“El dióxido de carbono es el verdadero gas de la vida”

12 Dic 2013 | 23:30 h

¿Qué diferencia a la carboxiterapia de las miles de técnicas que ofrecen adelgazar, quitar arrugas, mejorar la piel...?
La diferencia es que la carboxiterapia es un método natural y fisiológico que usa el dióxido de carbono, el CO2, que es un gas que producimos todos a 200 mililitros por minuto en reposo. Solo el 10% de este gas lo intercambiamos por oxígeno. No lo botamos, es nuestra moneda de intercambio: nosotros exhalamos CO2 y, a cambio, recibimos oxígeno que producen las plantas.
¿No es un desecho del organismo?
No. El 90% del CO2 que queda en nuestro organismo se utiliza para todas las funciones biológicas: activar el sistema respiratorio, intervenir en el metabolismo de la mayor parte de las células. Como lo veo, el dióxido de carbono realmente es el gas de la vida: es el que dio la temperatura adecuada a la Tierra para que la vida pueda surgir. Cuando pasa el tiempo y nos volvemos más sedentarios, vamos produciendo menos dióxido de carbono en el cuerpo...  
O cuando vamos envejeciendo...
Y envejeciendo... ¿Por qué crees que las personas que hacen ejercicios están más jóvenes, más activas y con más energías? Porque con el ejercicio tú produces más dióxido de carbono y la carboxiterapia se basa en aplicar dióxido de carbono en determinadas zonas, generalmente a través de la piel, para mejorar o resolver problemas.
¿Por ejemplo qué problemas?
Por ejemplo, si intervienes en el proceso de cicatrización de una herida, con la carboxiterapia tú puedes lograr que no quede ninguna cicatriz. Lo resuelves. En el caso de rejuvenecimiento facial, vas a mejorar el aspecto de la piel, pero el paso del tiempo no lo detienes.
¿Este método puede reemplazar al famoso bótox en borrar arrugas?  
Son dos cosas distintas y actúan a diferentes niveles. El efecto del bótox es mucho más rápido y actúa a nivel de músculo: relaja musculatura, no tienes gesticulación y tu piel reposa. Con el CO2 lo que hago es estimular la circulación y la formación de colágeno para que tu piel luzca mejor, pero no intervengo en la unidad neuromotora.
Se piensa que el CO2 es un gas nocivo
Ese es un cliché, pero en Europa, desde los años 20 se inyecta subcutáneamente para tratar problemas circulatorios. Ahora, en Japón, están estudiando el dióxido de carbono para tratar algunos tipos de tumores, como los óseos o los de tejido conjuntivo…
O sea podría ser la panacea médica.
La aplicación de CO2 tiene el mismo efecto que el ejercicio físico. Por eso su ventaja en tratar la grasa subcutánea: estimula la quema de grasa muscular.
¿Puede reemplazar al ejercicio?
No. Nada reemplaza al ejercicio físico, porque la aplicación de dióxido de carbono es localizada. Entonces, yo puedo resolver un rollito subcutáneo, pero el efecto benéfico general que da el ejercicio físico no se reemplaza.
Tú eres endocrinóloga. ¿Qué otras ramas pueden usar la carboxiterapia?
La carboxiterapia está en el campo de la medicina. Por ejemplo,  los reumatólogos la pueden usar para dolencias de artritis y artrosis. Le mejora la calidad de vida al paciente. He tenido pacientes con tortícolis inmovilizados totalmente. Lo primero que hace la carboxiterapia es devolverles la movilidad de inmediato.   
¿Cuáles son las aplicaciones de este método, más allá del tema cosmético?
Más allá del tema de estética, por el efecto que tiene a nivel de biogénesis mitocondrial estimula la función de las mitocondrias y favorece que se metabolicen carbohidratos y grasas, se puede usar como coadyuvante para tratamiento de la obesidad en pacientes con diabetes. También problemas de artritis y artrosis. Estamos haciendo un pequeño estudio con pacientes que tienen síndrome del túnel del carpo. La mejoría clínica es maravillosa. Los campos a nivel médico son muchos.
Uno ve a estrellas de la televisión que tienen rejuvenecimientos milagrosos, ¿alguna es paciente tuya?
No, no te da rejuvenecimientos milagrosos, sino paulatinos. No se nota tan abruptamente y de repente a los cuatro meses te dicen: ¿te has hecho algo? Porque encuentran que esa piel se encuentra como más fresca, más hidratada y las líneas no están tan marcadas.  No dejas a un paciente de 60 años con una cara de 25, sino a lo mucho como de 50.  Como me dijo una paciente: ¿qué me hago  bien estirada si no me puedo levantar de mi cama? Tengo que lucir la edad que tengo, pero lucirla bonita.  
¿Tú usas el método en ti misma?
Lo he usado de la cabeza a los pies.
¡No me digas que en realidad tienes 60 años! (Risas)
Casi, casi (risas). Usé carboxiterapia en un esguince que tuve en el 2010.  Era muy fuerte y no tuve la oportunidad de enyesarme, porque estaba trabajando. Lo que hice fue aplicarme dióxido de carbono en el tobillo y pude recobrar la movilidad y disminuir la inflamación. Me la aplico en el rostro con frecuencia, en el cabello, en las manos…
¿Qué edad tienes en realidad?  
Cuarenta (risas).               ?
LA FICHA

Nací en Trujillo hace 40 años. Estudié Medicina y me especialicé en Endocrinología. Por mi especialidad, entré a trabajar en un spa que requería tratamientos de reducción de peso y, un día, la dueña me dijo que había comprado una máquina que inyectaba CO2 y quemaba la grasa. Yo pegué el grito en el cielo, porque no creía que fuera cierto, pero me tuve que poner a  investigar y vi que el dióxido de carbono, más allá de quemar la grasa, tenía otros potenciales de regeneración de tejidos. Hoy me dedico a investigar el tema y, en mi tiempo libre, participo en el grupo de apoyo humanitario Ángeles Unidos en la Acción, que da apoyo a los peruanos más olvidados.  

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