Las compras para diversas actividades, como el hogar y colegio, forman parte del día a día en las familias.

“En esas salidas de compras familiares, los chicos colaboran con algunas elecciones, y sin darnos cuenta aplicamos en conjunto las matemáticas: desde el presupuesto, el precio comparado con otras marcas, el tamaño, la fecha de vencimiento del producto o servicio que estamos pensando en adquirir, y más”, resalta el español Javier Arroyo, Cofundador del método de aprendizaje online de matemática Smartick, quien recomienda tomar conciencia de estas ocasiones y jugar con nuestros hijos a través de las matemáticas.

“Así perderán el miedo a esta materia”, agrega. Aquí algunas situaciones dónde podemos aplicar las matemáticas con los niños:

1.- Remodelación de la casa

En el contexto de una remodelación en el hogar, las matemáticas están a la orden del día. Por ejemplo, para gastar lo necesario, se debe calcular cuántos litros de pintura por m2 se necesitará, o los metros de papel tapiz a utilizar, así como cuántos metros de tela se requerirá para las cortinas o cuánto deben medir los muebles para caber en ese espacio vacío. En estas tomas de medidas, los más pequeños pueden participar y aplicar operaciones matemáticas, menciona Arroyo.

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2.- Compras en el mercado

A menudo cuando realizamos compras de alimentos disponemos de una cantidad de dinero para cumplir con nuestra lista, es ahí donde los chicos pueden ayudarnos a elegir los productos de menor precio, al igual que descartar otros por mayor valor, o analizar si conviene comprar al por mayor. Eso puede significar que haya o no un ahorro al momento de pagar. Para facilitar las cosas a los pequeños se pueden apuntar los precios de los productos escogidos, sumarlos y obtener el resultado de toda la compra. Asimismo, a la hora de pagar nuestros hijos pueden contar el dinero a entregar al vendedor y calcular el vuelto de la compra.

3.- Planificación de viaje familiar

Se acercan las vacaciones de fin de año y muchas familias empiezan a planificar viajes. En esa planificación se puede integrar a los niños en la elección del lugar, teniendo en cuenta estimaciones de distancias, días factibles, costo de pasajes de acuerdo al presupuesto, horarios de transporte, o calcular trayectos hacia los lugares turísticos dentro de la zona. También se puede considerar la compra de víveres para practicar matemáticas, en caso se esté pensando en acampar.

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4.- Compras de útiles para tareas

Usualmente, los profesores mandan a hacer trabajos manuales en casa que requieren diversos materiales. “Estas ocasiones pueden servir para que los chicos sepan administrar las cantidades de estos productos y su valor monetario, y comprobar que hasta fuera del colegio, e incluso en cursos muy diversos, las matemáticas están presentes”, destaca el especialista.

5.- Compras de vestimenta

Cada cierto tiempo los chicos mudan de ropa, pues están en constante crecimiento. Si los hacemos partícipes de este proceso, podemos plantearles hacer una comparación y calcular la diferencia entre la talla anterior y la actual, ya sea en polos, pantalones, y zapatos. Además, se puede establecer un tope de acuerdo al gasto presupuestado para adquirir vestimenta y de paso enseñarles a las chicos la importancia de escoger sabiamente y de paso cuidar el bolsillo de sus padres.