El sacerdote que perdió la cabeza por una mujer...

En el cine. Es la segunda película arequipeña estrenada en este año. Inspirada en una leyenda urbana toca el espinoso tema de la transgresión sacerdotal del celibato. Tan vigente ahora.

30 Oct 2015 | 5:15 h

Hay dos escenas clímax en la película arequipeña 'El Cura sin Cabeza' exhibida en el Teatro Municipal hasta el próximo 8 de noviembre. Una de ellas es cuando el cura, Carlos, es decapitado con un reluciente machete por su acólito. Sin embargo, la escena que parece impresionar más a los espectadores, es el beso que el religioso le da Ana, la chica del pueblo. El ósculo es acompañado por una sonora interjección de asombro (ohh...) del público.  Esta reacción confirma la pacatería de una ciudad sorprendida con los excesos de los curas en tiempos en donde se les denuncia por abuso sexual a menores y el cuestionado celibato.

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Ese es el tema de la nueva película del cineasta Róger Acosta. Es controvertido y su realizador lo sabe. Tomó conciencia de ello cuando le negaron hacer las locaciones en la Iglesia de Yanahuara. Ese día llegó con su equipo de filmación y pese al acuerdo previo, no les abrieron  la puerta.

“Se hizo las coordinaciones pero nos quedamos afuera”, recuerda el realizador nacido en Juliaca, pero radicado en Arequipa hace 20 años. Por ello, todas las escenas de parroquia se filmaron en la Mansión del Fundador de Socabaya.

“El tema es complejo, pero se da. Es muy sabido que hay hijos no reconocidos de sacerdotes. En la Arequipa antigua les llamaba candelabros” añade Enrique Casella, quien interpreta en la película al sacerdote Carlos. Añade que su personaje es un hombre que trató de poner su fe por encima del amor, pero se enamoró contra su voluntad. 

A pesar que la relación prohibida entre un hombre de iglesia y una joven quizá sea lo más advertido por el público, el director indica que no es lo único para ver en el largometraje. También hay suspenso, terror y varios desnudos. 

La película está basada en  una leyenda urbana de un párroco sin cabeza que rondaba por iglesias, asesinando personas. Róger Acosta señala que lo que se intentó, era contar la historia del porqué esta figura terrorífica pudo perder la testa. “El cura primero lo hace por una mujer, y luego físicamente (decapitado por su acólito)”, agrega.

El rol protagónico lo tiene el actor Enrique 'Kike' Casella, quien también participó en 'Encadenados', la primera película arequipeña estrenada este año. 'El Cura sin Cabeza' es la segunda. El artista cuenta que parte de su personaje se inspiró en una anécdota que escuchó cuando actuó en una película filmada en el convento de La Recoleta.

LA LEYENDA

“Los curas me contaron que durante los años veinte y treinta alrededor de la iglesia habían muchas zonas vacías que en la noche eran empleadas por las parejas. Para espantar a los profanos los clérigos se levantaban las sotanas sobre la cabeza y se colocaban una calavera bajo la capucha”, cuenta.

Tema aparte son las locaciones mostradas en la película. Durante los 105 minutos se advierte la tradicional arquitectura arequipeña. Las escenas de terror y romance transcurren entre la Mansión del Fundador en Socabaya y el barrio de San Lázaro. El director cuenta que sus producciones tratan de promover los atractivos turísticos de la ciudad, que él tomó como suya cuando llegó desde Lima, donde trabajaba realizando dibujos animados para el cine y la televisión. 

“El arequipeño nace donde quiere”, añade Casella, quien estos días planifica las actividades por el XIII Congreso Mundial de las Ciudades Patrimonio. Cuando no es actor, trabaja como productor de eventos. “Estudié arquitectura, pero no terminé”, acota.

De regreso a la sala del teatro, la película acaba y su director se coloca en la puerta, dispuesto a recibir las críticas de la audiencia. Admite que se puede mejorar el sonido en la sala, pero únicamente cuenta con un par de parlantes móviles. No hay sonido envolvente como en las cadenas de cine. Recoge su proyector, junta un par de volantes y los reparte en a los transeúntes en la calle. Ser director de cine en Arequipa no es fácil para nadie. 

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