyo trabajo admiraba.

Ella por entonces estaba grabando Yo no me llamo Natacha, por las noches actuaba en la obra teatral Cacúmenes y además estaba en un taller teatral con Roberto Ángeles, pero no dudó en aceptar. “Ya tenían el guión y querían hacer la lectura para escuchar cómo salía”, cuenta Mayella. La llamaron para hacer el papel de ‘Mercedes’ –el que finalmente hizo– y le gustó desde que conoció la historia. Hizo lecturas con varios actores. A la que nunca cambiaban era a ella.

“Ojalá que cuando hagan la película me llamen”, pensaba. El 2012 la convocaron para el casting. Pasaron un montón de actrices y la escogieron. Allí conoció a Vanessa Saba que haría de ‘Silvia’, la viuda que quiere apoderarse del niño que ‘Mercedes’ –contratada para trabajar en su casa– concibe con ‘Jaime’ (Manuel Gold) , quien también está al servicio de la viuda. La película se hizo en una casona de Chosica y se grabó durante un mes.

Conversamos Con Mayella en Miraflores: maquillada y con un corte distinto al de la película, se le ve diferente a la ‘Mercedes’ que encarna en el filme. A pesar de que el argumento del filme es oscuro, tortuoso y violento, cuenta que en los momentos de descanso de la filmación ella andaba contenta y relajada. “Estábamos hospedados en una casa cercana, con piscina y otras comodidades. Todo fue muy tranquilo”, recuerda.  

Para ella fue una gran experiencia trabajar con Daniel Rodríguez y con los colegas actores. “Daniel es superdetallista y tenía todo muy claro. Incluso hizo un videoboard –la misma historia en video– para ver los encuadres, la luz y otros detalles”. Sobre los demás protagonistas dice que todos son unos capos. En la cinta su personaje es joven e ingenuo, pero se hace fuerte al final. Cualquiera que vaya a ver la cinta, verá que Mayella convence en su rol de  la joven que lucha por salvar a su hijo.

NIÑA-ACTRIZ

La actuación apareció en la vida de Mayella de casualidad. Tenía 10 años, su hermana mayor Pamela debía culminar el curso de dirección teatral con una puesta en escena y necesitaba a dos niños para el elenco. “Te preparo para la obra”, le dijo. Ella aceptó. Cada tarde, terminando las clases del colegio, se iba a los ensayos. Y la obra salió tan bien que después hicieron una temporada de tres meses en La Noche de Barranco y otra en la Alianza Francesa. Así, casi sin pensarlo, ya estaba dedicada a la actuación.

De pronto la empezaban a llamar para que actúe en obras para niños. Ya en secundaria, participó en los concursos de teatro del colegio Nuestra Señora del Carmen, en Los Olivos. "Como yo tenía alguna experiencia, siempre dirigía alguna obra y actuaba en algún papel pequeño", cuenta. Cada año elegían la mejor obra, la mejor actriz y el mejor actor. Como prueba del talento que tenía, Mayella fue elegida 'mejor actriz' los cinco años de secundaria. "Tú eres una profesional", le decían varios de los profesores.

Su ingreso a la TV también llegó de casualidad y otra vez tuvo que ver con su hermana mayor Pamela. A ella la llamaron para la miniserie "Dina Páucar, la lucha por un sueño". Allí debía hacer de Dina adolescente, pero al final le dijeron que necesitaban a alguien más joven. "Puedo traer a mi hermana", dijo Pamela. Cuando le avisó a Mayella, ella dudó un poco porque nunca había ido a un casting. Pero se presentó. Hizo unas escenas y le dijeron que le avisarían pronto. Pasó un mes, luego otro y ella se resignó. "Ya deben estar grabando", pensaba. Al tercer mes la llamaron y le dieron el papel.

Esa fue su primera aparición en la televisión y desde entonces no ha parado. "Desde que vi las cámaras, las luces, dije 'esto me gusta'". Estuvo en media docena de miniseries y fue la protagonista de Por la Sarita, donde hizo de Sarita Colonia, la santa limeña. Entonces dio el salto hacia el cine.

Su debut fue un pequeño papel en la película Vidas Paralelas, donde aparece diez minutos. Después tuvo un papel más grande en El Premio. "Allí aparezco más papeadita", se ríe. Más tarde haría su primer protagónico en una película regional, Reshinn, sangre de anaconda, donde hacía de princesa guerrera. Luego hizo la película peruano-española Evelyn, no estrenada aquí. Le siguió El Vientre en el 2012 –estrenada este año– y ha hecho una sexta película, Afuera, que se filmó el año pasado y se estrenará este año.

SÉTIMO ARTE

Hace unos años, cuando ya había empezado en la actuación, Mayella se planteó estudiar música como carrera y no arte dramático porque no quería seguir lo mismo que había estudiado su hermana. "Incluso me puse en una academia para prepararme para el Conservatorio", recuerda. No le fue mal con el intento.

Su profesor le dijo que era entonada y tenía buena voz, que tenía posibilidades. "Yo quería estudiar canto lírico. Porque de alguna manera también tiene que ver con la actuación", explica. Le gustaban las prácticas de canto, aunque no tanto la teoría. En esos esfuerzos andaba, cuando su profesor debió ir a hacer una maestría a Europa. Ahí se detuvo su inquietud.

Ahora Mayella –que tiene 27 años y un hijo de 2 llamado Gael– pasa los días concediendo entrevistas para promocionar El Vientre, junto con el director y los otros actores. También viaja a provincias para difundir la cinta, que se ha estrenado en 74 salas de 19 ciudades. La tarde que conversamos le habían avisado que ya habían superado los 100 mil espectadores. "La película es un éxito", dice emocionada.

El Vientre es una película de suspenso que en su primera semana de estreno ha superado en espectadores a todas las películas peruanas a excepción de Asu Mare. Con seguridad se va a quedar una o dos semanas más porque su historia engancha al espectador, tiene un buen guión y está bien contada. Mayella cuenta que, a diferencia de otras épocas, las distribuidoras han apoyado más y están contentas con los resultados obtenidos por la película.

"La historia es poderosa y, personalmente, siento que hasta el momento es mi mayor logro como actriz", reflexiona Mayella. Su Facebook ahora está lleno de mensajes de gente que la felicita por su papel de 'Mercedes', por su sencillez y por su carisma. Algunos la reconocen en la calle, aunque no muchos porque se ha cambiado el look y, además, siempre parece más 'chibola' de lo que es.

El tiempo que tiene libre lo dedica a su hijo y a su pareja Jeffry, un analista comercial que la apoya en todo, pero a quien no le gusta mucho la exposición pública. Ella también tiene presente siempre a su hermana Pamela porque fue la persona que la atrajo hacia la actuación y que, incluso, hizo posible su primera presencia en la televisión. Juntas tienen una productora de eventos en Los Olivos.

"Estás en un gran momento. Este año se va estrenar otra película tuya", le decimos. Y Mayella rememora, un poco emocionada, un viejo sueño. "¿Sabes? Cuando todo esto empezaba y yo iba al cine, me decía 'cómo me gustaría estar ahí'. Y ahora, en unos pocos años, ya puedo verme ahí, en la pantalla". Al rato nos dirá que no tiene dudas sobre su vocación: "Como que el destino me fue llevando". Sí pues, el sueño se ha cumplido y además no se termina.

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