Illas y Mollos: El reflejo de la vida de quechuas y aimaras

Tradición viva. Ana Pino expone en Casa del Corregidor muestra sobre figuras en piedras, que eran reflejo de la actividad a la cual se dedicaban los hombres del ande.

20 Mar 2017 | 8:04 h

Las distintas culturas que se asentaron en el ande peruano tuvieron una forma peculiar de poner de manifiesto su forma de vida y entender del mundo. Los mochicas, por ejemplo, a través de la cerámica dejaron en claro que consideraban al cóndor como una deidad. Los quechuas y aimaras también tenían lo propio. Labraban en piedra (mollos) toda clase de objetos con los que se sentían relacionados. 

De esa manera, mostraban no solo las actividades a las que estaban relacionados, sino además ponían de manifiesto su forma particular del ver el mundo.

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Estas figuras peculiares son parte de una tradición en extinción y pueden ser apreciadas gracias a “Illas y Mollos”. Se trata de una reciente muestra de colección de Ana María Pino Jordán, una de las mayores promotoras culturales en la ciudad de Puno. Su interés es que el público conozca que en el altiplano vivieron y viven sociedades paralelas de quechuas, aimaras y ciudadanos del presente bajo el espíritu occidental. 

Pino precisa que la presentación lleva el nombre de los objetos en exposición para no descontextualizarnos de su esencia.

La muestra está compuesta por figuras pequeñas de alpacas, vacas, casas, ovejas, chozas entre otras, labradas en piedra. Estas se exhiben debidamente seleccionadas en vitrinas en uno de los salones de La Casa del Corregidor.

Mollos e Illas

Ana María Pino Jordán afirma que son “Mollos” porque el material con el cual se le dio forma y textura es en base a la piedra. Respecto a “Illas” asegura que adquiere este nombre cuando las figuras son expuestas en una ceremonia como carnavales o en el ritual a la Pachamama (pago a la tierra), pero que nunca salen a dominio público.

Precisa que una “Illa” refleja en esencia la actividad a la que se dedicaban la familia quechua y aimara. “Por eso se pueden ver figuras relacionada a la ganadería, la crianza de alpacas, entre otros”, explica.

En la exposición también se puede apreciar tallados cuadrangulares, soles, manos derechas, y lo que  podrían ser andenes.  “Los mollos no solo son el reflejo de la actividad de la familia quechua o aimara, sino también la muestra de las cosas a las que están relacionados no como seres superiores a la naturaleza, sino parte de la naturaleza”, explica. 

Precisa que por el significado que tenían las “Illas” y “Mollos”, estos eran sagrados y guardados en lugares especiales dentro del hogar y solo expuestos en actos ceremoniales.

La expositora indica que las Illas y Mollos no tienen nada que ver con la artesanía ni con los objetos de miniatura de Alasitas

Para el antropólogo Carlos Yucra, las Illas y Mollos incluso permitían reconocerse entre sí entre los miembros de una familia y cómo serían en el futuro el destino de la comunidad. 

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