La etapa escolar está llena de muchas enseñanzas, juegos, y valores. Pero muchas veces los actores principales de esta etapa educativa como son los niños, hacen berrinches o rabietas de los cuales muchos padres no saben cómo actuar. Las mismas, sino se controlan podrían tener algunas consecuencias que inclusive llegan a perjudicar el rendimiento académico estudiantil.

Algunos especialistas consultados por Apunte Educativo, manifestaron que es muy importante comunicarle al niño cómo va a ser la situación con las que se va a encontrar, y qué conducta se espera de él en dicha situación.

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“Explícale también las consecuencias que se derivarán de un buen y un mal comportamiento, centrándote, sobre todo, en las consecuencias naturales y no en castigos impuestos. Es decir, si va a un hospital, explícale que, si grita, puede despertar a una persona enferma que necesita descansar, en lugar de amenazarle con un castigo”, agregaron.

Cómo evitar las rabietas

Los expertos, también comentaron que las rabietas son parte de la vida diaria de algunos niños, aunque pueden ser menos frecuentes en otros. Un primer consejo para prevevir muchas de las rabietas de tu pequeño es tratar de planear su día de manera que la frustración permanezca dentro de los límites de su tolerancia.

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“Intenta evitar las rabietas sin comprometer tus propios límites porque no aportan nada positivo para ninguno de los dos.Cuando debes forzar a tu hijo a que haga algo que no le resulta agradable, o prohibir algo que le gustó, hazlo con el mayor tacto posible. Si ves que se está enojando o alterando acerca de algo, procura que le sea más fácil aceptarlo”, puntualizaron.

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Actúa con amor

Finalmente los especialistas, recomendaron que no se debe levantar la voz ante un berrinche, ya que con eso no se logrará nada positivo; al contrario perjudicará el vínculo padre e hijo.

“Muchas veces tenemos la tendencia a enredarnos en discursos y explicaciones sobre por qué nos disgusta o nos enfada lo que el pequeño ha hecho. En su lugar, limítate a aplicar las consecuencias previamente acordadas con el niño, sin enfadarte ni recriminarle. En definitiva: actúa con amor”, agregaron.