El rostro de la Costa Verde: vías dañadas y obras sin acabar

La República constató las deficiencias que tiene la gran vía costera de Lima, a poco de comenzar una nueva temporada veraniega. Las diversas autoridades no saben qué uso darle, lo que hace que siga de espaldas a la ciudad hasta el momento. No se integra a ella.Problemática

23 Nov 2014 | 3:31 h

Maricarmen Chinchay

La temporada de verano está a la vuelta de la esquina y la mirada de los limeños volverá a dirigirse hacia el litoral en busca de las playas. Pero no lo harán sin antes atravesar la Costa Verde, la gran vía que hoy, según los especialistas, enfrenta una gran disyuntiva: priorizar el tránsito vehicular o hacer prevalecer el derecho de las personas al uso del espacio público. 

Desde el sur, la playa La Herradura en Chorrillos fue el punto de partida del recorrido que hizo La República para conocer cómo se encuentra la Costa Verde y qué aspectos de ella deben ser mejorados.

Una de las deficiencias halladas en La Herradura es el muro de contención destruido por causa de la erosión del mar, el mismo que hasta la fecha no ha sido rehabilitado. "Hemos denunciado el hecho tanto al municipio de Lima como al de Chorrillos y el problema persiste", afirmó Juan Manuel del Solar, presidente de la asociación del condominio Las Gaviotas, edificio que alberga a 36 familias y que se ve en riesgo de colapso debido al ingreso del agua del mar en sus bases, producto del deterioro del muro del malecón.

Al costado del condominio, el conjunto de vías que el municipio de Lima ejecutó, entre las cevicherías y el malecón, no cuentan con sistema de drenaje cuando el mar llega a esta zona producto de su crecida. Los negocios literalmente se inundan en abril y mayo, aseguraron los vecinos. La falta de mantenimiento del ornato es otro problema aquí.

En la jurisdicción de Chorrillos, desde una parte del acantilado cae agua hacia la vía, perjudicando la transitabilidad de los vehículos. "A la altura de la bajada de Armendáriz todo se inunda. Yo creo que debería haber un sistema de canalización", sugirió Esteban Rivadeneyra, conductor frecuente de su vehículo particular hacia Chorrillos.

A la altura de la playa Agua Dulce, el asfalto necesita mantenimiento. Los parches en la vía comienzan a ser un malestar para el conductor, por ser una solución eventual.

POR CORREGIR
Siguiendo el recorrido, el sector de la Costa Verde correspondiente a Barranco también presenta aspectos por corregir.

Muy cerca a la bajada del mismo nombre hay una tubería expuesta que desciende por el acantilado y desemboca a un buzón ubicado en la pista. La humedad que la rodea evidencia que esta tubería ha superado su capacidad ocasionando desbordes.

En esa misma altura se encuentra uno de los puentes que construye la Empresa Municipal Administradora de Peaje de Lima (Emape), como parte de las obras del tramo II de la Costa Verde. Esta obra se encuentra en ejecución, hecho que ha generado congestión vehicular, pues la vía ha sido reducida a un solo carril.

A la altura de la playa Las Cascadas, las mallas de metal próximas al acantilado se encuentran dañadas y ya no están cumpliendo su rol de contención frente a deslizamientos. A la altura de la bajada Armendáriz un perjudicial hueco malogra el asfalto.

En Miraflores, las obras de ampliación de carriles correspondiente al Tramo II que ejecuta Emape, informaron los funcionarios que no llegarán a culminarse para fin de año. Estarán paralizadas a partir de la quincena de diciembre hasta la quincena de marzo para no afectar a los veraneantes.

Continuando el recorrido se observa una ausencia de muros de contención. La presencia de geomallas es también inexistente en tramos extensos del acantilado en Miraflores, como el que existe frente a la playa Tres Picos. 

Dentro de las obras del tramo II también se consideran puentes peatonales, muchos de ellos no cuentan con señalización y no informan a los peatones hacia dónde son sus salidas. 

En Magdalena se halló una señalización deficiente. Un aviso roto y desgastado no deja leer con claridad hacia dónde se debe evacuar en caso de un tsunami.

La transitabilidad para el peatón o los ciclistas se pierde entre Magdalena y Miraflores. Aquí también hay más puentes que carecen de señalización. 

Las pistas en este sector se encuentran en buen estado, sin embargo, un conductor conforme se aproxima a Magdalena se encuentra con el término de las obras del tramo II, y por lo tanto debe reducir la velocidad sin que haya avisos que le advierta de ello con anticipación.
 

Disyuntiva
Para el arquitecto Fernando García Manrique, especialista en planificación urbana territorial, la larga Costa Verde presenta problemas de concepción desde su propio inicio de construcción en 1960.
"La Costa Verde ha sido construida de manera parcial con visiones diferentes y el resultado ha terminado siendo una suma de partes mal articuladas", aseguró.

García explicó que todo lo ejecutado hasta el momento sobre ella ha sido planteado desde un punto de vista vial, algo que se contrapone con la necesidad de espacios públicos que Lima demanda y necesita.
"Hoy en día la viabilidad de los vehículos en la Costa Verde termina afectando la transitabilidad del peatón", dijo.

Indicó también que un espacio público cumple su rol cuando las personas que lo concurren, ya sea a pie o en unidades móviles, desarrollan diversas actividades ejerciendo su entera ciudadanía, y la Costa Verde, enfatizó, no está ofreciendo esta condición.

"Por ello es necesario definir la concepción de esta vía. Ahora bien, unos dirán que el objetivo es que cada vez más se convierta en una vía rápida y exclusiva para vehículos, entonces bajo ese criterio tampoco cumpliría las expectativas, porque no existen los espacios adecuados para el parqueo, por ejemplo", concluyó.

Tramo II: Más vías y menos accesibilidad al peatón

El arquitecto Juan Reisser Gasser, especialista en arquitectura sostenible de la Universidad Católica del Perú, discrepó de las obras que actualmente el municipio de Lima ejecuta en el tramo II de la Costa Verde, en los distritos de San Isidro, Miraflores y Barranco.

"Se está haciendo una vía rápida que aumentará el problema del peatón para acceder a las playas. Se están construyendo escaleras con demasiados pasos con problemas de diseño y construcción, sobre todo porque el tránsito para las personas que las usen será dificultoso, tedioso y hasta en cierto aspecto peligroso en las noches", sostuvo.

El especialista propuso pensar en proyectos integrales y funcionales donde todos los distritos unifiquen criterios.
"Hablamos de un proyecto ambicioso, pero si no se quieren tener problemas mucho más serios en el futuro, se debe actuar ya. Una vía elevada rápida a lo largo de la actual pista podría ser una alternativa".

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