La travesía para rescatar el cuerpo de Jhon Barrientos del volcán Misti

Ruta. Barrientos estaba perdido desde abril pasado en su ascenso al volcán Misti. El famoso guía Eloy Cacya lo ubicó el miércoles pasado en una quebrada. El rescate del cuerpo duró más de doce horas tras senderos accidentados.

 

16 Jun 2017 | 18:30 h

La tarde del último miércoles, el rescatista Eloy Cacya confirmó el hallazago del cadáver de Jhon Barrientos Sucasaca (30). Desde ese momento su madre, Modesta, sintió que se reencontraría con su vástago. No en la forma que quisiera, pero por lo menos tendría la resignación de darle una sepultura digna.
 
Eloy Cacya, clave en la ubicación del cuerpo, el jueves inició un nuevo ascenso al Misti acompañado de familiares, policía de la Unidad de Salvamento de Alta Montaña (Usam), Criminalística, Ministerio Público y Medicina Legal. Su misión, rescatar el cuerpo que había sido localizado después de dos semanas de búsqueda. El cadáver se encontraba en una quebrada del volcán Misti, a más de 4 mil metros de altura.
El ascenso no fue fácil. La comitiva partió a las 13:00 horas del jueves desde la represa de Aguada Blanca, flanco izquierdo del volcán. El camino era mucho más cerca desde ese punto. La caminata duró cinco  horas.
 
El sol arreciaba y conforme pasaba el día las fuerzas se agotaban. El camino es accidentado, imposibilitaba seguir en línea recta y el agua de las mochilas se agotaba. 
 
Eloy Cacya hacía de guía.Daba indicaciones a la policía para que lo siguieran. El grupo se había dividido en dos y tomó rumbos distintos, divididos por una quebrada, durante el ascenso al volcán. Luego se unieron para remontar abismos  y rescatar el cuerpo. Fue una tarea complicada. La comitiva expuso su integridad para cumplir con la diligencia y de alguna manera retornarle la esperanza a la familia.
 
"Lo hacemos por respeto a la familia. Es nuestro compromiso", manifestó el fiscal a cargo de la recuperación, Edgar Valencia. No fue un ascenso directo, sino zigzagueante. Había que ascender y descender para remontar la accidentada geografía. En más de una oportunidad los resbalones y golpes acompañaron a la delegación.
 
Un palo erguido con una plástica blanca marcaba el tramo final. La quebrada, que se convirtió en la tumba de Jhon por dos meses desde su pérdida, estaba al frente. Había que subir una pared de rocas de aproximadamente 150 metros para divisar el cadáver.
 
Encima se imponía el volcán. Barrientos se perdió el 13 de abril. Ascendió con dos amigos que lo abandonaron a su suerte. Es probable que cuando empezó a descender en la noche, guiado por las luces de la Escuela de Charcani, buscara el sendero de regreso a Arequipa. Un mal paso acabó con su esperanza, mientras que el frío, hambre y sed acabaron con su vida.

Rescate

La tarea más difícil fue retornar con el  cuerpo. Lo acomodaron dentro de una bolsa negra, amarrado con cuerdas. Lo cargaban policías de Alta Montaña. La travesía demoró otras  cinco horas. Una quebrada empinada los condujo hasta el teleférico de Egasa, desde donde el cuerpo sería trasladado por el aire hasta la empresa. Desafortunadamente, por falta de coordinación no se pudo cumplir con el plan (ver infografía).
 
El cuerpo tuvo que ser levantado nuevamente en peso por cuatro horas más hasta retornar al punto de inicio en la represa de Aguada Blanca, por los cerros y la carretera, para que Jhon pueda reencontrarse nuevamente con su madre.

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