Cusco: #Niunavíctimamás, el colectivo que busca justicia para jóvenes asesinados o desaparecidos

Crímenes sin castigo. En 2016 hubo 108 asesinatos. En esa estadística figuran seis jóvenes, cuyos padres ahora buscan justicia bajo amparo de un colectivo.

27 Oct 2017 | 9:00 h

El hijo ausente -asesinado o desaparecido- duele para siempre. Los deudos viven con el dolor constante y el corazón arrugado de tanto llanto y tristeza. Varios menores y jóvenes cusqueños fueron asesinados o simplemente desaparecieron como el 'oasis en los espejismos' cuando estaban empezando a disfrutar de la vida. Y aunque suelen decir que el tiempo lo cura todo, el dolor en sus familiares no ha disminuido. “Pasa el tiempo y el dolor es más fuerte y se agudiza. El hueco que deja la pérdida de un ser querido se agranda”, confiesa Any Gonzales.

Su hijo José Carlos Tupayachi Gónzales, conocido como JC, tenía diecisiete años cuando perdió la vida el nueve de agosto de 2015. JC desapareció un domingo y su cuerpo fue encontrado tres días después tirado en medio de un basural de la quebrada a Saphi, en las afueras de la Ciudad Imperial. Su verdugo sería Juan Carlos Quispe (18), alias “Carloncho”. Any Gonzales lamenta que todavía no se haya condenado al culpable.

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Doris Espinoza cumplirá mañana un año y dos meses de luto. El 28 de agosto de 2016 perdió a su engreído Julio César Gutiérrez Espinoza. Julio César había acudido a una discoteca para celebrar el cumpleaños de su amigo. Murió desangrado tras ser acuchillado en la discoteca Sky, a unos veinte metros de la Plaza Mayor. “Hasta la fecha aún no hay justicia, no hay interés por parte de las autoridades”, se queja. Está preocupada porque el supuesto asesino Yamil Delgado Candia podría salir en libertad en noviembre. Concluye la prisión preventiva que se dictó en su contra.

UNA CIUDAD PELIGROSA

La Ciudad Imperial dejó de ser un lugar apacible donde se podía caminar sin temores. Crímenes, secuestros, violaciones y robos han aumentado. Casi el 95% de cusqueños se siente inseguro, según el anuario de la criminalidad y de seguridad ciudadana 2011-2016 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Ese dato coloca a Cusco como la ciudad con la percepción más alta de inseguridad a nivel nacional. La siguen Huancavelica y Tacna. Yanet Zegarra Dueñas se siente más triste e insegura que nunca desde el dos de noviembre de 2015.

Aquel día su hijo Harold Zapata Zegarra murió a manos de su verdugo. Había ido con su enamorada a Sacsayhuamán. Los atacó el “Monstruo de Saphy”. Ella logró huir. A pocos días de que se cumplan dos años de ese crimen aún no se halla al culpable. “En la Policía te dicen que ya lo van a encontrar, pero nada”. Otra víctima es Anthony Escalante que dejó este mundo a los 15 años. Fue acuchillado posiblemente por Alex Raúl Loaiza Huallpa (18). Su muerte también sigue impune. 

JC, Julio César, Harold y Anthony son parte de la estadística. El estudio del INEI revela que la Región Imperial ocupó en 2016 el cuarto puesto después de Lima provincias, Arequipa y Lambayeque, en números de denuncias por delitos contra la vida, el cuerpo y la salud. Ese mismo año hubo un alto número de denuncias por delitos contra la seguridad pública con 2 mil 388 casos, casi el doble del 2015 con 1 mil 694. Solo la provincia de Lima y Lambayeque tienen más casos. Por eso Cusco está segundo en cuanto a denuncias por delitos contra el cuerpo, la vida y la salud, después de Arequipa.

Los padres de estas víctimas pelean por encontrar justicia. Se han organizado en el Colectivo #NiUnaVíctimaMás y han convocado a un marcha para el 3 de noviembre próximo. No hay que olvidar que la indiferencia puede matar.

Los familiares desaparecidos 

Joan Urquizo y Marco Antonio Condori están desaparecidos hace seis meses, y dos meses y medio, respectivamente. Joan Guillermo Urquizo desapareció y no hay ningún indicio de su paradero. Guillermo Urquizo Vera, padre del joven de 23 años que estudiaba Psicología, cuestiona la labor de la Policía que no hace nada para ubicar a Joan.

Marco Antonio Condori Criollo desapareció sin dejar pistas. Su primo Sebastián Criollo Gabriel lo busca incansablemente, pero las autoridades no le ayudan porque “soy pobre”. Las familias de ambos temen por la vida de sus seres queridos. Su larga ausencia; sin embargo, no borra las esperanzas de encontrarlos con vida.

Clave

En el estudio del INEI también se pone de manifiesto que en la Región Imperial el 44% de personas mayores de 15 años sufrió algún hecho delictivo.

Ocupa el primer lugar a nivel nacional. Aunque el jefe policial, general Max Iglesias, ha dicho que Cusco es una ciudad segura en comparación con Lima y las regiones del norte.

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