Raúl Diez Canseco: entre la renuncia y la destitución Hora amarga

Plataforma_glr
Plataforma_glr
08 Nov 2003 | 14:00 h
El primer vicepresidente Raúl Diez Canseco podría recordar el jueves pasado como el día en que se definió su puesto en el actual gobierno y su futuro político. Una denuncia por infracción a la Constitución y usurpación de funciones, en las que mucho tendría que ver su vida privada, ha puesto en discusión su posible renuncia.

Nadie se atrevió a preguntarle si era o no su novia. Quizá adelantándose a la posible e incómoda pregunta, el ministro de Comercio Exterior, Raúl Diez Canseco, dijo que las contrataciones de la joven Luciana de la Fuente y de los primos de ésta, Juan Manuel y Mariana Ostoja, en Prompex (dependencia del despacho de Diez Canseco), no eran más que "una lamentable coincidencia".
Horas antes, la periodista Catherine Lanseros publicaba en el diario Correo un reportaje en el que se señalaba no sólo esas tres contrataciones a favor de la familia de Luciana, la supuesta novia. Había algo todavía más grave: el también primer vicepresidente a quien, según encuestas, los peruanos pondríamos en el lugar de Toledo, habría favorecido al padre de su novia con el decreto supremo promulgado este año. El documento exime de pagar IGV a los negocios dedicados al expendio de comidas en las zonas internacionales de los aeropuertos peruanos. Germán de la Fuente, propietario del restaurante Maracaru, ubicado en el ala internacional del aeropuerto Jorge Chávez, habría recibido la noticia el día de su santo. ¿Agradable coincidencia?
Exaltado, RDC indicó que con la denuncia se intentaba debilitar la democracia, y respondió en la conferencia de prensa que los alimentos estaban inafectos de IGV desde 1968. Pocos sabían en ese momento que la norma de 1968 obedece a un régimen aduanero.
En el transcurso de la tarde de ese amargo jueves, Juan Carlos Tafur defendió su noticia: "Sólo le queda renunciar", declaró. Catherine Lanseros dijo que la información fue vetada mientras ella trabajó como reportera del programa Cuarto Poder de América Televisión. Alan García aprovechó la oportunidad para criticar el gobierno, y Alejandro Toledo no se pronunció en todo el día a pesar de haberse reunido con su primer vicepresidente apenas estalló la noticia. Antes de abandonar la conferencia de prensa convocada para responder las acusaciones, RDC dijo algo confiado que "el presidente sabe que tiene mi cargo a su disposición". Pero quizá no sea necesario que Toledo le pida la renuncia.

Vacaría primera vicepresidencia
La acusación constitucional presentada por Heriberto Benítez y Alcides Chamorro en contra de RDC ha sido un golpe inesperado y directo. Primero, porque el FIM es aliado de Perú Posible en el gobierno y, segundo, porque de proceder el recurso la consecuencia directa podría ser el alejamiento de RDC del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y la vacancia de la primera vicepresidencia.
Consultado por esta revista, Benítez explicó que el Congreso, en virtud del artículo 100 de la Constitución, puede suspender, destituir de su cargo o inhabilitar por 10 años para el ejercicio público a cualquier funcionario.
Esto quiere decir, a juicio de Benítez, que si la acusación procede y RDC es inhabilitado por diez años, la primera vicepresidencia vacaría inmediatamente. "En cambio, la suspensión o la destitución del cargo sólo afectaría su labor como ministro", añadió el legislador del FIM. Es muy probable que esta semana se vea en la Comisión Permanente la acusación de Benítez y Chamorro.
"Lo que se hace en estos casos es nombrar una subcomisión investigadora de tres miembros para que prepare un informe en quince días. De ser aprobado, pasará al pleno para su sustentación y debate", sostuvo Benítez. El parlamentario añadió que Diez Canseco ha infringido el artículo 74 de la Constitución, que señala que la creación, exoneración, derogación y modificación de tributos sólo puede darse mediante una ley y no a través de un decreto supremo. Trago amargo que Raúl Diez Canseco tendrá que tomar durante los próximos días con consecuencias todavía imprevisibles.