Casi 300 mil estudiantes de Cusco pueden perder el año escolar

HUELGA magisterial. La paralización lleva más de treinta días. De prolongarse un mes más, el año será declarado perdido. No hay visos de solución, el diálogo sigue entrampado.

16 Jul 2017 | 15:56 h

José Víctor Salcedo

Hace un mes, los estudiantes de los colegios públicos de Cusco no reciben clases. Son casi 300 mil alumnos afectados por la huelga indefinida que cumplen los maestros de la región desde el 15 de junio pasado.

La mayoría de niños y adolescentes que han dejado de acudir a sus colegios cursan los niveles primaria (130 mil 682) y secundaria (107 mil 707).

Si la medida de fuerza de los maestros sigue y se pierde otro mes más de clases, los alumnos tendrían que repetir este año lectivo.

El Ministerio de Educación (Minedu) alertó ese peligro para los alumnos cusqueños. El propio director Regional de Educación Cusco (DREC), Elías Melendrez, confirmó que, en efecto, si las actividades académicas siguen suspendidas por más tiempo se perderá el año escolar. “Ya estamos en riesgo de que se pierda el año”, aseguró.

Si bien hay un compromiso de los maestros de recuperar todo el tiempo perdido, cada día que pasa aumenta el riesgo de que los alumnos salgan perjudicados. El coordinador de la Asociación de Padres de Familias (Apafas), Amilcar Sánchez, invocó a los profesores y al gobierno a que dejen de lado sus diferencias para retomar el diálogo, resuelvan sus demandas y retomen el dictado de clases. “Nuestros hijos son los perjudicados”, observó.

La semana pasada, el Minedu exhortó al Gobierno Regional Cusco (GRC) que asuma las medidas para el reinicio del servicio educativo en la región imperial. Reiteró su exigencia el jueves último. En una carta enviada al gobernador Edwin Licona, la ministra de Educación Marilú Martens pide que aplique los descuentos a los huelguistas por los días no laborados. Eso, sostiene Martens en su carta, porque ya pasó una semana desde la “suspensión” del diálogo entre maestros y gobierno y no “se avizora ninguna disposición a reiniciarlo”.

No obstante, Elías Melendrez sostuvo que todavía están evaluando aplicar los descuentos. “Por el momento esa decisión está por tomarse, previamente habrá la reunión con el magisterio. Además hay el compromiso de que tengan que recuperar las clases”, agregó el funcionario.

La huelga ha sido declarada improcedente, por ende, debe haber descuentos. “Se ha declarado ilegal, pero estamos evaluando el tema”, insistió Melendrez.

NO HAY DIÁLOGO

La prolongación de la huelga del magisterio cusqueño se debe al entrampamiento en las negociaciones entre el Sute Regional y el Minedu. Hubo tres intentos fallidos de diálogo. El último fue los días 6 y 7 de julio. Se había priorizado cuatro puntos para buscarles alternativas de solución: aumento de sueldo, pago de deuda social, derogación de la Ley de Reforma Magisterial y reformulación de la evaluación de desempeño docente.

En el “tira y afloja” no se pasó del primer punto. La dirigencia exigió que el piso salarial sea de S/ 4.050 soles (1 Unidad Impositiva Tributaria), pero el ministerio solo garantizó S/ 2.000 desde enero de 2018. Actualmente hay docentes que perciben S/ 1,240 soles. “Son sueldos de hambre”, sostiene Ernesto Meza Tica, secretario del Sute Regional. Meza y su equipo replantearon su pedido: que el sueldo pase a S/2,000 este mes y progresivamente llegue a 1 UIT. Pero se hacía imposible desde el punto de vista financiero, según dijo la ministra Martens al diario El Comercio. Incluso aseguró que “es inviable” un aumento a S/ 4.050 soles. 

Por eso se rompió el diálogo y no hay visos de entendimiento. Por el contrario, ambas posturas se han polarizado.

LO QUE DICE EL MINEDU

El Minedu sostiene que tras el incremento adelantado para agosto próximo, habrá una mejora progresiva de las remuneraciones de los maestros. El alza inicial representa, a decir del sector educación, un 44%. Asimismo, refiere que este año se destinó S/ 775 millones para aumentar a S/ 1,780 el piso salarial de docentes nombrados, y en agosto también sube a ese monto el ingreso de los contratados. Para 2018 se ha comprometido una inversión de S/ 1,806 millones más para llegar a los S/ 2,000 como piso salarial.

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