CahuachiLa ciudad sagrada de los nasca

Con cientos de pirámides aún ocultas bajo la arena, la capital teocrática de los Nasca no deja de sorprender a los arqueólogos y turistas.

1 1. Cabezas-trofeo. Las tenebrosas ofrendas halladas por los arqueólogos. Créditos: rita sánchez

Redacción LR

Pocos kilómetros al sur de Nasca hay un desvío que anuncia el ingreso a Cahuachi. Una pista pasa entre chacras y bosquecillos secos hasta que el desierto se apodera del paisaje. Se respira arena y aire caliente y al lado de camino nos sigue la “cola del diablo”: esos mini-tornados propios del desierto de Nasca.

De pronto nos advierten que esas lomas y dunas que abundan en la ruta son pirámides cubiertas de arena centenaria. Se cuentan por decenas antes de ingresar a Cahuachi, el centro de culto construido en adobe más grande en el mundo. Mide aproximadamente 24 kilómetros cuadrados (una extensión similar al distrito limeño de San Juan de Miraflores), sin contar la enorme pampa cubierta de geoglifos que le dieron fama internacional a la provincia de Nasca, en la región Ica.

Desde hace 35 años el arqueólogo italiano Giuseppe Orefici ha dirigido las excavaciones en Cahuachi. Pero lo que ven los turistas solo es el 2 por ciento de la extensión que debió tener este enorme centro de culto. Ahora sabemos que Cahuachi fue algo así como la capital teocrática de Nasca. La Meca del sur andino prehispánico. Que durante ochocientos años (desde el 400 AC) recibió miles de peregrinos de todo el mundo andino dispuestos a dejar sus ofrendas y cumplir con el rito de danzar sobre las líneas y figuras que previamente “dibujaban” sobre la enorme pampa de Nasca.

Hoy en día los visitantes pueden recorrer el Gran Templo, el Templo Escalonado y la denominada Gran Pirámide, una construcción de casi 150 metros de lado y 30 metros de altura.

Para entender más detalles de los pobladores y peregrinos de Cahuachi lo mejor es visitar el Museo Antonini, en Nasca, donde se exhiben esas cabezas-trofeo halladas como ofrendas, finos ejemplares de la bella cerámica Nasca, mates burilados pintados y la mayor colección de antaras prehispánicas.

¿Qué pasó con Cahuachi? El equipo de Orefici descubrió evidencias de dos grandes aluviones propios del Fenómeno del Niño y de un poderoso terremoto que afectó la zona. Por su parte, especialistas ingleses sostienen que en Nasca abundaban los bosques de algarrobo y que fueron talados para la construcción de Cahuachi. La tala habría acelerado la desertificación provocando el colapso de Cahuachi.