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17 Mar 2001 | 14:00 h
América Televisión

Federico Salazar

Sin remordimientos

Acaba de firmar contrato con Red Global, y aunque algunos no le perdonen su cómoda permanencia en América Televisión, el periodista Federico Salazar descarta cualquier postura de empleado sumiso o vendido al lado de los Crousillat. Ahora Salazar dice que siempre discrepó con el fujimorismo, que nunca le dictaron preguntitas al oído y que jamás imaginó los negociados de sus jefes con el Doc.


Escribe Esther Vargas
Fotos Flor Ruiz


No fue un descarado ayayero del extinto régimen. Digamos más bien que intentó pasar solapa entre la chacota con Sol Carreño y el comentario tibio, acaso obvio y también innecesario en un medio que nunca disimuló su postura de rodillas hacia el fujimorismo. Federico Salazar, el otrora risueño periodista de Primera Edición, no pretende aquí hacer meas culpas, ni darse golpes de pecho... Nada de eso. Salazar parece estar tranquilo con su conciencia.
A primera hora de la mañana, un día después de la firma de contrato con Red Global, el periodista nos recibe en su departamento de Miraflores. La primera impresión y la última, luego de la charla, es simple: Federico no tiene culpas ni remordimientos. Federico no pecó, y aunque a algunos haya irritado esa postura comodísima, allí está, de vuelta a la tele y con la promesa de, ahora sí, no dejarse cubrir por las cortinas de humo.

-¿Cómo observas todos estos destapes que involucran a los propietarios de medios de comunicación con el fujimontesinismo?
-Veo los hechos con mucha pena y también con algo de sorpresa. Me sorprende lo lejos que llegó la vinculación entre el poder y los medios, aunque vinculación siempre hubo, lo que no había pasado nunca es esa cosa venal sistemática. Esto fue un exceso realmente.
-¿Nunca sospechaste de las relaciones entre los Crousillat y el Doc?
-Pensé que había un acercamiento por fanatismo, que eran fujimoristas a ultranza...
-¿La grabación de José Francisco y Montesinos no te dio ciertos indicios?
-Cuando salió el famoso audio, vino su papá y nos dijo que eso no volvería a pasar, que algo así no se repetiría... Y sin embargo, él estaba también involucrado.
-O sea que en ese momento papá Crousillat reconoció que la conversación no era trucada, que Montesinos le dictaba a su hijo la línea informativa del canal...
-José Enrique no lo reconoció. Entre los periodistas quedó la duda, pero igual lo apartó de la empresa. Yo creo que los dos nos mintieron descaradamente.
-No te incomodaba ser parte de América en esas circunstancias...
-Yo traté de tomar distancia. Manifesté mi desacuerdo en las instancias que me correspondía y preferí estar alejado de la dirección de la empresa. Cuando me preguntaban mi opinión, la manifestaba sin problemas, y cuando podía hacía un comentario en el noticiero, pero hay que aceptar que América cerró las puertas a los candidatos de oposición. Los otros medios, a excepción de Hildebrandt, también iban por allí. No había grandes diferencias.
-¿No crees que tu renuncia fue bastante tardía?
-No. La gente confunde. Cree que renuncié por la cuestión del canal, y no es así. Yo me fui por lo de Lúcar.
-Quieres decir que la línea de América no te causaba ninguna molestia...
-La línea me incomodaba, pero no al punto de... Y es que yo no puedo exigir a un medio que tenga mi misma posición. La renuncia fue porque el canal permitió una política informativa irresponsable. Fue algo muy puntual. Después vinieron los otros videos...
-Eso no te habría motivado a renunciar...
-Eso también. Claro que también lo habría hecho.
-Me dices que lo de Lúcar fue la razón, pero recuerdo Hora 20 y francamente ese programa fue el abanderado de la guerra sucia...
-Sí, pues. Pero a mí no me tocaba. Yo no estaba allí. Hora 20 era atroz, incluso para los intereses de ellos, porque en lugar de mejorar la credibilidad ante el público, la empeoraba.
-¿Cuántas veces te pasó por la cabeza dejar América?
-Un par de veces. Tuve oportunidad de cambiarme, pero la diferencia entre un medio y otro no era notoria. La pantalla estaba cerrada igual.
-¿No era contraria tu posición de opositor en la prensa escrita y complaciente periodista de la tele?
-No...
-Pero en Primera Edición pasabas las cosas por agua tibia...
-Tampoco por agua tibia. Eran funciones distintas. En Gestión expresaba mi punto de vista, porque era columnista de opinión, y en América presentaba las noticias y entrevistaba a quienes ellos me ponían delante. Desde que firmé contrato con esa televisora quedó muy claro que no haría una columna editorial...
-¿No te dictaban las preguntas?
-No lo hubiera permitido. Ni mi productor, ni yo. Quizás por eso duré tanto.
-Tu relación con José Francisco era de amistad...
-No íbamos juntos a las discotecas, pero alguna vez coincidimos en reuniones del canal...
-¿Qué impacto te causó verlo frente a una montaña de billetes?
-Es lamentable, triste... Me da pena por él, aparte del hecho de que a nosotros no nos pagaban y ellos se llevaban el dinero, malhabido además...
-¿Crees que los Crousillat te utilizaron para que seas la fachada de credibilidad que ellos necesitaban?
-Podría ser, pero tuvieron el cuidado de no pedirme nada.
-¿Nunca fuiste fujimorista?
-Nunca lo fui. El 5 de abril yo tuve un problema en un diario local por ir contra el golpe en una columna de opinión. El director de entonces era Fernando Viaña. Él estaba a favor y yo salí por esa razón.
Lúcar dijo que fue un mal ejemplo para el periodismo. ¿Federico Salazar fue un buen o un mal ejemplo?
-Yo no quiero ser ejemplo bueno ni malo. Eso te compromete horrible. Yo hago mi trabajo, y punto. No quiero ser ejemplo para nadie.

ooooo

-¿Crees que hay una real apertura en los medios de comunicación?
ñHay apertura, pero tengo miedo de que vayamos al otro extremo, que empiece una especie de sesgo a favor de otras posiciones. Hoy en día todo aquel que expresa una posición fujimorista es atacado con virulencia, y lo comprendo, porque la gente está muy sensible; pero creo que es hora de entender que la democracia consiste en escuchar todas las opiniones. Mira lo que le están haciendo a Bayly, y todo por haber hecho algo que va contra Toledo.
-¿Te parece oportuno?
-Me parece que si hablamos de ser plurales todo momento es oportuno para cualquier cosa. No podemos entrar en la política partidaria de decir esto sí, esto no... Porque eso sería propaganda. Yo sé que no tengo la máxima autoridad para decir qué es lo mejor, pero eso pienso...
-Jaime Bayly hace unos años cuando trabajaba en América era muy complaciente con el fujimorismo... Cuando entrevistó al ex presidente no se preocupó de cuestionar con severidad lo que a todas luces se veía... No era el acucioso periodista político que ahora dice ser, ese que hoy se preocupa por la verdad y la total transparencia.
-Bueno, pues... Si se le va a juzgar, que se le juzgue; pero no entremos a decir qué tema sí y qué tema no... A mí me parece que la denuncia de Bayly es un tema tonto, que nada tiene que ver con la campaña. La opinión pública es la que manda, la que da importancia o no al tema, y en ese sentido las encuestas muestran que no han afectado a Toledo.
-Regresando a América Televisión, reconocerás que Primera Edición era famosa por sus cortinas de humo: notas intrascendentes, farándula...
-Era un programa de tres horas y media. La primera hora y media era informativa, y la otra noticiosa. Algunos pensaban que bailábamos mientras el país se caía a pedazos, pero no era así... Cuando el canal cierra las puertas a los candidatos, nosotros optamos por no sacar a ninguno, pues no era justo que saliera Fujimori y no Toledo.
-Fujimori siguió saliendo...
-Algunas cosas de las que hacía como presidente...
-¿Tú todavía crees en la dualidad del presidente-candidato? Fujimori hacía campaña todo el tiempo.
-No, para nada. Pero Fujimori no salía siempre.
-¿La propuesta de Ferrero sobre las licencias de los medios de comunicación te parece pertinente?
-Una sanción así después de la firma de Chapultepec es difícil de sostener. No estoy de acuerdo en cómo se manejó los medios; sin embargo, creo que es peligroso decir que por publicar algo contra nosotros les vamos a quitar la licencia. Abrir una puerta así es un riesgo con consecuencias a futuro.
-¿No te fastidia haber ingresado en Red Global cuando su propietario es seriamente cuestionado por sus reuniones con Montesinos?
-La situación de Genaro es lamentable, pero siquiera él se ha puesto a derecho. Es lo mínimo que se espera de todos los involucrados. Yo firmé con Red Global porque Gustavo, su hijo, me ha asegurado que no habrá censuras. Además, hay que reconocer que la pantalla de Red Global y las ondas de 11.60 combatieron al régimen pasado.
-¿Nunca te llamó Montesinos? ¿No visitaste la famosa salita?
-Nunca. No soy tan importante.
-¿Harías un mea culpa por tu larga permanencia en América?
-No me lo planteo así. Pero sí debí reaccionar antes. Te cuento, por ejemplo, que cuando Dionisio Romero declaró a favor de Fujimori, Sol y yo comentamos el hecho, porque nos pareció raro que ese señor que nunca hablaba rompiera así su silencio. Lo dijimos en cámaras y se armó todo un bochinche. Nos dijeron que el canal estaba buscando un crédito con ese banco, y lo aceptamos pensando que era razonable, porque el canal estaba mal económicamente. Nunca sospeché que había todo un tinglado detrás.
-No te das golpes de pecho, entonces...
-Ojalá hubiera tenido otro destino, ojalá alguien me hubiese llamado del 13 o del 11, ojalá, ojalá...
-Pero tú te quedaste por una cuestión económica también...
-Yo nunca voy a patear el tablero, ni voy a romper un contrato por otra propuesta mejor...
-Al margen de lo económico, hubo causas justificadas para patear el tablero...
-Algunas, sí. La que te menciono.
-¿Qué piensas de la dupla Montesinos- Fujimori?
-Montesinos es un criminal absolutamente comprobado. De Fujimori ojalá se encuentren pruebas, pero también de Alan García se decía mucho y nunca se le pudo acusar de tal o cual cosa.

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