El Sodalicio: las diligencias que la Fiscalía no debe omitir

A treinta días de iniciada la investigación fiscal de los abusos denunciados en el libro Mitad Monjes, Mitad Soldados, ha quedado en evidencia la posibilidad de archivar el caso, ante la supuesta falta de declaración de los implicados. En las siguientes líneas, la periodista Paola Ugaz ofrece una veintena de pasos que podría seguir la fiscal Maria del Pilar Peralta para evitar que los graves hechos revelados queden en la impunidad.

28 Dic 2015 | 0:59 h

Paola Ugaz*
 
Más de treinta testimonios de abusos cometidos en la orden del Sodalicio de Vida Cristiana, denunciados en el libro Mitad Monjes, Mitad Soldados. Muchos de ellos detallados con suficiente claridad como para que el Estado, a través del Ministerio Público, cumpla con su deber de sancionar a los responsables. Ante el riesgo de un posible archivo del caso, aquí una lista de pasos que podría seguir la fiscal María del Pilar Peralta, quien tiene a su cargo este caso emblemático.
 
 
Paso 1: Pedir una reunión con la Conferencia Episcopal de Lima, con el fin de obtener asesoría para que el Tribunal Eclesiástico de Lima les haga caso y, por fin, entregue las denuncias contra el Sodalicio presentadas desde el 2011.
 
Paso 2: Responder con firmeza y educación al Arzobispado de Lima, y aclarar que esta investigación marcha en el fuero común. Además, un comunicado de la Conferencia Episcopal de Lima señala que "sin perjuicio del foro interno o sacramental, siempre se siguen las prescripciones de las leyes civiles en lo referente a remitir los delitos a las legítimas autoridades".
 
Paso 3:  Organizar por fechas y horas, todos los reportajes, entrevistas y comunicados sobre el Sodalicio que han salido a la luz, después de que se presentara en Lima el libro Mitad Monjes, Mitad Soldados.
 
Paso 4: Entrevistar a Pedro Salinas y a mí, para ayudar con la agenda de teléfonos y la hoja de ruta para ubicar los testimonios que aparecen en el libro  Mitad Monjes, Mitad Soldados, y otros nuevos testimonios.
 
Paso 5: Entrevistar al grupo de psicólogos y psiquiatras que han tratado y tratan a los sodálites desde 1971: Carlos Mendoza, Jean Paul Swinnen, Cecilia Collazos y Liliana Casuso.  Así conocerán de primera fuente lo que sufrieron dentro de dicha organización. 
 
Paso 6: Ubicar y entrevistar al sacerdote sodálite Jean Pierre Teullet, conocido como el “sacerdote rebelde”, quien tiene en su poder más de una decena de testimonios-denuncias de sodálites y exsodálites que no aparecen en Mitad Monjes, Mitad Soldados.
 
Paso 7: Ubicar al exsodálite, Martín Scheuch, autor del blog “Las líneas torcidas”, donde expone cada semana los actos abusivos de la cúpula sodálite, al tiempo que en sus foros hay denuncias con detalles de abusos sexuales cometidos por Jeffrey Daniels, quien, para mayores señas, se encuentra en Estados Unidos. ¿Se han contactado con Daniels?
 
Paso 8: La revista “Caretas” ha revelado el caso del presunto pederasta sodálite, Ricardo Trenemann, quien apenas salió la denuncia se fue del país con destino a Brasil. 
 
Paso 9: Ubicar y entrevistar a la cúpula del Sodalicio, con Alessandro Moroni a la cabeza, quien ya ha reconocido en un comunicado público que el libro Mitad monjes, Mitad soladdos "recoge testimonios variados que son verosímiles y que deben ser esclarecidos exhaustivamente. Además hay ex miembros del Sodalicio que dicen haber sido víctimas de abusos de diversa índole por parte de Luis Fernando Figari. Sabemos que hay denuncias que han sido entregadas a los tribunales eclesiásticos, pero que no son accesibles porque los tribunales guardan reserva para poder emitir sus dictámenes con independencia". La primera pregunta de cajón será: Ricardo Trenemann de diverso tipo dentro de la organización?
 
Paso 10: Ubicar a Luis Fernando Figari, quien vive en Roma, desde abril de este año. Si no pueden ir a tomar su testimonio, pueden usar Skype o whatsApp. El abogado de Figari, Juan Armando Lengua Balbi, ya ha señalado que su defendido ha reconocido los abusos físicos y psicológicos más no los sexuales. 
 
Paso 11: Una consulta que haría cualquier buen investigador: ¿han hecho la inspección ocular a la casa del fundador donde ocurrieron los abusos sexuales, en la calle La Pinta 130 en San Isidro?
 
Paso 12: Ubicar a los padres de sodálites que han perdido toda relación con sus hijos, como es el caso de Héctor Guillén en Arequipa y el argentino Eduardo Alt en Lima.
 
Paso 13: Ubicar a los grupos espontáneos de ex sodálites formados en Facebook y whatsApp, donde están compartiendo, entre ellos, datos que les ayudan a lograr su reinserción laboral, social y amical, luego de su paso por el Sodalicio.
 
Paso 14: Organizar un grupo de peritos: psicólogos, antropólogos y sociólogos de la religión, para evaluar lo que significa haber sufrido el lavado cerebral dentro de la organización. 
 
Paso 15: Entrevistar como testigos al Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, y a los miembros del Tribunal Eclesiástico de Lima. Cipriani figura como el moderador, Víctor Huapaya es el presidente, y los jueces son Julio Zafra, Óscar Balcázar, Luis Gaspar, José Ros Jericó y José Tamínez.
 
Paso 16: Comunicarle al Sodalicio que dentro de los principios fundacionales de la Fiscalía peruana se encuentra: “promover de oficio, o a petición de parte, la acción judicial en defensa de la legalidad y de los intereses públicos tutelados por el derecho”, y por ende, tendrá acceso a todas las denuncias que reciba la Comisión especial del Sodalicio.
 
Paso 17: En una de las denuncias entregadas al Tribunal Eclesiástico por “Santiago” figura lo siguiente: “Quiero dejar constancia que he referido este incidente al padre Jaime Baertl Gómez, en una conversación personal, y se la he repetido en varias ocasiones. Además, en esa misma conversación le mencioné de las otras acusaciones contra el señor Figari (…), pero me dijo después que las conversó con el señor Figari y que este las había negado y que en mi caso concreto no lo veía como abuso sexual”. De inmediato, el Ministerio Público podría citar a Jaime Baertl Gómez y preguntarle desde qué fecha conoce una de las denuncias más duras contra Figari.
 
Paso 18: Profundizar el caso de la reciente denuncia del sodálite Andrés, por abusos físicos y psicológicos contra Daniel Cardó.
 
Paso 19: Ver las películas “El club” de Pablo Larraín, “El bosque de Karadima” de Matías Lira, “Spotlight” de Tom Mc Cathy y “Obediencia perfecta” de Luis Urquiza.
 
Paso 20: Pensar en las víctimas del Sodalicio, quienes confían en que aparezca lo más parecido a la justicia.
 

Claves

A fines de noviembre, en Radioprogramas del Perú, el superior general del Sodalicio, Alessandro Moroni, se preguntó “¿Cómo nos pasó esto?”, luego de hacer un repaso a lo que no ha hecho el Sodalicio, desde que apareció la primera denuncia por abusos físicos y psicológicos que hizo en el año 2000 José Enrique Escardó
 
Desde aquel año, Alessandro Moroni y su cúpula nada hicieron para esclarecer las acusaciones
 
(*) Investigadora para el libro Mitad monjes, Mitad soldados, de Pedro Salinas. 
 
 

Enfoque: las víctimas del Sodalicio

Rocío Figueroa. Teóloga
 
El abuso sexual es una de las experiencias más traumáticas que un adolescente o niño puede sufrir. Los estudios, como el de Hindman (1989), insisten en que la revelación pública de estos eventos provee la mejor oportunidad para que las víctimas se confronten con el trauma y puedan sobreponerse. Hopkins y Maris afirman que decir la verdad es importante porque da voz a la realidad del abuso.
 
Todos los estudios muestran que la curación para que una víctima se convierta en sobreviviente es la validación del abuso por parte de las autoridades de la Iglesia. 
 
Desgraciadamente Alessandro Moroni aún no lo comprende: no basta una comisión para remunerar económicamente, no basta decir “queremos llegar hasta el fondo de la verdad”. 
 
¿Queremos? Sí, Sandro ya sabe cuál es la verdad, si se ha ido hasta Roma a contarle la verdad al Papa. ¿Por qué no puede decir públicamente que ante los testimonios de las víctimas, Figari es un pederasta y un abusador? Su actitud políticamente correcta es la peor revictimización que se puede hacer a las personas que sufrieron.
 
Si él está convencido, ¿por qué no puede validar la verdad? Mi única respuesta es porque más importante es la política que las víctimas. 
 
Los sobrevivientes esperamos que  Sandro diga: “Les creo. Creo en sus testimonios, creo que Figari abusó de ellos y por eso lo queremos expulsar”, nada más. Si no lo creyera no hubiese iniciado tal comisión ni hubiese ido a Roma. ¿Es tan difícil decirlo públicamente?
 
 

El entrampamiento del cardenal Juan Luis Cipriani 

El Ministerio Público remitió un oficio al Arzobispado de Lima, que dirige el Cardenal Juan Luis Cipriani, pidiendo copia de los casos de los delitos contra la libertad sexual que se denunciaron internamente y que además son mencionados en el libro Mitad Monjes, Mitad Soldados.
 
El Canciller del Arzobispado de Lima, Jaime Jesús Calvo Zárate, emitió una respuesta, negándose a proporcionar tal información, señalando que está en trámite una investigación interna, en concordancia con el derecho canónico.
 
Con este acto, el cardenal Juan Luis Cipriani se convierte en uno de los principales obstáculos para que se investigue a Luis Fernando Figari y a los miembros del Sodalicio que han cometido abusos sexuales, además de maltratos físicos y psicológicos.
 
La actitud de Cipriani se contradice con su pedido abierto que le hizo al líder del Sodalicio, Alessandro Moroni, de traer desde Roma a Luis Fernando Figari.
 
En declaraciones difundidas ayer por Canal N, el Cardenal Juan Luis Cipriani evitó pronunciarse sobre el tema, al señalar que el caso es investigado por la instancia del Ministerio Público. Asimismo, dijo que tampoco se trata de adoptar actitudes moralizadoras, en alusión a quienes efectuaron las denuncias públicas.

 

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