Necropsia contradice versión del Ejército sobre muerte de cadete en Chorrillos

Marcha mortal. Instituto reportó que Richard Inga sufrió un "aparente paro cardíaco", pero medicina legal revela que murió de un edema cerebral y pulmonar. Sus familiares denuncian que militares intentaron ahogarlo y le hicieron comer tierra como castigo.

9 May 2017 | 1:52 h

"Si te están hostigando, mejor retírate", le recomendó Vicente Inga Zanabria a su hijo Richard Inga Rojas, de 20 años, cadete aspirante del primer año de formación de la Escuela Militar de Chorrillos. Mientras Richard evaluaba la opción de abandonar la escuela, encontró la muerte.

Ocurrió el pasado 17 de abril cuando, según la versión oficial del Comando del Ejército del Perú, el joven se desplomó al sufrir "un aparente paro cardíaco" mientras se dirigía a recibir instrucción, aproximadamente a las 7 y 55 de la mañana.

PUEDES VER:

La necropsia del Ministerio Público, sin embargo, reveló que la causa del deceso fue un edema cerebral y pulmonar, probablemente originados por golpes o maltratos, según los familiares de la víctima. Entre lo que decían las autoridades militares y los especialistas de medicina legal había una gran diferencia.

De haber seguido los consejos de su padre, quizás Richard Inga Rojas podría haber salvado la vida.

Debido a esta contradicción, agentes de la Dirección de Investigación Criminal del Sur (Divincri-Sur) han interrogado a los tenientes Hugo Osores Meriano y Arturo Fernández Godoy, quienes se encontraban en la escuela militar y auxiliaron a Inga cuando se desvaneció.

Faltan tomar las declaraciones del capitán médico Jackeline Kawakami Carrasco, quien también trató de auxiliar al joven cadete; del teniente Pedro Gómez, y su jefe inmediato superior dentro de la escuela militar, el capitán Víctor Sierra Jara.También serán claves los testimonios de los tres cadetes aspirantes que compartían habitación con Inga.

Castigos desmedidos

Días antes de morir, Richard Inga comunicó indicios de maltratos en el interior de la escuela castrense. Le contó a su padre que era castigado con dureza por su superior, el teniente Pedro Pizarro Gómez, desde que este último se enteró de que el joven cadete había postulado a la Marina de Guerra del Perú.

"El teniente Pizarro lo recriminó y le dijo que se enteraría cómo era en realidad el Ejército. Le aclaró que la escuela no era un trampolín para llegar a la Marina. Y ahí empezaron los castigos: lo ahogaban y lo bañaban con agua fría en la azotea", relató su hermano Seeler Arteaga Rojas.

"Creemos que se les pasó la mano. Incluso le hacían comer tierra", agregó Arteaga.

Hasta tres cadetes aspirantes confirmaron, en diálogo con sus familiares, que Richard Inga sufrió castigos severos, según testimonios recogidos por La República.

Empero, otro efectivo aseguró que a Richard Inga le costaba culminar los ejercicios físicos, por lo que consideró que la versión oficial del Ejército tendría sustento.

En el acta del levantamiento del cádaver, la fiscal de turno, Victoria Briceño Portilla, reportó que el cuerpo del joven cadete presentaba múltiples escoriaciones y muestras de tierra dentro de la ropa interior, tal como denunció el hermano del fallecido.

“Cuando revisaron el cadáver, vimos que tenía tierra en el cuerpo y que su ropa interior estaba totalmente sucia y llena de tierra mojada. Eso es muy raro porque ellos dicen que falleció durante la hora de marcha, a la que acuden luego de tomar desayuno y ducharse. Además, cuando fui a recoger sus pertenencias, también encontré que su pijama estaba lleno de tierra", contó Arteaga, quien presenció el levantamiento del cadáver.

Según su versión, en la Morgue de Lima le informaron que los pulmones de su hermano pesaban más de lo normal, lo que demostraría que fue ahogado.

La República ubicó al médico legista a cargo de la necropsia, Alfredo Tantaleán Araujo, para corroborar esas declaraciones, pero este se negó a responder. Solo aseguró que el protocolo de necropsia, que estará listo en las próximas semanas, dará más detalles del estado del cadáver y las causas de la muerte.

El último domingo, día de visita a los cadetes, La República ingresó en la Escuela Militar para recoger las versiones de los hechos.

Los cadetes aspirantes evitaron dar detalles de lo ocurrido por temor a ser castigados. Sus familiares, que pidieron no ser identificados por temor a represalias, indicaron que estaban preocupados por lo ocurrido, y tenían conocimiento de que el teniente Pizarro se mantiene en la Escuela Militar, aunque en otra sección.

La oficina de Comunicaciones del Ejército informó que el caso está en manos de la fiscalía y que el Comando del Ejército ha dispuesto que la Inspectoría aplique una investigación interna.

“Richard Inga trotaba casi al final del grupo cuando se desplomó”

Uno de los testigos de la muerte del cadete aspirante Richard Inga Rojas fue el teniente del Ejército Hugo Osores Meriano, quien ya declaró ante la policía.
Osores realizaba prácticas de entrenamiento militar cuando vio a Inga desplomarse.

Este fue su relato: "Se encontraba trotando casi al final del grupo y de un momento a otro se desplomó de manera súbita. Cayó al pavimento del centro de entrenamiento", dijo.
"De forma inmediata, el teniente Pizarro Gómez lo atendió y solicitó apoyo a los paramédicos", agregó.

"Acudió el teniente Fernández Godoy, quien lo encontró semiinconsciente y lo trató de reanimar. Luego se presentó la capitán Jackeline Kawakami, médico militar, quien constató que (Richard Inga) se encontraba sin signos de vida", prosiguió Osores.

"La capitán reportó a sus superiores EP y estos a la Policía Nacional, en Chorrillos, a través de una llamada telefónica", concluyó.

Te puede interesar