Alertan que piscinas caseras pueden convertirse en criadores de larvas del dengue

Autoridad del Ministerio de Salud recomienda mantenerlas limpias y cambiar el agua con frecuencia.

23 Ene 2014 | 9:25 h

El agua de las piscinas caseras debe ser cambiada diariamente o como máximo cada dos días, porque son fuente de cultivo para las infecciones y la trasmisión de enfermedades, advirtió Elmer Quichiz, director ejecutivo de Ecología y Protección del Ambiente de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa).

El agua, al no recircular, se convierte además en un criadero para las larvas del dengue, por ello es importante renovarla constantemente, alertó en declaraciones que difunde el Ministerio de Salud a través de un comunicado.

Además, las piscinas caseras tienen que ser de uso exclusivo de los niños y no compartidas con adultos, porque podrían contagiarse de diversas enfermedades, desde diarreas, infecciones dérmicas, urinarias, hasta enfermedades como hepatitis, indicó.

Quichiz indicó que los padres de familia o los adultos encargados del cuidado de los niños deben estar al tanto de estos peligros. “Hay que ingresar con el cuerpo limpio y usar los servicios higiénicos cada vez que sea necesario” señaló.

PROTECCIÓN DE LOS RAYOS UV

El funcionario recordó además que aunque estas piscinas estén ubicadas en el patio de la casa o en la calle, los niños y adultos deben protegerse con bloqueadores solares con protección UV.

“Los rayos ultravioletas son peligrosos y dañan la piel tanto en la playa, en las piscinas públicas, como en la calle”.

Recomendó que los niños no estén expuestos al sol entre las 12:00 y 16:00 horas.

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