10 de Diciembre de 2015 | 12:14 h

Pedro Gamboa: “el turismo desmedido puede generar un impacto en la conservación”

Gamboa afirma que la sostenibilidad es el principal objetivo del turismo en las ANP. Foto Sernanp

Gamboa afirma que la sostenibilidad es el principal objetivo del turismo en las ANP. Foto Sernanp.

Luis Pérez / Revista Rumbos

De las 77 zonas protegidas que existen en el país, solo 16 son utilizadas por el turismo, reveló a Rumbos, Pedro Gamboa, jefe del Servicio Nacional de Áreas Protegidas por el Estado (Sernanp), al final de la primera jornada del congreso internacional que reúne en Lima, a expertos en turismo y áreas naturales de siete países de Latinoamérica.

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¿Cómo surge la idea de organizar este congreso?

Nace de la necesidad planteada por los sistemas nacionales de protección de áreas naturales de seis países, en lo referido al manejo del turismo en las zonas que protegen. Desde esa perspectiva, era necesario compartir conocimientos y experiencias exitosas en la relación turismo-conservación, emprendidas por esas entidades que no son precisamente las encargadas del desarrollo turístico.

En el caso del Perú, el Sernanp no tiene como función la actividad turística, ese es un tema del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), pero, a través de una alianza estratégica, se viene trabajando de manera conjunta y se ha fortalecido la relación entre el Sernanp y el Mincetur, a través de PromPerú.

¿La idea es, entonces, que las áreas protegidas se conviertan en un boom turístico?

No precisamente. Independientemente del crecimiento, lo fundamental y lo que buscamos en la sostenibilidad del turismo en áreas naturales protegidas. No queremos un turismo desmedido en las ANP porque puede generar un impacto negativo en la conservación. En sí, lo que queremos es que haya mayores destinos y productos turísticos.

Entonces, ¿se deben abrir espacios para que sean explorados por los turistas?

Sí. Te comento que hicimos un estudio en la Reserva Nacional de Paracas y comprobamos que los turistas solo realizan actividades en un área equivalente al 1 por ciento de toda el ANP. En consecuencia, en el 99 por ciento restante se deben buscar alternativas de destinos y productos turísticos para ser explotados. Nos interesa que los visitantes no solo disfruten de la playa sino, también, tengan una vivencia que puedan recordar.

¿La idea es generar alternativas a las rutas tradicionales?

El Perú tiene 77 áreas naturales protegidas de las cuales solo 16 son utilizadas por el turismo. En el resto la actividad es muy incipiente. ¿Entonces, qué hacer? Empecemos a utilizarlas. Por ejemplo, considero que el Santuario Nacional de Huayllay en Pasco, es una experiencia hermosa para vivirla que ya deberíamos empezar a trabajar.

El Santuario Nacional de Huayllay es un muy buen destino…

Sí, pero tiene un inconveniente. Solo hay un jefe del santuario, un especialista y un guardaparque. ¿Qué cosa debemos hacer? Repotenciar el tema: aumentar el personal. Asimismo, hay que mejorar la infraestructura y comenzar a generar alianzas con los operadores turísticos que, por ahora, trabajan al margen de nuestra normativa. La idea es formalizarlos.

¿Incorporarlos…?

Así es, incorporarlos para que el turismo que hagan sea sostenible, amigable con el ambiente y socialmente responsable.

¿Considera que el clima de Cerro de Pasco es un gran inconveniente para visitar el Santuario Nacional de Huayllay?

Cuando las condiciones están dadas, las inclemencias del clima se superan. Pero si queremos alcanzar ese objetivo, necesitamos trabajar de la mano con los operadores. Durante mi gestión siempre me he preguntado: ¿por qué teniendo lugares tan maravillosos no tenemos un turismo como en otros países? Y la gran respuesta es: no tenemos buena infraestructura. Eso es algo que hay que trabajar con todos los actores. Lamentablemente con tres personas no podemos avanzar y promover. Lo positivo es que el 2016 el gobierno alemán va a apostar nuevamente por el Sernanp, con una importantísima donación.

¿De qué trata y cómo funcionará?

Esa donación se va a dirigir a generar una sostenibilidad financiera para aumentar ingresos a través del turismo, también se reducirán costos en la medida que si se entrega una concesión, el concesionario la va a cuidar. En consecuencia, creemos que en un par de años tendremos turismo en Huayllay, será incipiente pero ordenado, sostenible e inclusivo.

¿Turismo para todos?

Trabajamos con las comunidades. Buscamos que la población se beneficie económicamente a través de una conciencia de conservación. Entonces, el turismo vivencial es el que menos afecta las áreas protegidas, porque su impacto es menor que el generado por otras actividades. 

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