20 de Febrero de 2017 | 11:32 h

Rumbo playero: sobredosis de relajación

En un recodo de la costa de Huarmey (Áncash), se extiende una bitácora de playas poco concurridas. Rumbos visitó dos de estos fascinantes balnearios… pero, sea discreto.

Fascinantes playas escondidas entre las dunas de Huarmey. Foto: Giuliana Taipe

Fascinantes playas escondidas entre las dunas de Huarmey. Foto: Giuliana Taipe.

Sol, playa y arena en las playas vírgenes de Huarmey. Anímese a visitarlos. Foto: Giuliana Taipe

Sol, playa y arena en las playas vírgenes de Huarmey. Anímese a visitarlos. Foto: Giuliana Taipe.

Gunther Félix / Revista Rumbos

No pregunte cómo ni dónde. Si es posible solo acuérdese que debe voltear en el kilómetro 320 de la Panamericana Norte, hacia el Pacífico. Avance con cautela que por algo el acceso es casi inhóspito para cualquier vehículo que no sepa rugir sobre las dunas. Lo último que queremos es que se quede varado en plena ruta.

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El balneario de Pan de Azúcar se alza como un atractivo ideal relajarse. Foto: Giuliana Taipe. 

¿Para qué trajinar tanto por una playa?, cuestionará. Pero entienda por favor, no se trata de una simple orilla ni de una caleta abandonada. Por el contrario, esta travesía nos conduce al paraíso, a la tranquilidad, a la desconexión… sobre todo, si la ensenada bautizada como el nombre de Pan de Azúcar nos propone conectarnos con el oleaje del infinito mar turquesa, recorrer la fina textura de su arena blanca y avistar increíbles peñascos. 

Playa dulce para diabéticos

Aunque no tenga un parentesco similar con su congénere de Río de Janeiro (Brasil), el Pan de Azúcar del distrito Culebras seguirá revelándose como uno de esos lugares de ensueño donde es inevitable escuchar el rumor del viento, mientras se entabla una charla amena con el océano.

Captura de un cangrejo antes de esconderse en su madriguera debajo de la arena. Foto: Gunther Félix 

Lo curioso, a pesar de ser poco visitado por los turistas extranjeros, es que no todos los huarmeyanos conocen este balneario y finalista del premio Ecoplaya 2007, en mérito a la tranquilidad de su ubicación y su belleza natural, permitiendo al foráneo a avistar la inquieta fauna que domina este destino de arena como cangrejos, estrellas marinas y aves guaneras.

Tal vez, sea ese pedazo de vida lo que motivó a dos amantes a contraer nupcias en esta misma ribera hace algunos años atrás, convirtiéndolo en un romántico nidito de amor. “Hubo un proyecto para construir bungalows, pero había restos arqueológicos en la zona. Así que desistimos”, revela el alcalde Víctor del Valle Rea, al enfatizar que los habitantes deben preservar los espacios turísticos en su estado natural.

Los pescadores forman parte del paisaje costero de Huarmey. Foto: Giuliana Taipe.

Y es que para qué saturar este encanto playero con la mano del hombre, si basta con las pinceladas artísticas que la propia naturaleza ha empuñado para darle forma a la playa, considerada como la más bonita y discreta del norte chico. No por algo recibe poca visitas debido a su ubicación que es tan atractiva como retadora para cualquier vehículo de todoterreno.  

Punta Patillos

Otra ensenada igual de confortable es Punta Patillos, enclavada en un recodo de la costa huarmeyana. Aquí no existe restaurantes ni bares, mucho menos el bullicio que se encuentra en caletas concurridas por los bañistas de a pie. La única conexión que mantiene es el sosiego de una playa desierta bordeada por roqueríos.

Punta Patillos es otra playa virgen que garantiza conexión con el mar y la arena. Foto: Giuliana Taipe. 

Casi todos los días, el sol calienta en Huarmey, favoreciendo a los visitantes a pasar una larga estadía en cualquier temporada del año frente al infinito Pacífico. Hábitat de excéntricas criaturas como las nutrias, pingüinos de Humboldt, cormoranes y cientos de gaviotas y pelícanos que pasean por el cielo.

Pero si lo que busca es un refugio acogedor, entonces opte por el ecolodge que lleva el mismo nombre del balneario. Conformado de varios bungalows, tienen habitaciones rústicas, de ambientes cómodos y con vista al cielo estrellado que se observan durante las noches.

Pero así como estos dos destinos paradisiacos, existen otras playas no tan concurridas. Manache, Antivito, La Posita, Maracaná y Corralones, son solo algunos de estos rincones que reciben poca afluencia de bañistas que pueden ser encontrados a las afueras de Culebras. Si decide buscarlos por su cuenta, tome la iniciativa a bordo de una camioneta 4x4, con el cual podrá eludir cualquier obstáculo que se le presente en la arena. ¡Suerte!

Un vistazo al mar desde La Catedral, llamada así debido a las formaciones rocosas. Foto: Giuliana Taipe.  

En Rumbo

Para llegar a la playa Pan de Azúcar, direccione sus pasos por la Panamericana Norte hasta el kilómetro 320, luego voltear hacia el oeste. En cambio, para visitar el balneario de Punta Tuquillo, voltear en el kilómetro 318. Ambas ensenadas se sitúan en el distrito Culebras, Huarmey (Áncash).

Para hospedarse en el lodge Punta Tuquillo con vista al mar, reserve en puntatuquillos.ecolodge@gmail.com

Importante: puede acampar o ir en familia, pero recuerde llevar bolsas de basura y no arrojar desperdicios al mar ni la arena. 

Una estrella de mar nos da la bienvenida en plena ruta playera. Foto: Giuliana Taipe.

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