La música le pone rostro a la montaña

fiesta. Desde el 24 al 26 de marzo se llevará a cabo el III Festival Internacional de Música de Alturas en el Parque de la Exposición, con artistas de los Alpes, Himalaya y los Andes.

21 Mar 2017 | 19:00 h

Liana Cisneros insiste en los sonidos de las montañas. Del 24 al 26 de marzo dirigirá el III Festival Internacional de Música de Alturas, FIMA, con músicos de la India, Suiza, Austria, Italia, Colombia, Argentina, Bolivia, Chile y Perú, el mismo que se realizará en el Parque de la Exposición de Lima. También incluye una serie de conferencias, esta vez sobre la pachamama.

¿En qué consiste este festival?

Juntar a músicos solo de montañas del mundo. Esta vez contamos con músicos de los Alpes, Himalaya y los Andes. La idea es conocernos, integrar y promover la música.

¿No son los músicos del festival anterior? 

No, buscamos conocer las diferentes formas y variedad rítmicas que hay en las culturas de montañas.

Suiza, desde los Alpes, siempre apoya su festival. ¿Quién viene de allá?

Viene el grupo Pfnzplätz. Es un quinteto que camina entre la tradición y los ritmos modernos, porque hasta el año pasado Suiza estaba más centrada en la música tradicional, alpina.

¿Un grupo de fusión?

Al final, yo creo que todos somos fusión, sino tendríamos que ir a mil años donde nació la tradición. Se hace algo moderno sin sacar el pie de la tradición. Eso es lo rico.

¿Y de Bolivia?

De Bolivia viene un gran charanguista, el maestro Alfredo Coca, de Cochabambas. 

¿Es de los que postulan que el charango es boliviano?

Ante esa pregunta, yo siempre digo “la música no tiene fronteras”.

Los musicólogos y los antropólogos quieren una respuesta...

No, ahí no caigo. Nosotros celebramos el uso de estos instrumentos y ahí no más (risas).

¿Y de Perú?

Tenemos dos invitados. Uno, el charanguista Federico Tarazona, uno de los músicos vivos más importantes del Perú. Después ofrecerá recitales en otros auditorios. Y dos, el grupo Zenobia Baustita y su cuarteto. Zenobia es de Puno y canta en quechua y aymara. Su voz y lo que hace es de una belleza absoluta.

No sé por qué asocio este festival también como una tarea de antropología. 

Seguro hay algo de eso. 

En tanto es étnico y se vincula a un pasado... 

Pero también a lo contemporáneo, eso creo que es la llama de la cultura, de la música.

Lo contemporáneo también requiere de la antropología

Sí, yo creo que sí. Pero viendo la situación en la que vivimos, cuando decidí crear el festival en mi cabeza había varias cosas. Una de ellas era esto, la de acercarme a varias culturas y la manera tenía que ser muy emocional. Y la música es eso, emocional.

Su primer festival meditaba sobre la deglaciación, el segundo sobre el agua y este sobre la pachamama...

Es que buscamos acercarnos a la montaña, al medioambiente, al cambio climático que viven las montañas. El camino era la música. La música puede ayudarnos a ponerle rostro a esas montañas. Siempre nos ha interesado reflexionar sobre el entorno. Por eso digo, no hay música de montañas sin las montañas, sin agua, sin tierra.

El planeta contaminado, caliente. Tenemos inundaciones. La lluvia es su ejercicio de sanación...

Absolutamente, es como cualquier ser vivo. Está diciendo “basta”, pero no entendemos. Justo con las conferencias queremos agradecer a todas las montañas por todo lo que nos dan. Los ríos son vida y bajan de las montañas.

datos

  • INAUGURACIÓN. En el Anfiteatro Nicomedes Santa Cruz, Parque de la Exposición, Lima. 6:30 p.m. Ingreso libre.
  • EN PROVINCIA. El festival se extenderá a otras ciudades: en el Cusco, el 28 de marzo y en Ayacucho, los días 29 y 30 de marzo.

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