Ayacucho: Una ruta histórica y cultural en la tierra donde se alcanzó la libertad |VIDEO

Larepublica.pe conoció la tierra donde se desató la batalla en la pampa de quinua con el que finalmente el Perú fue libre.

25 Nov 2014 | 11:35 h

Melissa Barrenechea (@m_barrenechea)

Huamanga, la ciudad capital de Ayacucho vive sobre los 2 500 msnm. Aquí la historia está presente en cada esquina pues está ciudad esconde entre sus iglesias y calles, todo el arte y cultura que su gente tiene para los visitantes.

Huamanga todavía lleva consigo el recuerdo de los años de violencia que removió a su población, a su gente. No lo olvidan, pero saben que poco a poco, cambiarán ese recuerdo por las maravillas artísticas que se muestran día a día.

HUAMANGA DA LA BIENVENIDA

Hoy en día son varios las aerolíneas y servicios de buses interprovinciales que ofrecen el servicio Lima-Huamanga.

 Una de ellos es Lan que recientemente ha inaugurado sus operaciones a Huamanga con una frecuencia de tres vuelos por semana. Los vuelos de Lima parten a las 5:45 a.m. y de Ayacucho de regreso  a Lima lo hacen a las 7:20 a.m.

Lan tiene la confianza de que la industria aérea crezca en un 25% en el 2015.

Huamanga nos recibe con un clima caluroso y seco, con una temperatura promedio de 24.5 °C y una humedad relativa promedio de 56 %.

La temporada de lluvias se da entre noviembre y marzo. El cielo siempre descubierto y las noches muy estrelladas y tranquilas.

LA IMPORTANCIA ARTESANAL DE LOS JULIOS Y TEÓFILO

Nuestra primera parada en un circuito turístico organizado por Promperú es visitar el taller del retablista Julio Urbano Rojas.

El retablo ayacuchano es una expresión artística más reconocida del Perú y por qué no del mundo, es un ejemplo de maestría de alto nivel de los artesanos.

Uno de ellos es Julio Urbano Rojas, quien nos cuenta que se le hincha el pecho cuando ve sus obras recorriendo Europa con buenas críticas y elogios. 

Julio empezó como retablista muy joven y destacó rápidamente por saber moldear los más diversos aspectos de la vida urbana y la cultura tradicional.

Dice alegremente que su ‘cabeza es un filmadora’ pues cuando visita fiestas costumbristas del campo y de la ciudad debe captar hasta el más mínimo detalle para plasmarlo luego en su retablo.

“Yo tengo que saber del campo y de la ciudad. Yo asisto a las provincias, anexos para conocer más”, nos cuenta.

Cada retablo “es un retrato vivo de nuestras  costumbres y festividades", manifiesta Urbano. Sus manos tienen el color característico de quién ha dominado la arcilla desde hace mucho tiempo.

En el año 2002, fue reconocido como Gran Maestro de la Artesanía Peruana; en el 2008, recibió la medalla “Joaquín López Antay” del Congreso de la República y en el 2009 fue reconocido como Personalidad Meritoria de la Cultura por el Ministerio de Cultura.

“He encontrado mis obras en otros países. Yo veo mis obras y eso me motiva. Me enaltece. Me motiva para seguir”, señala.

Si deseas visitar a Don Julio en Huamanga, su dirección es Av. Perú 308. Barrio La Libertad.

La hojalatería ayacuchana

Don Teófilo Araujo inició con al arte de la hojalatería y no pensó que terminaría con un legado familiar. Su hijo mayor Jang es el administrador de este negocio que ha llevado a la familia Araujo a ser conocidos en Ayacucho y ser un destino obligado para los turistas.

“Mi papá tiene casi 50 años con este arte de la hojalatería. Acá hemos vivido nuestra niñez y juventud. Un día nos propusimos ayudarle y hemos hecho muchas cosas desde pequeñitos. Hemos hecho las famosas cruces”, nos cuenta Wiliam, uno de los hijos de Teófilo.

Jang Araujo se ha convertido el administrador o manager del negocio y artesanía familiar. Durante nuestra visita al taller familia, nos contó que la fabricación de piezas de hojalatería inició en el virreinato. Desde ese momento los artesanos andinos confeccionaron baldes, tinas, mecheros, candelabros y lámparas.

Sin embargo con la introducción de los plásticos, la hojalatería perdió su valor como actividad comercial.

 En Ayacucho, muchos artesanos iniciaron este arte, pero lamentablemente muchos cerraron sus talleros. El único que continúa es Teófilo y su familia con la producción de objetos decorativos. Cuando visitamos su taller encontramos desde flores de metal hasta animales como gallos, entre otros objetos. Uno de los más solicitados son las cruces.

La historia de Teófilo es de superación, pues cuando era niño sufrió un accidente que lo mantuvo discapacitado, pero él no se rindió, sino que aprendió el oficio de la hojalatería que no ha dejado hasta ahora y que sus hijos han heredado.

Si quieres visitar a Don Teófilo lo puedes encontrar en su taller en Jr. Las Dalias 385. Miraflores.  Distrito San Juan Bautista. Ayacucho.

Piedra de Huamanga  

Julio Gálvez Ramos es un famoso escultor de piedra de Huamanga.  De pequeño asistía al taller del artesano Silvestre Quispe y se ufanaba de saber moldear esta piedra.

Cuando Quispe ya no lo quiso a su lado, recuerda que a los  siete años de edad una mañana su madre quien lo había visto triste  lo despertó y le entregó una de estas piedras y le dijo: “levántate y trabaja”.

Julio la tallo con el cuchillo de cocina de su madre, y luego lo vendió a cambio de veinte centavos y con eso compro dos panes.

Desde ese momento, siguió aprendiendo y pudo perfeccionar su arte.

Con varias décadas en el oficio, pudo seguir aprendiendo y perfeccionar  su técnica, lo que le valió en el 2000 ser reconocido como Gran Maestro de la Artesanía Peruana por sus más de 50 años como artesano y  en el año 2008 fue distinguido como personalidad Meritoria de la Cultura Peruana por el Instituto Nacional de Cultura.

Cuando llegamos a su taller, lo encontramos trabajando en una piedra grande y sin forma, y nos dice que se convertirá en una representación de la Santa Cena.

Le preguntamos cuánto puede llegar a costar una de sus esculturas, Don Julio nos responde que dependiendo del tamaño el costó puede ascender hasta los 3 mil dólares.

“Si es un diseño original puede costar así. Se toma en cuenta el tiempo que me lleva trabajarlo puede ser hasta seis meses para hacer la cultura”, explica.

 Don Julio nos comenta que la piedra de Huamanga es  extraída de una cantera muy grande ubicada en el anexo de Chacolla, en el distrito de Chuschi, en la provincia de Cangallo. Sus proveedores guardan para él las piedras de mayor calidad.

IGLESIA DE SANTO DOMINGO

El Templo de Santo Domingo, es una construcción católica, que data de la Época Colonial en el Perú.

Se conoce, por algunos registros históricos, que el templo de Santo Domingo tuvo que ser construido entre los siglos XVI y XVII. Se tiene como fechas de construcción ambos siglos, a causa de que se conoce que para el siglo XVI, aproximadamente en el año 1542, el grupo de los dominicos, fundadores del templo, llegaron a la actual provincia de Huamanga con fines evangelizadores.

Al paso de los años, la edificación de la iglesia se ha dañado y además algunos de los marcos de las pinturas han sido robados.

Pese a ello, Santo Domingo se ve hermosa por fuera y dentro. La fachada frontal de esta iglesia, se ve conformada por un conjunto de tres arcos que sirven de soporte para una galería cuya cubierta se encuentra hecha de tejas.

La fachada de la iglesia, se ve acompañara además por dos campanarios que se elevan sobre aquella. Las campanas ya tienen más de cien años. Sin embargo aún se ven bien.

Como parte de las esculturas religiosas internas de este templo, resaltan especialmente las de Nuestra Señora del Rosario y la del Señor del Santo Sepulcro.

GASTRONOMÍA

Entre los platos ayacuchanos, resaltan la puca picante, la quinua en sus distintas presentaciones, el cuy ya sea chactado o en chicharrón y la trucha.  

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