Cinco cosas que los hombres creen que les gustan a las mujeres

Ocurre que en la sociedad se han forman estereotipos e ideas falsas sobre el sexo. En la nota desmentimos algunas cosas que no son ciertas.

12 Ene 2017 | 9:00 h

Muchas veces los caballeros creen o imaginan que las mujeres tienen algunas preferencias similares a los hombres en la intimidad, pero no es así realmente pues las féminas tienen otra expectativa sobre la alboca.
 
 
Por eso te revelamos las cinco cosas que no le gustan a las mujeres y que los hombres desconocen. 

1. Enviar fotos de sus partes íntimas

Muchos caballeros envían fotos en primer plano de su miembro viril en primer plano a través del whatsapp; sin, ni siquiera aplicarle los filtros fotográficos que lo harían menos carnal y más épico.
 

2. Durar y durar como un conejito Duracell

Los investigadores Eric Corty y Jenay Guardiani, de la Universidad Estatal de Pensilvania o Penn State, efectuaron un estudio para determinar el tiempo empleado por las parejas para sus relaciones sexuales, contando desde el momento de la penetración hasta la eyaculación. Los resultados sorprendieron al mundo porque llegaban a la conclusión de que el buen sexo dura entre 7 y 13 minutos. Algo que muchos considerarían demasiado breve, pero a lo que hay que añadir el juego previo.
 
La idea equivocada de que los mejores en la cama son los que más duran entronca con otra fantasía, muy extendida, la de que hay que llegar al clímax a la vez, lo que hace que muchos hombres retarden intencionadamente sus orgasmos para coincidir con los de su pareja, lo que a la larga puede producir problemas.
 

3.Lanzarse al clítoris sin más preámbulos

Algunos miembros del género masculino consideran que tocar los genitales de una mujer es parte del juego previo cuando, en realidad, eso es ya pasar a mayores. Para estimular a una mujer, y a cualquiera, hay que empezar por las zonas erógenas secundarias para ir luego a las primarias y, dentro de éstas, lo último que se debe abordar es el clítoris. Todo antes que lanzarse apresurado sobre ese pequeño órgano sensible y tímido, ya que despertarlo antes de tiempo puede ser contraproducente, hacer que se retraiga y hasta producir molestias y dolor.
 

4. Pensar que los hombres no gimen

 Hace tiempo que la ciencia ha descubierto que los gemidos durante el acto sexual no solo tienen la función de alejar a los posibles depredadores, sino también la de excitar al macho. Así lo confirmó un estudio de la University of Central Lancashire en Inglaterra, que demostró que los sonidos que muchas mujeres emiten durante el coito no proceden siempre de la excitación o el orgasmo, sino que son un mecanismo para estimular a sus parejas. Es más, según la misma investigación, muchos machos no podrían llegar a la eyaculación sin esta música de fondo.
 

5. Ser excesivamente amable

La virtud está en el punto medio, por eso es tan difícil encontrarla y la tendencia general es irse a los extremos. Algunos hombres que aspiran a convertirse en buenos amantes y quieren evitar a toda costa  convertirse en un “macho alfa” pueden, a veces, acaban en el lado opuesto: el del ser excesivamente amable, modelo de hombre sensible cuyo único fin es satisfacer a la mujer. 
 
Es el hombre que parece no tener opinión sobre nada, ni preferencias, el que contesta a cualquier pregunta con “lo que tu prefieras, cariño”, el que en plena faena despliega un cuestionario para saber si te gusta esto o lo otro, si estás cómoda, si todo va bien o si la presión con la que toca determinadas partes de tu cuerpo es la adecuada.
 
(El País)
 

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