27 de Agosto de 2016 | 13:14 h

¡Aquisito no más!... templos del buen sabor en la Panamericana

Platos sabrosos y abundantes en la Panamericana. Conozca los restaurantes que todo viajero amante de la gastronomía debe visitar en sus escapadas hacia el sur y norte de Lima

Platos bien servidos en los restaurantes de la Panamerica. Foto referencial: Archivo La República

Platos bien servidos en los restaurantes de la Panamerica. Foto referencial: Archivo La República.

Martín Vargas / Revista Rumbos

No necesitas pagarle a la transnacional chilena-brasileña para huir del caos limeño y arañar un pedazo del paraíso. Claro que no. Basta con subir a tu auto y meterte a la Panamericana para cambiar el chip. Recuerda que no eres turista, sino un viajero con calle y con mucho sabor. Estos son algunos huariques que puedes visitar en la ruta. 

PUEDES VER: Cañete: la tuca, una exótica comida de origen colonial

El lomo saltado es un clásico de la comida peruana que dice presente en la carretera. Foto referencial: Archivo La República

Comencemos este sabroso recorrido en uno de los lugares más emblemáticos que nos regala la Panamericana Sur: El Piloto. Este restaurante cañetano que también cuenta con una sucursal un poco más pituca en el Boulevard de Asia, abrió sus puertas en 1971 y desde entonces la vida transcurrió más feliz. Lomos saltados bien taipá, bistec como para tres, generosos caldos y el inmortal tacu tacu con apanado son algunos de los fiambres para pedir y para llevar.

Pero si pensabas que Cañete, la tierra del cañonero de América, Lolo Fernández, solo tenía a ese restaurante como destino, pues te equivocas. Otras dos apetitosas paradas se esconden en esta provincia limeña. Hablamos de El Refugio de Santiago (donde la comida sana se reinventa) y un poquito más adentro, en Lunahuaná, tenemos al Condoray, cocina que se precia de sabores de antaño y recetas tradicionales.

Si pisas el acelerador, entrando a Ica, precisamente en la bullanguera Chincha, es un pecado no recalar en El Batán, donde se puede disfrutar deliciosos platillos gourmet tropicalizados. ¿La consentida de la carta? Pues ni más ni menos que la causa de pallares y cangrejo. Pero también se sirve la tradicional carapulcra con sopa secaUn mancha pecho prohibido para gente a dieta y sin buen diente.

En Ica también se puede disfrutar de múltiples platillos marinos en El Grifo, un acogedor y encantador lugar que tiene como su vedete culinaria al picante de pallares con camarones.

En El Refugio de Santiago la comida sana se reinventa. Foto: Archivo Rumbos

El sur sabe

Si buscas escapar del invierno con cielo gris panza de burro y aterrizar en alguna de las playas que ofrece el litoral sureño, pues en Pachacámac no debes dejar de visitar el restaurante La Familia. ¿Los clásicos del lugar? Pues sus afamados chicharrones y sus crocantes torrejas de pejerrey.

Si saliste más temprano y buscas un desayuno contundente y a lo camionero, tienes que empezar el día con un pan con chicharrón en La Sarita -ubicada cerca de la entrada de Punta Hermosa- es una opción altamente recomendable. 

Otra parada obligada para gozar de estos sánguches campestres y contundentes es Doña Paulina, en el kilómetro 86,6 de la Panamericana Sur. Cerca de este lugar (en el kilómetro 86,5) está la inmortal La Pascanita Maleña, donde la pizza y su pancito con queso, aceituna y finas hierbas, son francamente imperdibles.

Para el otro lado

Si te diriges hacia el norte tienes que almorzar sí o sí en el celebradísimo Tato de Barranca. Pero ojo, asegúrate de no haber hecho ningún entierro previo, porque no dejarás nada en el plato. Su contundente Tacu Tato te volverá un adicto desde el primer bocado.

El tacu tacu es un plato emblemático de Barranca. Foto referencial: Ángel Chávez, archivo Rumbos

Para picar algo buenazo te sugerimos Pipos, en Chancay. Tienen un sánguche de chicharrón y de asado que vuelan por su sabor, tamaño y porque están… ¡a precio justo! Si pasas por Chancay a la hora del almuerzo no puedes irte sin probar La Olla de Marcelo.

Si tienes más gasolina y tu jefe no te espera, un poco más al norte te recomendamos darte una vuelta por La Balsa, en Casma, en la zona conocida como La Gramita, pasando Huarmey. ¿La recomendación? No te puedes ir sin comer sus pulpos en cualquiera de sus presentaciones, ya sea saltado, al olivo o en cebiche. O si prefieres pides una cabrilla entomatada.

Estos son solo algunos huariques y restaurantes de parada obligatoria para los amantes de la auténtica y generosa comida peruana en la carretera. Disfruta nuestros pueblos y prueba de sus ollas. Cada pueblo, un insumo. Con cada insumo, un sabor diferente en la ruta.

En Rumbo

En el sur: El Piloto: Panamericana Sur, Km 138, Cañete. Teléf: 284-4114. / El Batán: Panamericana Sur – Km 198,5, Chincha. Teléf: (56) 26-8050. / El Grifo: La Estación en el Grifo. Aprox. km 306 de la Panamericana Sur, Ica. / La Familia: Los Naranjos 147, Pachacámac. / El Refugio de Santiago: Anexo de Paullo, Cañete. / Condoray: Km 41,5 al este de San Vicente de Cañete. Teléf: 248-1110. / La Sarita: km 41 de la antigua Panamericana Sur. Teléf: 430-7359. / Pascanita Maleña: Panamericana Sur, Km 86,5. Tel: 998124630. / Doña Paulina: Panamericana Sur, Km 86,6.

En el norte:  Tato: Chorrillos 383, Barranca. / Pipos: km 80 antes del Óvalo de Chancay. / La Balsa: Panamericana Norte, km 345, Casma. / Marcelo: Panamericana Norte, Kilómetro 83. Chancay.

Si la carretera lo lleva hasta Ica, no deje de probar algún potaje con pallar. Foto referencial: Iván Reyna, archivo Rumbos

Síguenos en Facebook