La ‘maldición’ del oro llegó con extorsionadores y sicarios al pueblo de Casma

Zozobra. Hallazgo de mina en Huanchuy permitió que bandas se instalen en la zona. Delincuentes amenazan de muerte a alcalde que exige construcción de comisaría. En tres años han matado a 17 personas en la ciudad del 'eterno sol'.

26 May 2013 | 23:30 h

Óscar Chumpitaz C.
Enviado especial a Casma.


Juvenal Sánchez no se cansa. Piensa en sus 6 hijos y a sus 57 años nada lo amilana. En la comunidad de Huanchuy es conocido como ‘duro de matar’. Ahí, entre lomas, parcelas y caminos pedregosos no más de 2 mil habitantes viven y se organizan según sus propias reglas. No hay policías, los sicarios y extorsionadores 'gobiernan' en esa localidad.

En este pueblo del distrito de Buenavista, a una hora de Casma, un destello dorado puso a brillar los ojos de Juvenal. Era el verano del 2010. Recuerda que un día se acercó a un cúmulo de tierra formado en el cerro El Dorado y no tardó en darse cuenta de que el material luminoso era oro disperso en chispitas.

Juvenal  asegura, con ingenuidad, que guardó el secreto y solo les avisó a sus familiares que viven en el caserío. Por desgracia, para el pueblo, el rumor corrió y en unos días el lugar estaba atiborrado de personas en busca del sueño dorado, se peleaban a muerte por un pedazo de tierra dónde escarbar, sin imaginar del surgimiento y permanencia de bandas de delincuentes organizados que aterrorizan la ciudad.


Llegan en estampida

Luego de casi tres años del hallazgo de esta mina de oro, el balance es aterrador en Casma: 17 muertos. El alcalde de esa provincia, Rommel Meza Cerna, asegura que muchos campesinos abandonaron sus actividades agrícolas por la minería.

Pero también llegaron los 'cazafortunas' desde Ica, Palpa, Nasca. También de Barranca, Trujillo y Chimbote. La estampida ambiciosa produjo la transformación de Casma. A medida que sus economías iban creciendo, los mineros informales fueron llevando ‘chalecos’ (personal de seguridad), estos avezados delincuentes en pocos meses tomaron la ciudad, en motos y armados ‘hasta los dientes’, y comenzaron a operar.

Lo que pudo ser una oportunidad de vida para los pobladores de Huanchuy pronto se transformó en muerte. Hoy la presencia desordenada de mineros permite que sicarios y extorsionadores se peleen también por espacios del cerro, en busca del botín.


Amenazan a alcalde

El alcalde del distrito de Buenavista, Jaime Estrada Salinas, tiene que andar armado y con chaleco antibalas por las constantes amenazas de muerte que recibe por haber gestionado la construcción de una comisaría.

El 14 de febrero pasado fue asesinado Amílcar Augusto Jaimes Barrera, un familiar cercano del burgomaestre. "Era agricultor y lo venían extorsionando, se negó a pagar y lo mataron", recordó.

"Tras nuestro pedido, el ministro del Interior ha manifestado que por ahora es imposible, solo se va a construir un Puesto de Auxilio Rápido", manifiesta resignado.

Jorge Simón Arias, presidente de la comunidad de Huanchuy, afirma que el miedo se ha apoderado de la población. Sin embargo ese temor no es solo de allá, pues se ha extendido a otros sectores de Casma donde los sicarios matan, en el tiempo que les dejan libres los asaltos y extorsiones.


Norteños y trujillanos

Las autoridades afirman que la primera banda criminal enquistada en Casma es la de 'Los Trujillanos'.

"Han formado, incluso, el AH Nuevo Tabón, donde andan armados y negocian terrenos", afirma un oficial de la policía. "Son los pioneros de la delincuencia en Casma".
La otra organización criminal identificada es la de 'Los Norteños', liderada desde prisión por Willy Minaya Córdova 'Loco Willy'.

La policía sospecha que ellos estarían detrás del crimen del alcalde de Casma, José 'Lito' Montalván, acribillado el 9 de diciembre del 2012.


De acuerdo a las investigaciones, estos grupos estarían al frente de los 'chalecos' (sicarios) que operan en toda la provincia. Las bandas están integradas por trujillanos, chimbotanos y casmeños.
 

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