Doña Rosa asegura que detonaciones por túnel afectaron su vivienda

Vecinos piden que la Muncipalidad de Lima atienda las mejoras que deben hacerse en su casa.

18 Ene 2016 | 6:43 h

Este lunes se inauguraron los túneles Santa Rosa y San Martín, que unirán el Rímac y San Juan de Lurigancho. Los vecinos de este último distrito, que ocupan el sector de Caja de Agua, piden que, una vez que comiencen a operar estas vías, la Municipalidad de Lima también se encargue de la reparación de los daños sufridos en sus viviendas producto –según señalan– de las obras ejecutadas en los últimos cinco años.
 
 
Luego de varios derrumbes, paralizaciones y retrasos, este lunes se aplicará una “marcha blanca” (periodo de prueba), donde solo se permitirá que los vehículos circulen entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m. En esta etapa podrán transitar unidades ligeras y aquellos cuya carga no supere las 6 toneladas. No deberán hacerlo los vehículos lineales, mototaxis, peatones, ni el transporte público.
 
Mientras ello ocurre, quienes ocupan la avenida Rímac, el jirón Cañete, el asentamiento humano Virgen de Chapi y zonas aledañas a los túneles, esperan que el municipio repare los daños en sus viviendas,  como las fisuras en las paredes y desprendimiento de techos.
 
Las viviendas cuentan con soportes de madera y tablones que, según detallan los vecinos, fueron colocados por personal edil a mediados del 2015 como medida temporal ante las detonaciones. Sin embargo, todavía no han sido retirados.
 
Lourdio Flores (42) detalla que desde hace ocho meses las detonaciones han generado grietas en su vivienda ubicada en el AAHH Virgen de Chapi. Comenta que, con frecuencia,  el personal municipal evalúa el estado de la edificación; sin embargo, no proponen medidas para su caso. El viernes 8 de enero, a través de un acta de diligencia, el municipio de Lima le advirtió que su vivienda ya presenta alto riesgo. Flores descarta haber recibido algún tipo de indemnización.
 
Trabajadores de Emape ubicados en la zona detallan que el municipio realizará los estudios técnicos en los casos que lo ameriten. En tanto, un ex funcionario de la Gerencia de Defensa Civil de Lima refiere que en muchos casos las rajaduras son producto de la autoconstrucción y la humedad. 
 
En vísperas de la inauguración de estos túneles de casi 250 metros lineales, 8 metros de altura y 12 de ancho, trabajos como el asfaltado de pistas y mejora de áreas verdes continuaban en el área de influencia y en la misma obra. 

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