“Me han pedido que metalice hasta un fémur humano”

Silvana Palacios, gerente general de Metallizing Perú

12 May 2013 | 23:30 h

Por Renato Arana.

Aclaremos algo: El metalizado no reemplaza al material original sino que  cubre al objeto con una capa de metal ya sea cobre, plata u oro. ¿Cierto?

Sí. Lo cubre con una capa que puede ser de un milímetro y que deja ver todos los detalles del zapatito que es el objeto que más piden metalizar los clientes... y si, por ejemplo, tiene un hueco, puedo arreglarlo con plastilina o silicona. Se puede traer una pieza quebrada y la arreglamos.

¿Por qué crees que la gente se aferra tanto a los objetos de sus seres amados, al punto de metalizarlos?

Es una forma de poder ver los primeros pasos de tus hijos. En mi caso, mis hijos se sienten orgullosos de ver sus primeros zapatitos preservados.

Tu padre, Alejandro Palacios Mávila, era quien se dedicaba a metalizar. ¿Tú cómo tomas la posta?

Cuando murió mi papá, venía mucha gente a pedir servicio. Nosotros, sus hijos, sabíamos la técnica, pero nadie tenía el interés por seguir el legado de mi padre. Ya por el primer gobierno de Alan García, me pongo a hacer los primeros zapatitos y llené todas las joyerías de la calle La Esperanza (Miraflores) con muestras. Me empezaron a llamar y vendía cualquier cantidad. ¡Fue el boom!

¿Incluso con la crisis económica de finales de los años ochenta?

¡Fue mi mejor año! (ríe). En la Feria del Pacífico, uno de mis clientes de la calle Esperanza puso los zapatitos  en su stand y pedían hasta quince, diariamente. Yo dejé de vender cuando salí embarazada de mi tercer hijo, hace 12 años, y no le di el impulso suficiente… pero igual me siguen pidiendo, incluso desde el extranjero.

¿Superar la valla dejada por tu padre fue difícil?

No, creo que en esa época Lima era más pequeña y la gente se pasaba la voz. Además heredé todas sus técnicas que pocos han podido igualar, pero a mi trabajo le doy mi propio toque: Me han tocado muchos zapatos que trató mi papá (los reconozco porque él ponía los pasadores hacia abajo) y yo los coloco hacia arriba.

¿Cómo se inicia el proceso?

Se dibuja el zapatito porque puede haber 15 de ellos y se pueden confundir. Anoto los rasgos y de allí le busco la mejor forma. Luego se le aplica, por tres días, un impermeabilizado porque después, cuando se sumerge en el ácido, la pieza se puede destruir. Una vez impermeabilizado, le aplico una pintura conductora de electricidad y de ahí entra al baño. Ese proceso dura siete días, mientras se va depositando poco a poco el metal en el zapatito. De ahí sale y se pule.

¿Nunca estropeaste un trabajo?

No, porque, si se malogra, lo puedo pelar y repito el proceso.

¿Los clientes te guían paso a paso como quieren la pieza?

Sí, pero hay cosas que decido por cuenta propia. Por ejemplo, al pasador del zapato no lo puedo dejar al aire, como flotando, porque al pasarlo por la pulidora se quebraría. Les indico que por eso debe estar pegado al zapato.

¿Siempre han sido zapatitos?

Siempre zapatitos, pero vienen, a veces, artistas que me mandan a hacer un zapato de niño con taco para una exposición de arte o deportistas para metalizar un chimpún. Hace algunos años, un chico me trajo un fémur (humano) que había hallado en Lurín. No lo quería pulido en cobre, sino que vaya agarrando todos los matices de ese metal. También un chupón o hasta un biberón.

¿Hay más pedidos extravagantes?

La diseñadora Mariu Palacios me ha traído una cartera, la quería paradita. Una señora me trajo un monedero con dos estampitas dentro junto con un billete de cinco soles y, como su madre había muerto recientemente dejando inconclusas unas medias tejidas, quería que metalice las mediecitas junto con el ovillo y los seis palitos de tejer.

¿Se pueden metalizar muestras orgánicas?

He tratado un caballito de mar disecado y hasta una galleta.

¿Hay algún material que no se pueda tratar?

Algo difícil es la cera, porque demora mucho en secar por el thinner usado allí y son más de tres días de impermeabilización.
¿Hay pedidos en oro?

Nada. Es más, el baño en oro no lo tengo a la mano y, si es que me lo pidieran, tendría que prepararlo. El material que más piden es plata y luego cobre.

Tranquilamente, podrías convertir esto en una industria...

Si le diera el empuje, sí. Sé que algunos dueños de las tiendas de Miraflores ahora también metalizan. ¿Cómo lo sé? Porque me visitan clientes que quieren que rehaga sus metalizados pues presentan rayas a los costados del zapato y se debe a que no lo hacen con las técnicas adecuadas... En calidad, siempre estoy un paso adelante.

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