27 de Febrero de 2017 | 22:21 h

¿Tienen sexo los astronautas en el espacio?

Muchos se han preguntado cómo hacen los astronautas para dormir, comer o ir al baño, pero nunca se cuestionaron la forma en que realizan esta actividad.

Foto: AP

Foto: AP.

Mucho se ha hablado respecto de cómo se maneja la vida de los astronautas cuando están durante una misión en el espacio. Se especula sobre la forma en como se alimentan, duermen, van al baño o realizan otras actividades. Sin embargo, son pocos los curiosos que alguna vez preguntaron cómo hacen los astronautas para tener relaciones sexuales.
 
Los astronautas están tan concentrados antes de partir en misión que dejan las necesidades fisiológicas, como el sexo, a un lado.  Lo cierto es que los bajos niveles de gravedad tienen altos niveles de influencia en el deseo sexual de los humanos, pues provocan un descenso considerable en los niveles de testosterona.
 
 
Sin embargo, no todos los cambios que experimenta el cuerpo prometen la abstinencia, por el contrario hay algunos otros cambios que elevan el deseo sexual de quienes se encuentran viajando en el espacio. Por ejemplo, la gravedad cero también provoca que los líquidos se distribuyan mejor por el cuerpo, por tanto el corazón hace menos esfuerzo y los músculos de este órgano se reducen. A esto se le conoce el efecto viagra.
 
La ingravidez también produce que los labios se tornen más voluminosos, al igual que los pechos en las mujeres y la piel se torna más sonrosada. Condiciones que harían posible la atracción sexual. A nivel fisiológico, todo haría posible el acto sexual en el espacio, excepto la ingravidez. 
 
El estado de gravedad cero provoca que los cuerpos fluctúen en el espacio sin control y sin dominio propio de los movimientos. ¿Cómo lo solucionan? Se han ideado diferentes propuestas. La primera: Un traje para dos. Con un sistema de velcros, permitiría que los amantes puedan unirse en un espacio reducido.
 
También se habla del "túnel del amor", una especie de manguera desplegable con el espacio justo para que la pareja pueda estar dentro y moverse en libertad. Esta propuesta ofrecería un poco de intimidad. Parece no haber excusa cuando de la sexualidad en el espacio se trata.

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