La fe en el Señor de Los Milagros se extiende hasta la Antártida

Devoción. La fe de los peruanos no tiene límites. La llevan a todos los rincones del mundo a donde llegan para cumplir sus sueños. Han formado 462 hermandades y realizan procesiones en Japón, Australia, Estados Unidos y otros países.

4 Oct 2015 | 8:46 h

Para muchos de los compatriotas que dejan el país siguiendo sus sueños, la fe en su dios lo es todo: los ayuda, los acompaña y mantiene de pie. Especialmente su fe en aquella imagen de un Cristo moreno que cada octubre cubre de morado Lima y desde hace algunos años también 462 ciudades del mundo.
 
La devoción al Señor de los Milagros crece cada año. Se inició en Lima hace casi cinco décadas, con la formación de la primera Hermandad. Luego llegó a los países vecinos y de allí a cada rincón del planeta.
 
Incluso en la Antártida, donde hay una imagen en un pequeño oratorio de la misión científica peruana, que cada vez congrega a más personas. Muchos son extranjeros de paso que se detienen a ver el cuadro de aquel Cristo crucificado con rasgos peruanos.
 
El propio personal de la Marina, en un gesto de agradecimiento por los milagros recibidos en el territorio helado, le han creado un candelabro con balas de cañon.
 
¿Cómo llegó a la Antártida? El técnico de primera AP, Ricardo Pacheco, miembro de la Cuadrilla 13 de la Hermandad del Señor de los Milagros, tuvo la idea y la compartió con el Comandante AP Mauro Cacho de Armero, quien también es miembro de la Hermandad. Ambos gestionaron los permisos y en poco tiempo lograron lo imposible: incluir en la expedición científica a quien consideran su guía: el Cristo de Pachacamilla.
 
Ese viaje en especial fue muy difícil. Hubo mal tiempo, se debió hacer varias escalas y mucho material se estropeó, pero por situaciones que nadie puede explicar, el avión que trasladó la imagen a Chile y luego el barco que completó su travesía hasta la Antártida, llegaron sin novedad. 
 

Seguidores en Japón

Otro de los lugares a donde los peruanos han llevado su devoción es Japón. Ahí, cada 16 de octubre sacan en hombros a la imagen del Señor de los Milagros, ante el asombro de los japoneses que agachan la mirada en señal de respeto.
 
En este país, solo el 0.5% de la población profesa la religión Católica.
 
“Al comienzo solo eramos un par de personas y nos miraban como si hiciéramos algo extraño; ahora somos un grupo grande. Incluso hay japoneses que aseguran haber conseguido un milagro”, señala Carmen Beingolea Saldaña.
 
La imagen sale de la iglesia de Midorigaoka acompañada por fieles que visten hábitos morados y realizan cánticos en español, además del tradicional himno al Señor.
 
Durante el mes morado, otras iglesias de Japón, como Sumiyoshi, Kobe-Shi, Higashinada-ku, Sumiyoshi-Miyamachi, Gyoda, Saitama-Ken, Gyoda-Shi y Asahi-cho se unen a las celebraciones peruanas.
 
Incluso las principales autoridades, a pesar de no profesar una religión en particular, acompañan la procesión y le realizan homenajes.
 

En Australia y Milán

Hace diez años siete peruanos que vivían en Sidney fundaron una hermandad que ahora cuenta con 300 miembros.
 
Ahí, la procesión empieza en la Catedral Metropolitana de Santa María, con una misa. Luego pasea el anda en procesión por las principales calles de la capital de Australia.
 
Durante el recorrido, adolescentes y mujeres se suman a al sacrificio de cargar la efigie durante tramos largos, mientras otros rezan  el rosario.
 
“Cuando vivía en el Perú no le tenía fe. Llegué acá y no encontraba trabajo y un día vi pasar la procesión y decidí acompañarla, al día siguiente me llamaron de un empleo”, cuenta Milagros Román Chuquipoma.
 
En Milán, Italia, la procesión se realiza el último domingo de octubre desde la Basílica Santo Stefano Mayor. Tiene solo una cuadrilla de cargadores.

La fe en Hardford

De todas las hermandades del Señor de los Milagros que hay en el mundo, la más antigua, con 40 años, es la de Hardford, en el estado de Connecticut, Estados Unidos.
 
Todo se inició con un pequeño grupo de peruanos que cada año llevaba un cuadro a la iglesia donde pedían la bendición del sacerdote.
 
Al ver que la imagen tenía muchos seguidores, decidieron sacarla a recorrer las calles de esa localidad y así empezó.
 
La Catedral de Notre Dame en París (Francia) es otra de las más concurridas por los peruanos en octubre. Recibe a más de tres mil devotos, muchos de los cuales son franceses y africanos que hacen largas colas para tocar el anda que recorre la ciudad.
 
Incluso el Vaticano ha visto la fe de los peruanos. Hace un año unos jóvenes acudieron a la plaza San Pedro con un cuadro del Cristo moreno y conmovieron al papa Francisco.
 
Recordemos que el 15 de octubre de 2005, el Vaticano, en coordinación con el Arzobispado de Lima, nombró al Señor de los Milagros como Patrón de los Peruanos Residentes en otros países del mundo.
 
Una de las razones fue que las hermandades ya formadas han comenzado a ser reconocidas internacionalmente y en muchos casos, auspiciadas oficialmente por diversas autoridades locales. Que así sea, por los siglos de los siglos.

Convención Mundial de Hermandades

El nuevo mayordomo general de la Hermandad del Señor de los Milagros de las Nazarenas, Manuel Orrilo Peña, anunció que el próximo año, del 28 de setiembre al 21 de octubre, se realizará en nuestro país la Novena Convención Mundial de Hermandades.
 
Según explicó, serán tres los fines por los que se realizará este evento en nuestra ciudad: para unificar la fe, para la realización de obras sociales y para mejorar el mensaje de devoción en toda la sociedad.
 
El Arzobispado de Lima ya cuenta con un listado de las 462 hermandades del Cristo de Pachacamilla que existen a nivel mundial. También tiene la relación de los 110 hermandades que llegarán a participar en la convención.
 
Los asistentes, antes de partir al país donde residen, harán una labor social.

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